Llevo varios días en que me asalta la sensación de que las 24 horas son insuficientes, a veces creo que procastrineo, y otras, como hoy por ejemplo, que me meto demasiado en muchas cosas. Esa debe ser la sensación de una persona mayor, de un viejo que no debe estar pensando en vagar o salir con los amigos, si no en la idea de sentirse responsable, de trabajar mucho y hacer cosas que resulten bien.
Miles de pensamientos me han cruzado todo el día, (ayer fue lindo, Manlio y Carolina presentaron Poetas y Volcanes y yo estaba feliz) el inicio de la mañana fue bastante agradable, me encontré con un programa de televisión que me entretuvo un rato..(¿por qué no escribí a esa hora? Fundamentalmente porque uno no puede pasar el día escribiendo, debe alimentarse de otras cosas que ve, que mira, que dan sentimientos, antier por ejemplo, ví una tierna escena de un tierno padre que con mucha ternura daba un tierno beso a su tierno hijo que enternecido, se arrullaba entre sus brazos, mientras la madre, tierna también, quizá de unos veinte años miraba al tierno padre con ojos de ternura). Es bueno alimentar las ideas viendo como la vida se discurre entre las horas y como cada día trae su propia vida.
Me enteré hoy día, que las cosas no son lo que parecen que lo que uno teme puede suceder, que no siempre pasa, pero que muchas veces, hay cosas que uno sabe que van a pasar y pasan. Lamentablemente es así y los poetas no son eternos. Ni los poetas, ni los amores, ni los amigos, ni los deseos carnales. Triste eso, no todo en igual medida, pero triste todo.
Me voy "realizando" como dicen los agringados, que el fútbol mueve pasiones no de las que me gustan, pero que la gente se revienta el alma, el hígado, la cabeza, y hasta la trompa por unos equipos cuyo país no sabe donde queda ni si algún día visitará. Me sigue sonando una tontería, me puse ver el partido que todo mundo quería ver hoy y me dormí entre el minuto 35 y el 60. ¿Por qué? Sinceramente, porque tenía sueño. No encuentro otra explicación. Ví el primer gol y pensé que ya estaba que eso era todo. Apagué la tele y salí para resolver cosas mas prácticas y escuché como mucha gente gritó otro gol. Dos a cero, Mou es un bocón y Pep un pendejo. Messi es el "puto" amo. ¿Y? Nada, la vida sigue igual. No parece importarle a nadie que gane o peor, que pierda el Águila.
Los migrantes asaltarán mi escritorio durante el próximo año, y ya estoy en otra investigación, parezco pastor arreando ovejas, algunas obesas, me doy cuenta sobre todo que en tierra de ciegos, el tuerto es rey y lo declaro. Nada suena mas feo que la adulación y menos cuando uno sabe que no es cierto. Bueno, un día más. Mal día, en especial porque el mundo se va quedando sin seres verdaderos, el ser Real hoy es nada. Ser poeta no es una armadura.


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