Los medios de comunicación masiva tienen varias funciones, entre estas la de informar, formar opinión, persuadir, promover, inducir... en lo fundamental, en un mundo como el nuestro y en particular en un sistema como el capitalista, y mas central, en un modelo neoliberal los medios de comunicación se orientan a a buscar como generar mercados, como motivar el ansia y deseo de consumo. Muy poco se ha teorizado acerca de lo que los medios de comunicación no dicen o no deben decir.

El reciente caso del supermercado, muy sonado a partir de los "opinadores independientes" o blogeros pero con un silencio sepulcral a nivel de los grandes medios pagados y plagados de publicidad, es un ejemplo muy claro de lo que los medios no deben publicar a partir de sus intereses economicos.

Es imposible buscar explicaciones con justificaciones en paralelo tales como las referidas a la libertad de expresión de la que se ha gritado hasta el hastío por el Diario de Hoy y La Prensa Grafica, de la que han hecho eco cadenas televisoras como TCS, quienes a pesar de la gravedad del hecho, han hecho mutis sobre las condiciones en las que muere una clienta del supermercado, de la que hasta hoy no dicen nada, y solo el primer día dijeron algo, seguramente antes de darse cuenta de que la cuenta publicitaria del super podía achicarse. O quizá -hipotesis- después de una breve llamada telefonica "seguí publicando la noticia y ya no publico mis ofertas en tu periodico".

Por otro lado, los pocos comentarios que han aparecido en algunas noticias se refieren al caso como un posible hurto a partir del cuál a la muchacha -jovencita de 23 años con una hija y un esposo que le esperaban fuera del supermercado-  es privada de su libertad, sometida por la fuerza a un encierro en donde en circunstancias extrañas es electrocutada. La ley expresa que toda persona es inocente hasta demostrar lo contrario.

El primero de los delitos PONGA ATENCION SEÑORA JUEZA O SEÑOR JUEZ,  es el de secuestro, agravado con muerte durante la privación. Me recuerda sin quererlo yo, el caso igual de lamentable del secuestro de Roberto Poma, quien es privado de su libertad por un comando integrado por gente del ERP de entonces, y quien se les muere en cautiverio. En aquel caso y hasta hoy, de cuando en cuando, los grandes medios masivos de comunicación continuan acusando de la muerte de Roberto Poma a quienes le pusieron en cautiverio, jamás escuché la acusación de "homicidio culposo", siempre el adjetivo fue de "inhumano asesinato".

Habrá que averiguar primero, cómo murió la clienta acusada de hurto, y luego definir si hubo intencionalidad de matarle, cosa que no creo. NEGLIGENCIA, ABUSO DE AUTORIDAD, INTENCION DE DAÑO Y ASESINATO podrían ser algunos de los cargos en juego en el asunto. Pero... el poder judicial es incorruptible en  El Salvador y es seguro que la ley caerá sobre los culpables. (Hay algo de ironía en esto, como saben. Hace tres años tuve un accidente de tránsito cuando un señor borracho se pasó un semaforo en rojo, destrozó por completo mi vehcículo, hubo golpeados y hospitalizados de mi familia y el juez determinó que no había causa, ese día le dije al juez que sabía que las cosas cerrarían así, debido a la cercanía que había visto yo, de la defensora con el juez, y a que por obra del espiritu santo no fui convocado a las audiencias)

Hoy, y  apartir de este caso, se debe teorizar sobre la función de los medios de comunicación en su labor de información y persuasión, y entender que cuando no dicen nada, también están comunicando. En este caso concreto, los grandes medios ya no expresaron más. Es decir, con el silencio nos están comunicando que hay un interés de no publicar debido quizá a temas económicos o de respaldos de clase. También nos comunican que la vida de Karen Yamileth es mucho más barata que la de Poma. También nos indican que no hay tal independencia de los medios.  Y finalmente no indican que no son capaces de cumplir con su función informativa.

Por otra parte, alguien debe poner orden en el tema de los servicios de seguridad privada en los supermercados, donde mucha gente se siente acosada por los mal llamados agentes de seguridad cuando debieran llamarse agentes de la inseguridad por el temor que provocan. Este caso, debiera pasar a formar parte también de las cosas que la Dirección de Protección al Consumidor aborde.

No se puede seguir permitiendo el abuso de los comerciantes del hambre de la gente. El consumidor no solo tiene derechos en la compra venta, sino también en el servicio, quiero decir, en el trato que debe tener el supermercado. Por mi lado, espero no volver a entrar a ese super. Es mi única manera de protestar, aparte de divulgar lo que los grandes medios se han impedido de hacer, confiando en la próxima compra... de anuncios publicitarios.