Pienso que la violencia intrafamiliar es un lastre que llevamos en la sociedad, en parte resultado de los resabios de una conducta de “machos” y en parte como efecto de nuestra construcción social.
Por Julio Martínez
No recuerdo, la verdad, que alguna vez mi padre haya golpeado alguna vez a mi mamá, aunque en efecto si le escuché alguna vez, algún grito. Nunca una palabra subida de tono hacia ella. Una suerte de contar con dos viejos que se querían y que de cuando en cuando tenían su discordia para luego resolver su enfrentamiento en un abrazo que el viejo le daba a ella.
Hace un año, sucedió un caso de violencia intrafamiliar, protagonizado por un connotado político de la derecha, cuya esposa lo acusó de violencia familiar durante veinticinco años. Declaró también que en 2007 la había llevado al playón y le había puesto la pistola en la cabeza. Esta situación solo recuerda a los desaparecidos escuadrones de la muerte que en ese mismo lugar actuaban igual. ¿Qué experiencias tenía ese político en el playón, que lo llevaron a arrastrar a su esposa hasta el lugar y actuar como un escuadronero?
Veo, escucho y leo sobre un sonado caso de violencia intrafamiliar y no puedo menos que asombrarme acerca de la calidad inmoral del diputado. En estas cosas, yo creo que todos debemos de mantener nuestra actuación para resolver problemas en un marco de pacificación, de comprensión, de tolerancia, de entendimiento hablado. Creo que si bien eso es un imperativo para todos, en el caso de un diputado, se convierte en una obligación indispensable. No pueden ir los diputados por ahí disparándole a los policías, ni dándoles sopapos a sus esposas.
Si eso sucede la ley misma tiene los mecanismos para no convertir a los “padres de la patria” en lo que parece que son, unos impunes.
En este caso concreto, la Ley contra la violencia familiar, que se emitió en la Asamblea Legislativa con el decreto 902 de 1996, en el artículo Art. 43 dice “En materia de Violencia Intrafamiliar no se permitirá fuero, ni privilegios de ningún tipo en razón del cargo”.
Entonces, ¿Qué esperan? Creo que el “presidente Reyes” (como le gusta que le digan) se equivoca al recibir de manos de la PNC al diputado Samayoa, e igual considero que la declaración del mismo Samayoa en el sentido que “La violencia familiar no es un delito grave” demuestra en ambos casos un claro desconocimiento de la ley por parte de los creadores de la legislación salvadoreña. Y por cierto, de cuánto valoran el acto moral de golpear a la compañera de vida.
No es de extrañar, ya hemos visto también a un diputado que apenas puede leer números de seis cifras, cuando debieran tener “instrucción notoria”. También les hemos visto jugueteando con sus dispositivos electrónicos durante las sesiones; los hemos observado establecer legislaciones que atentan contra la población mas pobre; y los vemos gastarse el dinero de los impuestos en teléfonos, vehículos, viajes, viáticos, langosta y caviar.
El desenlace lógico de este nuevo hecho de violencia en la familia es que al diputado Samayoa se le haga un juicio y pueda ser, como debe, acusado y culpabilizado del hecho. Sin embargo, en este país hemos visto suceder cosas contra toda lógica, y aun, contra toda ley.
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Este artículo fue publicado originalmente en http://voces.org.sv/2012/06/06/medio-vestido-de-machos-y-senoras-inmoralidades-e-ineptitudes-de-los-diputados/. Todo lo que ha corrido y ocurrido en este cortísimo período cambia las cosas:
- Una mujer que retira la demanda, dando la fea impresión de haber pactado por dinero (cosa que puede no ser); unos políticos buscando de cualquier forma, agenciarse -como zopilotes- un pedazo de la carroña del diputado; un diputado que sale del país sin restricciones; y una enfermedad grave que aparece de repente en el escenario. NI Valentín Pimstein o Corín Tellado hubiesen podido plasmar el desenlace. Todavía falta, nada está cerrado.


Karen Macias
11 jun 2012 | 05:30 PM
Lo único que puedo decir del acontecimiento de Rodrigo Samayoa y su esposa, Rodrigo un ignorante político y juridico, y los medios no haber detectado esos detalles, lo otro la postura de las organizaciones feministas muy debil, quiza por la Sra. no es de su agrado... y es un caso que va a quedar así en impune.. en dos días más nadie hablara del tema, Que tenga una bonita semana Julio... abrazos