Nuestra queja normal, común y corriente es:
"Que cuesta con los estudiantes"
Multiples ejemplos de la des-importancia que se dá ahora a la educación, a la necesidad de la formación, a la gana de estudiar. Es que, en un momento en que el mundo está exigiendo la producción de profesionales, con un título, con un atestado acreditador de su formación, el objetivo principal del estudiante es obtenerlo.
¿Aprender o conseguir un título? No van de la mano los dos própositos, generalmente es el título la prioridad, y por eso los estudiantes quieren superar una materia, a costa de cualquier mecanismo que permita una nota aceptable -ni siquiera una buena nota- para sobre llevar su materia. Hoy día, una estudiante me dijo que ella trabajaba además de estudiar, que pagaba la universidad para recibir su clase, y que por tanto, tenía el derecho de llegar a la hora que quisiera.
Claramente le indiqué que su pago no le daba derecho a una nota, y que a partir de sus llegadas tardes, debía buscar otro horario para aprovechar su pago, y seguro, otro profesor que le tuviera compasión a su condición de estudiante trabajadora. Además, le ofrecí mi ayuda para que se cambiara de grupo de estudio. Obviamente no hay motivación de aprender, sino de pasar. No podrá aprender mucho si piensa que el pago le dará una nota, si cree que puede faltar a sesiones importantes de discusión, de análisis, y aprobar un curso.
Me encuentro, constantemente, docentes desmotivados para ejercer su trabajo, docentes que no están interesados en el esfuerzo de generar motivaciones para el aprendizaje del estudiante, y me he preguntado si nuestro trabajoe s enseñar y aprender - aprender y enseñar.
¿Cuál es la función de un docente?
Educación, pués, claramente (?), no hay otra función.
Uno de los aspectos más sobre salientes de algunos estudiantes -quiero subrayar "algunos"- es que rebosan de falta de motivación para aprender, el número de horas dedicadas para la lectura es cero, el tiempo dedicado a la reflexión y el análisis es limitado, y algunos llegan al colmo de pagar una universidad privada, cara por demás, y no entrar al salon de clases porque les motiva más estar con los amigos/as fuera del salon, conversando o fumando. 
Hace tiempo vengo teniendo la sospecha que mi forma de pensar acerca de la educación no concuerda con varios de mis amigos, y siempre me alegra encontrar profesores que buscan hacer cosas que sean motivantes para el estudiante, en contraposición a los que dan su clase y se van.
Conversando sobre como desarrollar procesos evaluativos más comprometidos y creativos, una profesora, graduada (¿?) de historia, me dijo que ella no tenía disposición para efectuar controles de lectura, porque entonces tendría que trabajar más en las evaluaciones.
Otro docente, (¿?) abogado, abandona su aula veinte minutos antes de finalizar su clase. Hurgar más, es encontrar más detalles.
Pienso que para realizar un proceso de educación, es necesario de forma imperativa cumplir varias funciones:
- Planificación
- Actualización, actualización, actualización
- Didáctica (más cerca de la realidad, mejor)
- Enseñanza y aprendizaje, a través de diversas técnicas en donde se generen las actitudes democraticas (participación) y las condiciones de confianza (horizontalidad del proceso).
- Evaluación, de acuerdo a la prioridad de objetivos y de competencias -facultades, habilidades- propuestas.
El gran contexto del asunto, es el fundamento ideologico de la educación que se quiere desarrollar y que indica el proceso metodologico a seguir. La función de enseñanza y aprendizaje es apenas una, principal, pero que debe contar con el auxilio de las otras funciones.
¿Debemos, los profesores, motivar al estudiante?, ¿Aparte de todo lo demás, debemos ejercer una función de motivación?
El estudiante tiene la motivación de conseguir un título y nosotros buscamos que logre aprendizaje. Dos objetivos diferentes, no contrapuestos, pero diferentes.
Este mundo, este sistema, este modelo, nos entrega estudiantes mal armados.
La motivación para aprender debemos proponerla nosotros, y generar el deseo de aprender para conseguir un título, no de "aprobar" para conseguirlo. Buena planificación, con seguimiento, materiales didácticos llamativos, técnicas de aprendizaje motivadores, uso de tecnologías de comunicación e información, procesos evaluativos creativos -no examen, examen, examen, examen-, y cariño, creo yo.
Hoy, a pesar de todo, no logre la satisfacción que me dá la educación, casi siempre.
And I try, and I try, and I try... I can´t get no...


alba flores
18 abr 2010 | 06:53 PM
WOW!!! es otra cosa por la que te admiro julio martinez por la calidad de profe que eres. lo que dices es muy cierto y es lamentable encontrarse con "docentes" que lo unico que les interesa es impartir su clase sin darse cuenta de lo que la gente aprende (cuando lo hace), es muy importante tener en cuenta el nivel de aprendezaje que lleva el estudiante a la universidad pero y por supuesto la gana de aprender con la ayuda y motivacion del profe no solo la gana de pasar la materia de noche ja ja