El Bachiller Presbítero Domingo Juarros es y no es conocido.

Mientras muchos historiadores salvadoreños se aferran a él en varios aspectos descriptivos de la epoca colonial, otras personas no tienen ni la mas mínima idea de quien era el cronista, monografo y descriptor de su época. Juarros nació en 1752 en Antigua Guatemala en 1752 (3 de agosto de 1753 según un documento de la AFEHC) y falleció en 1821 en Guatemala de la Asunción, con 68 años encima, y está sepultado en las bóvedas de la Iglesia Catedral.  Juarros es, desde luego, más conocido en Guatemala que acá, por razones obvias.

Su obra tampoco ha tenido muchísima difusión, su obra es un libro raro de encontrar, excepto en algunas bibliotecas especializadas. Su trabajo es limpio, ordenado, claro y sencillo. Sin quitar mérito, la AFEHC también dice que era de clase muy acomodada y sin preocupaciones económicas, así la vida es más fácil. Quiero decir, escribir en esas gloriosas condiciones es la gloria (no como lo hago yo, robando tiempo al sueño y a mis hijas).

Su trabajo fue publicado en 1805 primero, y luego en 1937, y luego, lo que yo tengo que es de 1981... no sé si hay otra edición. También hay una de 1937, en inglés.

Una parte del texto de Juarros me llama mucho la atención:

" La quinta provincia es la de San Salvador o Cuscatlán, que quiere decir en lengua del país tierra de preseas: Conquistola Don Pedro de Alvarado año de 1525, y habiéndose sublevado sus caziques, los sojusgó el mismo Adelantado el año siguiente a su regreso de Honduras y porque la última victoria, que acabó de sujetar esta comarca se alcanzó el 6 de agosto, día en que se celebra la Iglecia de la Transfiguracion del Señor, la Ciudad principal de ella se intituló San Salvador. Y por la misma razón, en tal día se sacaba el Real Pendón todos los años en la expresada ciudad, con la pompa y acompañamiento que se estila en muchos lugares de América; llevando en triunfo la espada del citado Don Pedro de Alvarado, que se guarda cuidadosamente en el pueblo de Mexicanos: esta augusta ceremonia se ha trasladado a la pasqua de navidad en atención a que dicho día 6 de agosto es tiempo de aguas, y en que están ausentes de la Ciudad los principales de su vecindario" (sic).

De este pequeño texto, se pueden obtener algunas reflexiones:

1o. Que pena que aun no tenemos los nombres de los caciques de Cuscatlán, excepto el de uno mencionado por el mismo Juarros, llamado Tutecotzimit, del que nadie se acuerda. ¿Extraño? No, en este país, nada es extraño.

2o. ¿Donde esta la dichosa espada de Pedro de Alvarado? Eso me suena a cuento de camino real. Lo mas seguro es que Alvarado haya andado llevando su espada hasta el día de su muerte, que como sabemos, fue un descalabro en un enfrentamiento en México, donde se lo pasó llevando un caballo en una huida de unos guerreros bravíos.

3o. ¿Adonde se iban los "principales"  de la ciudad mientras llovía? Ni idea. ¿Iban a algún lugar donde no llovía? Imposible.