Estos es una época infame que no da tiempo de detenerse y reflexionar tanto sobre un hecho, porque en seguida y como si fuera vagon de tren, aparece otra situación que parece igualmente importante y necesaria de analizar. Si bien es cierto mis días de evangelizador, lector biblico, pastor de almas, ganador de estrellas se han terminado, hay cosas que dejan siempre enormes enseñanzas y hechos de los que uno puede tomarse para buscar entender. Uno de estos es el Armagedón, palabra dicha hasta con cierto temor, por su significado de fin de los tiempos, de la gran batalla, del caos final, del conflicto último.
La batalla del Armagedón sucederá antes del fin del milenio (quizá simbólico) del reynado del bien. En Armagedon, la bestia luchará contra Dios. Sin embargo, como en las películas, los buenos triunfan, así que Dios y sus Ángeles mandaran al infierno al rey de los infiernos. Sataná será amarrado en el fondo del abismo. Después de mil años, el malo será liberado por pocos días (fase de confianza) para que salga a engañar a todas las naciones de la tierra representadas por Gog y Magog, para incitarlas a la guerra. Otra vez, el Diablo será derrotado, el bien ganará.
Ojalá todo fuera así, las señales del tiempo en el país hacen que uno necesite esa esperanza de los cristianos, debido a que las cosas que suceden son raras. Así, tenemos a unos huelguistas del sistema judicial, sindicalistas que se oponen a su presidente, dandole quehacer con el tema del incremento salarial.
Ya sé que todos queremos incremento, pero, ¿vale ese incremento el dolor de tanta gente con sus muertos en la calle sin recogerles porque no hay sistema judicial, o la liberación de delincuentes? A veces las huelgas son necesarias, pero no se puede ser tan cabrón como para no entender que hay cosas ineludibles como responsabilidad, entre esas, recoger los muertos y mantener presos a los ladrones.
Junto a ello, vemos a un ex ministro de agricultura, arenero para mas señas, usando botas de vaquero y pegándole a su mujer, valiente, muy valiente. Además escribe una carta que hizo casi llorar a una de mis hijas, quien me dijo, "mira papi, pobrecito ese hombre, la mujer lo acusa y el se queda con sus hijos". Tuve que explicarle como estaba el volado del vaquero de Ataco, para quitarle la idea de "pobrecito". Por otro lado, ARENA aprueba el incremento para los profesores que ya estaban en huelga (¿siguen?), como si fuera una bandera de la derecha y no en contrario como antes, de la izquierda.
El gas propano se anuncia incrementado y ponen a todo el mundo (de los pobres) a temblar, pero en realidad no sucede que le incrementen nunca, asi que, quiza no va a pasar eso.
Los presos salen de la cárcel vestidos de civil y nadie se entera, la selecta gana, en fin...
Se veran cosas. ¿Será el Armagedón?


Escribe un comentario