Este es un resumen de la parte 1 de 10 partes, de un trabajito, presentado en un diplomado de uno de los cursos válidos para Doctorado en Filosofía Iberoamericana de la UCA, al que asistimos con el gordito y el navajo, entre julio y septiembre de 2008. Hoy revisé tantito, y me pareció interesante, de nuevo.

Julio Martínez

“¿Cómo se conjuga en el ser humano lo innato y lo adquirido, y como se compagina nuestra condición de seres libres con nuestra condición de especie animal?” (Beorlegui, C., 2002). Muy probablemente una de las lecturas que mas me ha impactado en la vida ha sido “El origen de las especies por la selección natural."

Obviamente, fue una lectura siendo muy joven, quizá unos catorce o quince años, y mi lectura fue demasiado simple y superficial, una lectura hecha con los ojos de un cipote que quería entender algunas cosas y que deseaba entonces ser, de cierta manera diferente a otros.

En esa época ya me había cruzado la Iglesia Católica y estaba en el punto de mi ingreso, a pocos meses quizá, de la Iglesia Adventista. ¿Qué mejor momento para leer al diablo, al desprestigiado por la religión, que mejor época para leer a Darwin.? Se que esa primera mirada a Darwin, con un libro prestado por las tardes en la Biblioteca Nacional abrió una ventanita en mi cabeza, y me puso a pensar que algo había entendido.

Una lectura posterior, efectuada en mis años de universidad, me llevo al grave cuestionamiento acerca de mi relación con Dios y la supremacía de los seres humanos por sobre todas las especies.

A esa altura, ya me había convertido en maestro de escuela sabática en la adventista, donde aprendí mucho sobre Dios, y donde me tocó entender como ser humilde, aunque, la verdad, eso no se me pegó mucho.

Debió pasar mucho más antes de que el tema de la humildad me abordara, y todavía no pega. Un día, digo yo, va a cuajar. La verdad es que es bien chivo ser prepotente, lástima que se ve tan mal.

El recorrido de la evolución maravilla a cualquier persona que inicia su estudio, más si lo efectúa de la mano de otros para entenderlo mejor. Partir de la nada, para llegar a ser lo que somos. ¿Cómo ha sido posible esta evolución? Bien, dos explicaciones caben, la primera es que en efecto, las múltiples necesidades de los seres en evolución van creando ciertas adaptaciones en su morfología, unos grupos evolucionan más rápido que otros, dependiendo de su entorno y de sus problemas a resolver.

Algunos desarrollan habilidades adecuadas a su contexto, otros desarrollan modificaciones biológicas, quizá mutaciones como dice Darwin –las mutaciones pueden darse en grupos o variedades aislada- y seguramente todos evolucionan fisiológicamente. Las diferencias pueden ser sutiles, tan sutiles que ciertos paleoantroplogos no están totalmente de acuerdo en las diferencias entre los Ergaster y los Erectus, a pesar de eso se encuentran algunas variaciones entre ellos.

La certeza acerca de que el primer Homo erectus sale del África, me plantea a mí, al menos algunas interrogantes, desde un punto de visto verdadera y totalmente ingenuo: ¿Entonces, África es la fuente de toda la humanidad? ¿Entonces Dios eligió al África para que fuese de ese lugar donde se gestara la humanidad en su forma más reciente y evolucionada? ¿Entonces, -disculpa el enojo con esa decisión- por qué África es ahora el continente donde los humanos viven en condiciones menos humanas? La ironía de una decisión de crear un paraíso, donde hoy es una mierda. ¿Dios propició eso? Puta, y entonces ¿quién pué? Los homos erectus saliendo de África pueden no considerarse totalmente humanos aun (¿alma o no alma?) en el sentido de las evidencias acerca de su brutalidad en cuanto su relación con otros humanos, al punto de matarles y partirles en pedazos, según evidencias.

Los humanos creados por Dios no serían capaces de hacer eso como un hecho de supervivencia, a menos que… claro, a menos que consideremos a los Neanderthal como animales, seres inferiores y no creados para evolucionar hasta convertirse en seres humanos, seres que sirvieron para alimentar a los humanos provenientes del África.

El Eden, situado en África suena también extraño, aunque paradójica, casual, irónicamente concordante con la aparición de los homo erectus. El edén es seguramente, una fábula. Así si se logra entender la evolución de los humanos, a partir del edén como una creación cultural y no como un paraíso. Si no, perdona de nuevo, ¿Quién pendejos querría salir de un lugar conocido como El Paraíso, donde hay comida, bebida, y una pareja para cada uno? Todo eso sin trabajar. Además la evolución de los erectus no es el resultado de una premeditación. ¿Qué sentido tendría hacer pasar a los humanos actuales, por una serie de transformaciones biológicas y culturales para llegar a ser lo que somos hoy? ¿Qué sentido hay si en mi sabiduría infinita lo puedo crear evolucionado de una sola vez?

Los resultados de aprendizaje, si así fuera no han sido tan interesantes. Guerras mundiales, asesinatos en masa, lucha entre tribus y conflictos masivos fundamentados en visiones religiosas. Incluso, por aspectos de supremacía económica. ¿Debió pasar la humanidad por toda esta evolución, de forma pensada, para llegar a ser ahora, tal y como somos? Puedo estar orgulloso de cómo son muchos seres humanos, personas bondadosas, inteligentes y fraternas, pero difícilmente de los grandes poderes políticos y militares en la tierra. Ni de los grandes poderes económicos, explotadores de otros seres humanos, rapaces, caníbales simbólicos.

Independientemente de la libertad a partir de la que cada uno toma sus decisiones, es claro que la mente evoluciona como un resultado de las evoluciones físicas, es el resultado de la manera como se requieren cambios biológicos, lo que dialécticamente produce cambios en la conducta y en la cultura. Y son los cambios en la mente y la cultura, lo que producen los cambios en lo biologico.

Una breve síntesis: Darwin encuentra en la evolución las respuestas al origen del hombre, no por la creación, sino por una evolución que confronta visiones, ideas y filosofías.