Siempre me sonaba muy extraño entender que había sucedido con estos dos hermanos, ambos chelitos, ambos parecidos, uno rizado, el otro lacio; uno futbolista, el otro basketbolista; uno mas abierto, el otro mas reservado; uno mas bien bajo, el otro mas bien alto; el uno se reía sin desenfado, el otro se reía apenas abriendo la boca; uno de ellos zurdo, el otro, derecho; sin embargo, ambos parecidos, muy parecidos... en sus ideas acerca de los cambios en los signos de los tiempos, y... hasta en los gustos acerca de las mujeres, les gustaban igualitas, y alguna vez, hasta la misma.  Hasta que un día, finalmente me atreví y pregunté..¿ustedes son o no son?

- ¿Somos o no somos que pendejo? ¿ Somos o no somos que pendejo?

La respuesta fue la misma, una otras otra, pero la misma respuesta...y venía de los dos hermanos, tan diferentes y tan parecidos.

- ¿Son hermanos o no?

- ¿Y a que viene la pregunta? ¿Y a que viene la pregunta?

Entonces les dije, que pues, les encontraba parecido, pero que había notado que uno tenía un apellido diferente... y que estaba curioso por ello.

- Te vamos a contar, pue. Te vamos a contar pué.

Así que el primero, el que parecía mayor, el mas reservado y quizá el mas empeñado en soñar despierto dijo:

- Mira, cabron, pasa que a mí que soy el mayor de los dos, no me veas como lo que soy, porque no soy. Mi edad no es la mía y a veces creo que mi nombre tampoco es el mío. Yo nací un día cualquiera y sucedió que mi padre que había llegado a San Salvador para la fiesta de año nuevo, terminó encontrándose con un regalo inusual. Un cipotío que había nacido arrevesado, con los pies hacia adelante. Raro, raro, raro, además era feíto y sequito, y nadie lo había llegado a ver. Todo mundo andaba en celebra que celebra.

Al día siguiente, él, mi papa, regresó a su trabajo sabiendo que ya tenía descendencia. Solo le faltaba sembrar un arbolito y luego, ojalá un día, pues escribirse un su librito.

Mi papito siguió llegando cada vez que podía, y así, a los dos años, se enteró él, que a los niños hay que bautizarlos, confirmarse, deben hacer primera comunión, ir a la escuela, donde les piden una partida de nacimiento. Ahí es donde dijo...Ah la gran peseta!! si este cipote no esta asentado en el registro familiar!!! No tiene acta de nacimiento!!! Y agarró camino hacia donde el alcalde, que era su amigo... no me acuerdo el nombre, pero sí el apellido del dichoso alcalde corrupto, que permitió que me asentaran dos años después de que ya había nacido. Dos años fuí inexistente, sin embargo llené de alegría con mi existencia a mis papas.

- A la.... no sabía fijate. No sabía. Que cosa más rara.

- Queres oír la mía?, le dijo el rizadito

Bueno, no será tan interesante, pero contame, le dijo el muchacho curioso, sin saber si eso, como al gato le iba a dar por lo menos un susto.

- Bueno, yo te cuento, fijate, que yo nací un día que bien pudo ser el 7 de julio o el 31 de agosto... ummm ¿quien sabe? Ni yo sé. Mi papá, nuestro padre, el papa de los dos, siguió llegando donde nuestra mamá, la mamá de los dos. Y así le procuró que saliera mi madre, nuestra madre embarazada de mí. Pasó lo mismo, yo no nací de pie, pero por ahí iba, entonces aunque mi hermanito se llama César, el de la Césarea soy yo.  Me tuvieron por esa manera de nacer.

Mi papa se fue a seguir trabajando y dejo a mi mamá, siendo ayudada por una señora... de apellido, de apellido... de este apellido mierda que llevo.

- ¿Cómo fué eso, que pasó?

- Ve paso que entonces a mi mamá se le ocurrió que no debía pasarle conmigo como a este maje de mi hermano... Y entonces, ella que tenía una amiga suya, vendedora de carbon en el mercado... le pidió a esa señora que me fuera a asentar... y sucdede que la muy bruta..ay es que como se le pued decir de otro modo...? La muy bruta decide que me asienta y va a la alcaldía y dice... vengo a asentar este niño. ¿Usted? Sì. ¿Es suyo?  Aqui estan los papeles...¿Como se llama usted? Fulana de tal...¿y el niño se va a llamar? así y asa...muy bien señora, llevese la partida de nacimiento de SU hijo.

Ahi me tenes, cargando esta cruz.

¿Vaya, estas a gusto? ¿Vaya estas a gusto?

Sí par de babosos, pero ustedes dos son raros, muy raros.