En El Salvador, como en cualquie rotro país de latino américa, uno termina siendo cristiano como Ronaldo o ateo como Mateo. (Mateo es un vecino que no conoce a Dios).

No cabe duda que la evangelización impuesta a puro huevo por los españoles nos llevó a creer, miles de veces ciegamente en Dios, quien en algún momento tuvo la felíz ocurrencia de enviar a su "unigénito" para solventar el asunto del pecado original.

La primera conclusión que asalta es que esta creación no era perfecta. O sea, Dios se equivocó con nosotros.

En esta "nuestra" religión cristiana hay muchos detalles extrañamente elaborados; más aún en el catolicismo, aunque en general en todas las sectas del cristianismo. Caótica es la palabra que mejor le talla a la religión, caótica y terrorista. Dime: ¿Que mas terror que el causado con esa cocina que es el infierno?

Primera comunión, confirma, confesión, celibato, Papa, ángeles (y Demonios para seguir a Dan Brown, que hace pisto a costa de estas creencias), nos complican la vida acá... ¿Y en el más allá..? Debe ser un desastre!!

La llegada de Cristo, sean estas creencias, tiene el próposito de su muerte -Ayysshhhhhh,  de una sola vez, hijo, vete a morir, para resolver mi error de creación- para garantizar nuestra salvación y lograr con eso, "nuestra" llegada al cielo. Con su muerte, ya somos salvos. La salvación nuestra cuando ya estemos muertos-vivos. Ummmm... uno puede hacer cualquier conjetura sobre esto.

Ahora bien, en esta vida de verdad, donde vivimos, la cosa sí esta bien jodida, de verdad.

A pesar de la grandiosidad de Dios y de Cristo, (y permítaseme dudar, para creer), a quienes se suma el espiritu santo en forma de paloma para conformar el triángulo perfecto, no hemos tenido salvación de varias cosas, en las que necesitamos -hoy y ayer, seguro que mañana también-, del auxilio del maishtro.

- Ve, no nos hemos salvado de los sacerdotes pedófilos, ni aprovechados que la Santa Iglesia Católica, Apóstolica y Romana esconde, oculta, solapa; ni de la acumulación de riquezas del Vaticano. Bati Movil, Bati Banco, Bati tesoro, Bati cueva... de ladrones.

- No hemos podido ser alejados de la serie infinita, camándula, de pastores evángelicos aprovechados de la ingenuidad y de la necesidad de la gente, quienes exigen diezmar a su feligresía, para llevar la vida más cachimbona que se pueda tener: tres esposas, viajes a todas partes del mundo, canal de televisión, casonas garantizadas para él y su familia y el amor incondicional de la gente. Y más, mucho más.

- Ahí sigue la raza inclaudicable de los políticos, que han jurado vivir eternamente del sudor de su lengua, de sus conspiraciones, de sus componendas, que se han convertido en dueños de sus partidos, que tienen el favor, de gente con poca criticidad. Sobran los colores hacia donde apuntar, y no se salva nadie.

- Finalmente, Jesús: un enorme bien habrías hecho a la humanidad, quitando a los buseros de este mundo y mandándoles con sus chatarras al limbo eterno. Los buseros tienen dos caras, como casi todos nosotros. Una cara es la de diablillo, el que prepotentemente lanza sus buses encima de otros vehículos, que maltrata a cualquier persona que necesita subir a un autobús para ir al trabajo, que se convierte en Fangio en las carretras del país, y termina asesinando a montones de personas en los accidentes causados por su imprudencia. Ya con esto, Rodrigo Contreras Teosque casi ni me habla..., ya no me va adirigir la palabra... eso es. La otra cara es la de sufrido, que recibe la amenaza y los atentados a su vida por parte de los extorsionistas, parece karma.

Entonces... si estas cosas son las importantes de verdad... ¿De que nos vino a salvar nuestro señor?