No, pues mire, yo nací en San Miguel, en 1940 o algo así, me vine para San Salvador en 1948, y me pusieron a estudiar en la Escuela Padres Aguilar y después en el Instituto Arce. Que va a ser, San Salvador, no tenía ni edificios ni calles como las de ahora, no, ni parecidas.
Hoy la vida sigue hacia adelante y si antes no me venció ningún obstáculo, hoy menos, no me van a vencer los obstáculos, para nada.
Mire, cuándo yo salí de mi Plan Básico, entonces me agarré un curso de la Hemphill Schools para hacerme técnico dental, y aprendí bien. Me asocié con Valdivieso y después con el laboratorio Gala. Luego, lueguito, nos invadieron las señales de la organización social, allá por los años 50´s y 60´s, ya se miraba venir. Recuerdo bien clarito, que allá por el 68, ya se scuchaba de los movimientos en las calles, mucha policía, bombas, secuestros, quiebre del tendido eléctrico, me aslataron, me balearon, en fin, lo que sucede en una situación así.
Vendí dos propiedades para sacar a mis hijos fuera del país, me fuí al extranjero, pasé por Estados Unidos, México, Canadá, Dominicana, Panamá, y luego, de regreso a El Salvador. No, mire, es que afuera del país, se llora oye. Ahí llora hasta el más bonito. Después de 14 años regresé yo al país a ver a mis padres.
Aja, pues sí, usted quiere que yo le cuente de 1944, cuando varios meses antes de abril de 1944, verdad, a mi papá, Transito Parada lo condenaron a muerte. Vaya, pues, ponga atención, se lo voy a contar.
El sale a trabajar al Canal (de Panamá), como varios. Hay un muchacho que es novio de la hermana de él, o sea su cuñado, que se llama Ernesto. Pues, éste le roba el dinero que traía del Canal. Entonces, los abuelos de éste Ernesto, no quisieron verlo en adversidad y resolvieron con dinero.
Luego, en la segunda vez, le viola a la hermana, y él en Panamá, hasta allá llego el cuento, le contaron, y se dejo venir, solo para vengarse.
Ellos ya sabían que a vengarse venía y lo estaban esperando, machete en mano. Mi papá, que había venido con pisto, venía en un su caballo para encontrarlos, y traía machete también, y además, dos pistolas. Pues sí, ahi está el hecho, ¿verdad? Se los acabó. A puro balazo.
Después lo llego a traer la Guardia, estaba acostado en una hamaca cuando los vió llegar, él se levantó para saludarlos y de una sola vez lo retrocedieron con culatazos. Y mi mamá preguntaba que que era lo que pasaba, y mi papá decía que nada. Los guardias le decían "decile la verdad a tu mujer".
Yo era un niño, chiquito, pero así como era le dije al guardia "hijueputa!". El guardia ni siquiera me volteó a ver. No les importó, se lo llevaron, con una maleta en la espalda iba.
Sí, si yo lo fuí a ver cuando estaba preso, y fíjese que allá lo tenían con un uniforme rayado y con un número, allá en la prisión de San Miguel estaba. Yo lo fuí a saludar cuando lo ví, antes se daba el bendito, y yo le fuí a dar el bendito, me agarró y me dijo "hijo, oí lo que te voy a decir, no vayas a venir a este lugar..."
Así me dijo... bueno, yo fuí creciendo y me decidí para entrar al cuartel, ya adentro del cuartel y como ya cabo, después sargento, yo podía hacer un montón de cosas, y yo quería sacar a mi papá de la prisión. Así que un día me fuí a ver a mi papá, podía entrar libre yo, así que llevaba dos pistolas y le dije "vaya, papá, aquí le traigo un arma", él me contestó: "guardese eso hijo, no hace falta".
Quizá ya sabía algo él, la cosa es que aunque estaba condenado a muerte, Martínez le dió el indulto, dijo: "si el hombre sabe leer, hay que fusilarlo, si no sabe, hay que dejarlo vivir, para que aprenda" y pasó de tener condena a fusilamiento, a sobrellevar cadena perpetua; y luego ponerse felíz porque se la redujeron a 35 años, que terminaron siendo 26 años. Haga números, si eso fue en 1944, yo saqué a mi papá en 1970, y para cuando salió, ya tenía cursado hasta el 2o año del bachillerato. Ve, gocé a mi papá todavía 35 años más, sí, murió en el 2005. Le doy las gracias al general Martínez, porque me dejó vivo a mi papá.
Fotografía 1. Tránsito Parada, indultado por el General Martínez en 1944, y liberado en 1970, después de 26 años de prisión.
Fotografía 2. Mi informante.


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