Eso es, habiendo pasado de moda los temas mas surrealistas en El Salvador, hoy viene la ola del tema "libertad de expresión".

Temprano de la mañana, el Gordito me dijo, "mirá debemos hablar de la libertad de expresión", me enseñó la prensa grafica en la portada, y luego el otro matutino (chis, no quiero escribir el nombre, ve) y los dos tenían exactamente la misma portada: "CSJ coarta la libertad de expresión", inmediatamente me pregunté si ya no iba a poder seguir escribiendo como hasta ahora, es decir, diciendo las cosas como son y como me vienen a la cabeza, denunciando y anunciando, reflexionando y de tanto en tanto, dando saltos de corazón a alguno.

Pero no, en realidad el asunto es que "La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de El Salvador aprobó que los medios y los propietarios, directores, editores, gerentes de medios o encargados de programas televisivos sean enjuiciados por calumnia, injuria o difamación" si es que esa, ha ocurrido.

Hasta ahora y debido a un artículo inconstitucional de la ley, que otorgaba derechos distintos a los ciudadanos, en virtud de su propiedad de un medio de comunicacon o su labor informativa, los medios podían llamar a una persona ladrón, homicida, corrupto, asesino o lo que fuera, sin temer un juicio de injuria o difamación.

La decisión de la Corte Suprema de Justicia es en realidad, equitativa y cumple con el principio de igualdad ante la ley, ahora todos, absolutamente todos, debemos tener cuidado con lo que decimos, escribimos o publicamos abiertamente. Desde luego, eso me aborda a mí, pero en mi caso siempre ha sido así.

A cualquiera que yo hubiera injuriado o difamado sin tener las pruebas (hasta hoy no lo he hecho, es un cuidado que tengo para no caer en la calumnia) podría haberme metido en un juicio, juicio del que hasta hoy se habían salvado los grandes medios masivos de comunicación. Hoy, se puede entender, porque razón, el periodico ese y la prensa tenían sus portadas sobre el tema.

Pero, ¿en realidad es un grave problema el asunto? Comento un caso que conocí, donde a una persona,, hombre, mayor de edad, se le acusó de un delito grave. Su fotografía salió en los periódicos, en los noticieros y sus hijas menores de edad, sufrieron de ver a su padre en casi todos los medios, acusado del tal delito.

En el colegio de las niñas, sus hijas, las compañeritas les decían sobre lo que pensaban que era su padre. Finalmente dejaron de estudiar las chicas ya que se volvió insoportable la violencia psicologica inflingida. Esta persona, fue expuesta ante la sociedad no como un "presunto", sino como un hechor.

Viene juicio, y sale libre ya que se demostró su inocencia. Esa noticia de la libertad y la inocencia no fue jamas publicada.

El daño moral está hecho, no hay reversa. A menos que al susodicho se le ocurra enjuiciar a los medios y generar retribución económica o la difusión de la noticia de su libertad por declaratoria de inocente, que sabemos, aun así, el daño está hecho. Hasta hoy, eso no se podía hacer por el blindaje de los medios comunicación a las acusaciones de injuria y difamación.

¿Es verdad que se ha coartado la libertad de expresión? No, lo que se ha hecho es ponernos a todos en la misma cama. Tanto derecho tiene el medio de comunicación a informar, como derecho tienen las personas a que esa información sea verdadera y con el único proposito de informar, no de injuriar, algo que se ha venido haciendo de manera consuetudinaria cuando en el país, se desea bajarle perfil, o reducir a alguien a su mínima expresión.

El derecho de la libertad de expresión no está encima de mi derecho a mi honor, a mi dignidad, a mi intimidad. Una sociedad donde unos tienen privilegios sobre otros, es la base para una sociedad en conflicto.