Con toda "Alegría" recibí ayer dos regalos muy lindos, viniendo de quien vinieron, pues está muy bien. Yo dije, me gusta este mas que el otro... me dijo: no, los dos son buenos. Ummm, pienso -dije- que este me va a gustar más, el otro me suena algo amamayitado, pero igual voy a leerlo.

No crea, me dijo ella, también está bien. Así que la chica vestida de un negro elegante, salió volando de la oficina con su perpetua risa, quizá a algún encuentro con alguien importante en su vida, eso me pareció, porque dejo todo después de recibir una llamada por el celular de ella.

Por el mío, no, porque dice la compañía de Telefono Claro, que estoy desconectado por falta de pago, lo que juro que no es cierto sino mas bien un error grave de ellos, después de que he denunciado el robo de la otra línea de telefono que tengo.. son capaces, Claro, de haber desconectado ambos telefonos, Claro, no me extrañaría. Claro.

A lo que me traje, empecé a leer Mágica Tribu de Claribel Alegría, publicada por Índole Editores, cuya portada ya me hizo darme gusto. Un cintillo distintivo alude a Claribel, Premio Internacional Neustadt para la literatura 2006.

El prólogo es del panita Manlio, y hay algo que me gusta mucho por la claridad y por el sentimiento. "La verdad, su ombligo está en Nicaragua, su corazón en El Salvador, y su sangre recorre América Latina..." Punto. Muy a pesar nuestro, de Santa Ana y de Izalco, naa..es nica. Además Centroamericana. Suficiente para dar orgullo.

Ya le dije hoy en la mañana a Manlio: "Estoy leyendo Magica Tribu", y me dijo: "Ah sí?". "Puta, vos lo prologaste!!", "ahhh es cierto, tenes razón, es el de los amigos..." me dió risa el despiste del Manlio.

En la introducción, Claribel -estoy seguro que no se molesta porque le llame así- dice, hablando de sus amigos los escritores de quienes expone su lado más bonito, el humano: "No estoy segura de ser objetiva...", pero ¿quien quiere ser objetivo con sus amistades? La amistad no tiene objetividad, mas bien es un estado subjetivo, un estado de amor, también como el amor. Si no, ¿por qué quisiera uno estar con un amigo-amiga a quien no ama?.

El libro habla de eso, de sus enlaces con los amigos escritores, así que de cada uno de ellos, voy a copiar el texto que me pareció, a mí, más bonito. Es muy dificil hacer un resumen del libro, es mejor dedicar un parrafo a cada autor chero de la chera Claribel.

De José María Vasconcelos, ex ministro de Educación de México y quien alguna vez, a Consuelito Suncín, le miró con deseo innombrable las nalgas, creo que fué más allá de mirárselas, dice de su primer encuentro:

- Pensé que era usted un gigante.

Vasconcelos se rió, con una risa que se escuchó en toda Santa Ana ¿Quién te ha dicho eso?

- Mi papá, y usted es más bajito que él.

Y la famosa anécdota de Vasconcelos: "Hay demasiados libros aquí y se los están comiendo las polillas, sáquenlos a la Alameda, ahi, seguro se los robarán". Al día siguiente, todos los libros estaban, ahi, en la Alameda, nadie se los robó. Habla muy bien de la decencia, muy mal del hábito de leer.

De Juan Rulfo, el de Pedro Páramo, de quien adiviné su cáracter leyendólo alguna vez, dice que dijo: "Para escribir un buen cuento, hay que ser como Salarrué, crear al personaje, crear el ambiente, sentir como hablan los personajes, y luego mentir, mentir, mentir". Creo que en realidad, quería decir, crear la historia.

De Asturias, el del Presidente, el de Cara de Angel, el del Portal del Señor -donde cada vez que voy, me zampo una cerveza mixta- el Nobel, Claribel dice que dijo: "Me gustan los cadejos, dicen que el blanco es bueno, pero me gusta más el negro, porque es el que cuida a los bolos como yo".  Un chapin hablando de leyendas salvadoreñas, la verdad es que a un leyendero como Asturias, se le pasa todo. Debe recordarse, que el primer libro importante suyo se llama Leyendas de Guatemala -luego llegó Hombres de Maíz y el Señor Presidente-, y que como Centroamérica, tenemos casi las mismas leyendas.

Sobre Tito Monterroso, dice que decía, y estoy de acuerdo además: "Uno es dos: el escritor que escribe, que puede ser malo, y el escritor que corrige que debe ser bueno. A veces de los dos, no se hace uno, y es mejor todavía ser tres, si el tercero es que tacha, sin siquiera corregir". Qué bueno.

De Roque Roquito, de quien tengo un anecdotario guardado de cosas que he leído o escuchado, Claribel saca más. Me parece que Claribel se equivoca al vincular a Roque con la Dalton Gang, pero..¿quién soy yo, para corregir a nadie? Menos a Claribel, muchisimo menos. De Roque dice, que le envió una carta, donde le decía: "La canteamos Claribel, yo hijo de gringo, y vos, casada con un gringo" Ahh Roque.  Dijo que Claribel le había enseñado a bailar rumba, lo que era paja.  Hsuang Tsu soñó a la mariposa. ¿O fué a la inversa? Esto último es tremendo halago de Claribel al poeta que no siempre fue tan feo.

Sobre Salarrué, de quien admiro su cuentería, pero al releer la carta a los patriotas, me da la sensacion de ser aséptico, digo, sin el compromiso de Roque, sobre él dice Claribel que es dificil traducir a Salarrue, habla como habla el pueblo, el libro que más quiere es "Cuentos de Cipotes", también yo tengo a colores en casa una versión  de la DPI, viejo, muy viejo. Dice Salarrue que para ser escritor hay que aprender a a ver y a escuchar. A seguir la lección.

A esta lista de viejos amigos, le sigue Coronel Urtecho, el nica granadino, el de la Oda Rubén Darío, quien acostumbraba a asomarse a la baranda que de su casa daba al río, para ver si llegaban visitantes, ya sea fantasmagóricos o de carne y hueso. Aunque a veces solo fantasmas como Mark Twain... y entre los de carne y hueso, pues mi amigo, el hombre de las venas abiertas, Eduardo.

Le sigue a esa lista de panitas, el hombre del burro, Juan Ramón Jímenez, conocido más por su Platero y yo, aunque a mi me gusta más un su librito de poemitas "Poemas impersonales" de inicios del siglo XX. Me gustó mucho su anécdota sobre la pregunta del Don Juan:

- "¿Qué te gusta escribir?

- Verso libre

- ¿Has escrito romance, décimas, sonetos?

- No... luego dice Claribel "creo que me llamó tonta o algo así".

Y sigue "para hacer verso libre, es necesario haber pasado por el romance, la décima, el soneto..." Y hay que tener cuidado digo yo, porque mucha gente escribe verso libre sin tener la formación, en fin, qué me importa.

De Robert Graves, a quien solo conozco por el Vellocino de Oro, pero se que hay más cosas importantes suyas, pero yo solo eso conozco. Graves se entusiasmaba diciendo que el mundo sería mejor si lo gobernaran las mujeres, y yo estoy de acuerdo. Pero también es mi acuerdo que los hombres estaríamos con menos poder, y a pesar de mis continuas reflexiones en torno a la equidad de género... es algo que debe pensarse bien. Eso, no lo escribí yo, sino mi inconsciente.

Dejo, al final, porque al final está, lo de Julio Cortazar, y porque se llama Julio, como yo. De este escritor, Claribel habla muchas cosas importantes y buenas. Sin embargo, por razones no tan extrañas me llama la atencion su carta a Claribel, de donde saco, extraigo párrafos descontextualizados:

- "Mi jefita querida, vos será bruja, pero reconocé que yo también tengo intuiciones"

- "No me extraña que hayas soñado anoche conmigo, porque ando bastante enfermo... debo ir al hospital... problemas de piel e intestinos, que me tienen mal, en fin una mala racha que pasará pronto"

- "He ganado 3 kilos, sobre los 10 que llevo perdidos"

Cortazar murió 4 o 5 meses más tarde. Una mierda digo yo, perder a gente tan lúcida y tan buena para el planeta. Julio tocaba jazz (una coincidencia más...), iba a los museos (otra). Bueno, tonteras, una de las anécdotas de Julio es la que contaba sobre la seleccion de las traductoras para UNESCO:

- Nombre: Fulanita

- Fecha de Nacimiento: Junio de 1943

- Sexo: Una vez, en Nebraska.

Cortazar me hace recordar a Roque, tan jodión. Hoy, sigo pensando que será muy díficil que el otro libro que me regalaron, sea mejor que éste... No, no creo.