Una mujer como tantas

Una mujer inoportuna

es altamente inconveniente

se corre el riesgo de que

no resista el corazón.

Es la que llega sin permiso

cuando nadie la espera

y piensa, habla, dice

y no calla

cuando la quieren

callada y sumisa.

Una mujer inoportuna

es altamente inconveniente

se enoja, se altera, dice

basta y se va dando un portazo.

Una mujer inoportuna

es altamente inconveniente

se sienta en tu portal

y espera que por fin

te des cuenta

que perdiste la jugada.

Una mujer inoportuna

es altamente inconveniente

te dejó llamar a su puerta,

te dio la bienvenida.

Y de tan inoportuna

te plantó de raíces

y aunque lloró

se fue escapando

a través de la puerta

que había quedado abierta.

Con la misma dulzura de aquel

día en que te dio su bienvenida

se fue despacio por aquella avenida

sólo por el gusto de ser inoportuna.

Supo reír de la mala jugada

te dejó con las ganas de saber

por qué fue y será tan inoportuna

tan inconveniente

y sólo por eso intentas guardarla

en la bolsa del olvido.