Hace poco mas de un año murió la Manyula, el 20 de septiembre del año 2010 hubo diversas manifestaciones, incluso en ese comportamiento de masas, algunos funcionarios consideraron que la Manyula era el icono de la cultura nacional, que era la representación de la salvadoreñidad y que además, era la heroína del pueblo salvadoreño. Ya en aquella ocasión expresábamos el rol del cientista social, como observador e interpretador de estos hechos, para comprender el funcionamiento de la cultura, de la identidad, de la ciudadanía.

Poco mas de un año después, el Alcalde de la Ciudad, el mismo que en esos mismos meses de septiembre se había referido a las muchachas estudiantes de los varios centros educativos y que desfilan como cachiporristas en las festividades cívicas, las había llamado "colirio para los ojos", (es decir, mujeres a las que había que mirar para darse gusto del cuerpo de las casi niñas y algunos no tan niñas) decía que poco mas de un año, devela un monumento al dichoso y bendito animal.

Ese comportamiento propio de personaje de malvivir es el que tuvo en esa ocasión de septiembre del 2010, el señor Alcalde de la Ciudad, ahora se traduce en un comportamiento audaz, y a la vez bobo para decir lo menos.

La Manyula perteneció, como animal de exhibición a uno de los espacios culturales de la ciudad, administrado por la Secretaría de Cultura de la Presidencia con quienes el municipio en diversas ocasiones pública o veladamente ha mantenido roces. Hasta recuerdo como se fue a meter al zoológico el día del entierro de la paquiderma para depositar sus flores. Hoy, en un movimiento extraño, en el parque de la Minerva, frente al zoológico, inaugura el monumento (¿Por qué no lo hizo dentro del Zoológico?)

Uno observa y mira un intento de buscar confrontación asumiendo el papel de salvador de una figura que no ha formado parte de su gestión municipal. Más bien, es aprovechar los elementos de administración del ejecutivo para "sacar pecho" como defensor de la memoria de la Manyula (no soporto mas, es una estupidez política de un lobo político. Me había prometido mantener un lenguaje decoroso, pero ese no alcanza para expresar con exactitud lo que quiero).

¿Es que acaso el alcalde Quijano quiere servirse de la figura de nostalgia y de cariño que muchos salvadoreños de mediana educación y formación crítica apenas visible, todavía aman?

¿Es que el alcalde ha recibido una "genial" idea de alguno de sus colaboradores para levantar su propia candidatura postulante para re elección de jefe del municipio en el 2012?

¿O es que se le ocurrió al alcalde mismo y nadie tuvo el coraje de decirle que eso era un exceso de actitud populista en medio de una población que ya ha vivido de todo? Solo falta que una elefante muerta le de el triunfo al alcalde en contra del otro candidato que quiere servirse de la figura de su padre, un hábil y conspirativo político, ya muerto también.

En mi juicio, el alcalde ha venido desarrollando acciones importantes para la ciudad, entre ellas destacable y con nota de diez, el desalojo, ordenamiento y limpieza de la calle Arce. Los que transitamos ahí, yo entre ellos, me siento contento de que esa acción haya sido un éxito. Independientemente que el partido del alcalde no sea de mi gusto, mas bien de mi disgusto.

El alcalde puede hacer muchas más cosas, incluso profundizar lo que ha iniciado, eso le daría un incremento de aprobación a su gestión., por tanto, también tendría una buena imagen para ser candidato en 2012. Ahí es donde uno se pregunta: ¿Por qué actuar a la usanza de los políticos del PCN de los años sesentas? Alcalde, pula su equipo asesor de imagen, eso que ha hecho lo hace verse mal, como si creyera que nosotros todavía somos los ciudadanos que no hemos pasado por lo que hemos vivido.