Y... es que la pérdida de poder es algo que a nadie le cae simpático.
Si a usted le quitan la llave de la casa, el significado de eso es que deberá pedir permiso para llegar noche, que podrán decirle que no, que no llegará tan noche, y que todo mundo sabrá a que horas llegó. De todo eso, lo más jodido es el asunto del poder. Deberá pedir permiso, deberá estar sometido a la voluntad de quien tiene la llave.
Si en alguna ocasión usted se llega a convertir en "dueño" de un partido político, ya sea en la forma tradicional de grupo de poder (el grupo ortodoxo del fmln, el grupo ultraderechista de arena), o en la mesiánica de ser omnipotente e individual, autocrático y omnisapiente (Parker, Ciro Cruz), entonces, a usted, a quién hasta hoy todo ser humano con fuertes aspiraciones de gobernar con poder o sin poder, con astucia o con boberías, con amigos o sin amigos, ha ido a rogarle, ya no le va a pedir que por favor lo deje entrar a su partido político y a partir de ahí, impulsar una carrera política. Lo hará solito, usted ya no tendrá poder.
Ese personaje interesado genuinamente o ingenuamente (las dos palabras tienen las mismas letras, que interesante) en someterse a servidor publico, a convertirse en ser humano con el poder de decidir sobre las norms que regulan a una sociedad y conducir a esa sociedad hacia un destino pensado y craneado por él mismo o por quienes le respaldan, ya no va a tener que andar tocando la puerta verde, azul, amarilla, tricolor o roja... y si es importante para la población, la figura del personaje en cuestión, lo más seguro es que reste votos a cualquiera de los partidos, y un partido es poderoso solo a partir de tener seguidores, sin seguidores el partido no es nada. Menos seguidores, menos poder. Más votantes del partido, más poder.
Supongamos que la próxima reforma sea que el presidente puede re elegirse, y que Mauricio Funes desee continuar en su carrera tal como hasta hoy, solito, y que la constitución le permita inscribirse para ser candidato presidencial de nuevo... desde luego con el apoyo de sus amigos -la derecha y los ingenuos-, respondamos la pregunta ¿que pasaría con el FMLN considerando la variable de número de personas que aceptan el gobierno de Funes, a ojos cerrados, y sin crítica?
Ya voy a pedir que me devuelvan la llave de la casa.


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