¿Es la educación, una buena educación en el caso de El Salvador? No. Sencillamente no. Ni en la cobertura, ni en los alcances, ni en los contenidos. Sin embargo, casi todo el mundo esta satisfecho con esta cuestión en nuestro paísito. Ni mas ni menos sucede con el tema de la salud, donde la gente se puede morir de la ansiedad o de la impaciencia de no ser atendido en cualquier hospital de la seguridad social o público. Sin embargo, está bien.

El agua que sirve el ANDA, después de análisis cientificos, está probado que contiene coliformes, heces fecales, mierda, pues. Y la gente está contenta con el servicio de agua. El servicio de buses es pésimo y nos parece un tour.  Es que, quizá es que somos conformistas. A la gente le roban sus cosas y dice: Que bueno que no te apuñaló. Los apuñalan y la gente dice: Que bueno que no te mató. Los matan, y dicen: que bueno que solo fué a él. En fin.

Por otro lado, se habla de la paradoja del mundo al revés, donde los subsidios son mas aprovechados por los que tienen mas recursos. Mucha gente no usa gas propano porque no tienen para comprar una cocina de gas si no que de leña, no usan energía, no usan agua potable. Los buseros se aprovechan del subsidio, y las cosas no funcionan como deben ser. Las mujeres, siendo mayoría, tienen los menores y peores empleos con la paga mas baja.

Las inversiones en el área social son escasas y para programas mal formulados. Nuestro lado mas flaco, como país está en la educación. Por ahora somos el país con la mayor privatizaciòn de la educacion superior a nivel mundial. Record.

¿Podemos tener nuevas metas? Desde luego, las aspiraciones son importantes, pero en nuestro caso, en el caso de este país, no se trata de cuanta aspiraciòn o planes tengamos.

Se trata de cuanto se hace, se trata de como se hace, se trata de cuanto dinero se invierte, se trata de concreciones, no de planes. Bien decía un amigo mío, hace varios años: No me dé más diagnosticos, de eso ya tenemos bastante. Deme resultados. Gracias por el informe amigos del PNUD. Señor presidente, dé resultados.

Esos resultados no deben dirigirse a cuanto fue el ingreso percapita, el indice de productividad, o el producto nacional bruto. Deben orientarse a la satisfacción de la calidad de vida de la persona. Al bienestar de la gente.