Julio Martínez

 1. ¿Que es la educación?

Si hay algo transformador en el entorno social, es en efecto la educación. Este proceso en el cuál nosotros los humanos nos vemos involucrados desde nuestra aparición en la tierra cobra importancia una vez que es notorio el efecto que tienen en la conducción de los destinos de los estados.

A veces la educación (del latín educere: guiar conducir, orientar), es equiparada con el término pedagogía, entendida esta como el conjunto de saberes que buscan tener impacto en el proceso de la educación, así como en la comprensión y organización de la cultura y la construcción del sujeto, quién día a día obtiene los efectos de la educación.

La pedagogía (del griego: paidos (niño) y gogós (el que lleva) es una ciencia de carácter psicosocial que tiene por objeto el estudio de la educación con el fin de conocerla, analizarla y perfeccionarla, y a pesar de que la pedagogía es una ciencia que se nutre de disciplinas como la sociología, la economía, la antropología, la psicología, la historia, la medicina, etc., es preciso señalar que es fundamentalmente filosófica y que su objeto de estudio es la Formación, es decir en palabras de Hegel, de aquel proceso en donde el sujeto pasa de una "conciencia en sí" a una "conciencia para sí" y donde el sujeto reconoce el lugar que ocupa en el mundo y se reconoce como constructor y transformador de éste.

¿Es acaso la pedagogía una ciencia? Es una discusión que aun ahora se realiza, y que se centra en los criterios de cientificidad que se aplican a las demás ciencias y que no aplican directamente a la pedagogía, es por ello que referirse a la pedagogía como ciencia puede ser un tanto ambiguo, incorrecto, o por lo menos debatible (depende del punto de vista con el que se defina ciencia).

Existen autores, pues, que definen a la pedagogía como un saber, otros como un arte, y otros más como una ciencia o disciplina de naturaleza propia y objeto específico de estudio. La pedagogía,  que significa "conducción de niños", ahora es ampliada a la ciencia de la educación en general.

La existencia de la educación como procesos sistemático de hacer saber es muy antigua, uno pude encontrar estos procesos ya existentes en los primeros grupos de humanos, incluso, se puede especular como estaba pensada y ordenada esta acción, "en la sociedad primitiva, la educación no estaba confiada a nadie en especial, sino a la vigilancia difusa del ambiente" (Ponce, 1986: 27), es decir, no se diseña de manera consciente quien y como va a desarrollar la educación de la población, pero en efecto, sí existe una manera de hacerlo.

Esa manera de hacerlo es muy a lo natural, el ambiente mismo va educando a los humanos. Esto sí, esto no. Esta es la mejor forma, éste procedimiento es inválido, parece decir la naturaleza.

 Pequeños saltos en la evolución y la cultura van generando entonces, ciertas comprensiones de lo que debía enseñarse, transferirse para que los nuevos miembros de la sociedad fueran aptos, capaces de participar en el desarrollo del grupo. ¿A qué se dedicaba entonces la educación? Bueno, a entender como funcionaba la naturaleza y explicarlo a los otros, de esa manera la vida sería un acumular de conocimientos algunos aprendidos de manera empírica, otros explicándose lo inexplicable para su momento histórico.

Esto, es reflexionado de manera muy concreta por uno de los pensadores latinoamericanos más destacado: "En las comunidades primitivas, la enseñanza era para la vida, a través de la vida" (Ponce, 1986: 27). Con el mejor de los instrumentos didácticos jamás creado, los humanos se enseñaban a través de la vida misma, siguiendo el adagio chino: "más cerca de la realidad, mejor".

 2. Rasgos históricos de la educación en El Salvador

Los primeros elementos de la educación sistemática, tal y como la concebimos hoy, la encontramos en la región y en particular en El Salvador, los encontramos a la llegada de los españoles, quienes determinaron de una vez, a partir de la visión de los Reyes Católicos Fernando e Isabel, la educación para la castellanización con el propósito de facilitar la evangelización, un proceso ideológico diseñado también para generar adhesión y reverencia a partir de la creencia infundida por la iglesia, de que el poder en la tierra es otorgado por el ser supremo. Esto favoreció en Europa la percepción de intocabilidad de los monarcas del viejo mundo.

De hecho, antes de convertir en ley la educación con respecto a la castellanización de los indígenas, la educación venía siendo llevada a cabo por las órdenes regulares de franciscanos, dominicos y mercedarios, quienes enseñaban doctrina cristiana pero en la lengua de los naturales. La castellanización tendría un efecto más importante, y era el conocimiento de leyes, normas y reglas sociales establecidas por la corona. No solo la evangelización.

 No es sino hasta 1676, (1681 según Picardo) que se establece en la región, la política educativa borbónica que además benefició a algunos criollos -no solo españoles- , con la enseñanza universitaria "de corte ilustrado" impartida en la capital del reino con la universidad de San Carlos de Borromeo, en la Ciudad de Santiago de los Caballeros, hoy conocida como Antigua Guatemala.

 Ni las provincias de San Salvador o la de Sonsonate llegaron a contar con una universidad sino hasta mediados del siglo XIX, en concreto en 1841, debemos comentar que los criollos usaron la educación inmediatamente después de la independencia como un instrumento de la afirmación nacionalista, de acuerdo a Bello Suazo (inédito). De nuevo, es la educación sirviendo en lo que mejor hace, como instrumento ideológico.

 De acuerdo a Picardo, hacia 1824 rondaba por El Salvador la cartilla lancasteriana de Fray Matías de Córdova para alfabetizar y para 1831, el Jefe de Estado José María Cornejo fundó un Colegio Nacional, el cual tuvo poca vida.

 Diez años más tarde se fundó el colegio "La Aurora del El Salvador" bajo el impulso de Antonio José Coelho, institución que abanderó el método lancasteriano de casuística, preguntas y respuestas.

 Picardo sigue explicando que hacia 1832, el gobierno del Estado de El Salvador (para entonces, miembro de la Federación) comenzó a ejecutar el mandato del Primer Reglamento de Enseñanza Primaria" con no pocas dificultades financieras y tributarias.

 Para 1841 se crea el puesto de Inspector General de Primeras Letras y una Junta de Instrucción Pública; sin embargo esta función se quedó en el papel como un recuerdo (Aguilar, 1995). Cuando se funda la universidad en 1841, el propio Decreto también erige al Colegio "La Asunción"; que ante la ausencia de centros de educación media que alimentaran a la universidad con estudiantes, era necesario fortalecer a los futuros aspirantes a la educación universitaria, los que nos indica que la educación media nacía de arriba hacia abajo.

 ¿Para que se necesitaban profesionales? Para empujar el desarrollo social y económico del país, basado en las orientaciones establecidas por quienes detentaban el poder político, y respondiendo a las necesidades de los detentores del poder económico

 3. ¿Cómo se determinan los sistemas económicos?

Los sistemas económicos se determinan a partir de la definición del qué producir, cómo producir y sobre todo, para quién producir. Los rasgos que diferencian a un sistema económico de otro son el resultado de ciertas premisas básicas, que obedecen a.

Quien y cómo se toman las decisiones: La definición del sistema económico a utilizar en una sociedad es determinado ya sea por 1) la costumbre del manejo de la economía de una determinada manera, lo que puede ocasionar deterioro en las relaciones económicas en la medida que las reglas nos e van ajustando a las características históricas. 2) El estado. En general, en la mayoría sino en todos los países la definición del sistema económico, de las reglas del juego económico y la política económica la toma el estado, que puede asumir dos vías principales: establece control o no establece control. Al establecer control del mercado, el estado se vuelve centralizador de la decisión sobre qué, cómo y para quién producir. Al no establecer control, el estado deja que el funcionamiento del mercado reine, a partir de la oferta y la demanda. El pensamiento metafórico acerca del funcionamiento del libre mercado más exacto y desgarrador es: Un campo libre, muy libre, dónde hay ovejas libres, muy libres y donde pueden llegar cuando quieran de manera libre, muy libre un pequeño grupo de lobos.

 el objetivo: los objetivos a seguir en un sistema económico pueden ser por lo menos, tres: 1. La satisfacción de la comunidad, a partir de sus propias necesidades e intereses comunitarios; 2. La distribución de la riqueza en equidad, esto definido a partir de una equidad en el poder, o como una manera justa de la repartición de los beneficios economicos, que pueden ser traducidos en beneficios sociales o en beneficios contantes, es decir económicos; y, 3. El ánimos de lucro, en general individualista y acumulador, favorecedor del egoísmo. Generalmente, un sistema que busca estos objetivos es definido así a partir de que quienes conducen el sistema, han logrado y generado poder, el cuál les motiva al crecimiento del mismo. Poder induce más poder.

 4. Necesidades de los sistemas económicos

Un sistema económico tiene necesidades que le contribuyen a su propia reproducción, que le son indispensables para poder mantener el sistema. Estas necesidades pueden ser estar enmarcadas en la creación y fortalecimiento de valores como el individualismo, la competencia, y la fraternidad, por ejemplo.

 También requiere de contar con el desarrollo y asentamiento de una manera de entender la vida, la sociedad y sus relaciones, es decir, de cómo debe funcionar la sociedad y la producción. Así podemos encontrar modelos cooperativos y modelos solidarios.

 Y desde luego, el sistema requiere de personas que cumplan funciones y que sean capaces de desarrollar estas funciones de la mejor manera posible. Algunos, por ejemplo, podrán asistir a la universidad para formarse de la mejor manera como profesionales en su campo de trabajo; otros se formarán para la dirigencia política a través de cursos especializados; otros aspirarán o podrán formarse para pasar a integrar un grupo muy grande y especializado en el funcionamiento del engranaje productivo, se especializarán en las cosas que deben poder hacer para ser parte del sistema.

 Por ejemplo, algunos serán expertos cajeros de un banco, otros expertos distribuidores de medicinas, otros se convertirán en médicos que atiendan a la salud de la población para que esta pueda funcionar y otros, pues quizá no podrán formarse en algo especial y se convertirán en "siete oficios y catorce necesidades", o como dice un conocido escritor salvadoreño, en "hacelotodo".    

 En suma, el sistema económico requiere de tres grandes elementos, que la educación le provee.

- Una actitud formada en los miembros de la sociedad.

- Una clase dirigente formada para eso, para dirigir. Generalmente esta clase tiene algún tipo de poder, ya sea político o económico, o ambos. No es Juan Pérez que dice "yo me voy a formar" para ser presidente, y ya estuvo el objetivo cumplido.

- Una clase formada para producir, una clase con habilidades y destrezas mecánicas. La clase de los que pueden hacer.

 En esa tríada, de repente se inserta como un virus, una clase que se forma para entender y que cuestiona. Una extraña clase minoritaria.

 5. Función ideológica de la educación

La desigualdad económica entre los organizadores (explotadores) y los ejecutores (explotados) trajo necesariamente la desigualdad en sus educaciones respectivas." (Ponce 1986), y además entre sus alimentos, determinantes de la posibilidad física de aprender más y mejor.

 Así, "para los antiguos griegos, la educación redondeada consistía en aprender aritmética, geometría, astronomía, armonía, dialéctica o lógica, retórica y gramática. Hoy, además, el hombre y la mujer requieren de la física, de la biología de la química, de las ciencias del hombre, arte, historia, comunicación e informática" (Araujo, 2006:23)

 En El Salvador, durante muchos años, la clase dirigente estableció las respuestas a las tres preguntas que definen el modelo económico: qué producir, para quien producir, qué producir. Y resolvió, por la vía de la educación las respuestas a como lograr sus resultados.

El estado tiene, desde siempre, dos tipos de mecanismos que le sirven para garantizar el funcionamiento esperado por la población, bajo el entendido que siempre existen los que ejercen el poder y los que son dominados.

Estos mecanismos del estado, en un análisis más o menos simple, digo yo, son de dos tipos:

  1. De represión, como la policía, el ejercito, el aparato legislativo, etc.
  2. De ideologización, que pueden ser de carácter publico o privado, tales como las escuelas, las iglesias , los partidos políticos, los medios de comunicación, las nuevas tecnologías de la información y otros. (en tiempos no tan remotos, las iglesias tenían un rol  tenían un rol más preponderante en la ideologización amplia, que poco a poco han ido abandonando, dejando ese espacio para la institución educativa por excelencia que es la escuela, un buen tema para reflexionar)

El mecanismo ideológico del estado para conducir a las personas hacia el fortalecimiento o cambio de un tipo de pensamiento, de una manera de entender la vida, de comprensión de sus relaciones sociales y de sus relaciones de producción es la educación, a partir de la conducción del aparato ideológico por excelencia, el Ministerio de Educación, ente normativo, regulador y rector de la educación. (Martínez, 2010)

Son los ministerios educativos los que determinan que tipo de contenidos se deben aprender, como se debe enseñar, con que profundidad y para qué se debe educar.

Generalmente, son los ejercen el poder -político, económico- los que orientan el quehacer ministerial de la educación. No debe extrañar algunos cambios en el sistema de la educación en El Salvador, como ya se ha definido desde el MINED. Porque desde ahí se busca garantizar el sistema propuesto.

Un cambio en la clase política, quiero decir, un cambio en el grupo que gestiona el poder político, como sucede en el caso de El Salvador, significará, por fuerza de la comprensión de los roles  que la historia brinda, un cambio también en la conducción del aparato ideológico del estado, para asegurar los cambios en los contenidos, los valores, el tipo de filosofía de vida.  Es decir un cambio en la educación. (Martínez, 2010)

Por otra parte, desde el "otro" aparato del estado utilizado para definir las formas y relaciones de producción -el Ministerio de Economía- debe estarse impulsando las regulaciones y prioridades productivas, las formas de la propiedad de los medios productivos, las cuáles serán apoyadas por los "nuevos" contenidos, métodos, y modelos educativos como soportes para garantizar su permanencia, fortalecimiento y reproducción.

En la medida que un nuevo modelo económico se vaya implementando, la educación deberá estar transformándose para servir mejor a ese modelo. Sería un error para los dominantes del poder político, amarrarse a un modelo educativo que garantice las condiciones ideológicas impulsadas por sus contrarios.

Por eso no extraña que la gestión de la educación en El Salvador haya sido una prioridad de la Vice Presidencia, ni extraña que deba ser el propio Vicepresidente quien dirija el dicho Ministerio, como mecanismo de garantizar ese cambio educativo. Tampoco debe extrañar que la educación cambie en el país.

8. Freire, para cerrar.

 Freire (1970) expresa que la domesticación del otro solo es posible ante la existencia de un domesticador y un domesticado. El domesticado se convierte en sujeto de la opresión, de la dominación, de la manipulación. El domesticado actúa como el domesticador quiere. La educación es un proceso de domesticación; pero puede ser un instrumento de liberación. De la misma manera como se inducen ideologías, estructuras, contenidos falsos y otros males, se puede educar para el bienestar colectivo, para la historia verdadera, para contar con consciencia crítica.

 Bibliografía:

  • - Araujo Romagoza, J.A. Pensamientos educativos y gritos silenciosos, Tecnoimpresos, El Salvador, 2006.
  • - Cortés y larraz, Pedro. Descripción geográfico- moral de la diócesis de Goathemala, 3a edición, DPI EL Salvador, 2000
  • - Freire, P. La educación como práctica de la libertad, Siglo XXI, Argentina, 1978.
  • - Herrera, Sajid. La educación y las primeras letras en el San Salvador y Sonsonate borbónico 1750-1808. Artículo publicado en Politics, economy and society in Bourbon in Central America, 1759, 1821, por University Press of Colorado, 2006. EEUU.
  • - Ley General de Educación, CSJ. Julio 2009
  • - Martínez, J. Documentos y artículos sobre educación, 2010.
  • - MINED, Historia y Reforma de la educación superior en El Salvador, sin fecha.
  • - Ponce, Aníbal, Educación y lucha de clases, Editores Mexicanos Unidos, 8ª edición, México, 1986.