Mientras algunos pataleamos, lloramos, marchamos, nos quejamos, sufrimos, nos dolemos, nos angustiamos... en fin, gritamos por lo que sucede en Cihuatan, otros observan y tal como si la catatonia hubiese abordado su cerebro, hacen un simple "ummmmmmmm...y a estos.. que les pasa?

Los niveles de consciencia sobre el significado del patrimonio hacen funcionar nuestras reacciones en sentido proporcional directo, es decir a mayor nivel de consciencia, mayor angustia por el desastre en Cihuatan. Por contrario, a menor nivel de consciencia, menos angustia. Esto último es lo general, para mala suerte de todos, de nuevo pienso que es resultado de varios aspectos importantes en donde juega un papel central el asunto de la educación y la cultura.

Patrimonio, etimologicamente  proviene de dos latinadas, Patri, del padre y Onium, herencia... entonces, la herencia del padre -no de la madre, de ella, nada-. En el derecho romano se entendía como la herencia dada por los padres y los abuelos -no, de abuelas, nada, el derecho romano era machista, o patriarcal si se quiere.- Jurídicamente el patrimonio es, la herencia, los bienes heredados.

Los romanos entendían una concepcion jurídica y  una económica del patrimonio, pero en su evolución conceptual, nosotros no tenemos únicamente esas dos concepciones del patrimonio; también existe otro tipo de patrimonio, al que llamamos cultural formado por valores (amor a la patria, honradez, dedicación al trabajo, otros) costumbres (en la comida, el vestir, el hablar) las tradiciones (todas las celebraciones y conmemoraciones, religiosas y laicas), y por la historia, que  forma parte de nuestro patrimonio cultural, igual que sitios, monumentos, edificios, y más.

Eso es parte de nuestro patrimonio, todo lo que nos pertenece mueble, inmueble y cultura, todo lo que hemos heredado de nuestros ancestros.

¿Para que diablos sirve el patrimonio cultural? Bueno, pareciera que para nada... ¿y, entonces, de que sirve tener este patrimonio?

Pasa que nuestro patrimonio cultural nos hace sentirnos formando parte de un grupo particular, de un colectivo con el que compartimos lo que somos esencialmente.

El patrimonio cultural nos da "nacionalidad", no nos otorga un pasaporte, pero nos conforma como miembros de una nación, la nación salvadoreña. Es entendido que Nación es un concepto político jurídico... pero también, y eso nos compete, es un concepto cultural, social. A este último me refiero al expresar que somos parte, culturalmente, de una nación.

No digo al DUI o pasaporte, sino a nuestra identidad. La construcción de la Nación salvadoreña es una materia no cursada y por tanto, no aprobada por el país. Todavía no somos nación, somos un pueblo, con diversos grupos de interés social, economico y como no, político. Con símbolos identitarios diferenciados para cada grupo. En nuestro país priva lo político sobre todo lo demás.. y eso no nos permite tener nación, solo puntos de encuentro cultural con poca fuerza, tal como las pupusas. Todos los salvadoreños comemos pupusas, sopa de patas, atol shuco, chilate con nuegados... pero eso no es suficiente para unirnos y elaborar nuestro plan de acción para lograr resolver problemas comunes, como la delincuencia. Aun en eso, tenemos maneras diferentes de ver la respuesta.

Quizá por eso, la construcción de viviendas a una distancia cortísima del templo ceremonial de Cihuatan no causa un enorme revuelo, mas allá de los mismos de siempre.

Quizá por eso, al Médico, alcalde, Wilfredo Peña, edil de Aguilares se le olvidó conocer sobre la situación del terreno, y aduce ignorancia sobre la ley.

¿De quien era ese terreno cuando lo compraron?, ¿Cuanto pagaron?, ¿Sabía el dueño sobre las limitaciones de construcción en el mismo?, ¿Pidio el vice ministro de vivienda, mi amigo Edín Martínez, claridad sobre el estado del sitio donde iba a construir?, ¿No dice la normativa de construcción de viviendas que se requiere del aval de la Secretaría de Cultura para iniciar procesos de construcción? ¿entonces....?

Ningun arqueólogo se habría atrevido a dar su visto bueno a la construcción, quiere decir que no hubo aval. Si es así, la construcción es ilegal. Sin permiso legal.

Es claro que Cihuatán no forma parte de la identidad de los Aguilareños... sí forma parte del patrimonio del municipio... pero no de los ciudadanos, si no, ellos hubieran sido los primeros en obstaculizar la construcción. Tanto el alcalde como el vice ministro estan relacionados con la izquierda, y ambos ignoran la ley que establece un perimetro de protección. No hace mucho conocí a una persona del municipio, quien me comentó que nunca había ido a "las ruinas", (sic) pero que sabía que existían.

Pensemos un momento... ¿que sería de los salvadoreños sin Cihuatan? No sabríamos de donde venimos, quienes somos como pueblo, no nos daríamos cuenta que procedemos del norte, que los pipiles surgen como cultura en ese sitio.... o sea, no tendríamos historia, ni consciencia colectiva de nuestro tronco etnico.

El patrimonio cultural tiene ese sentido, le da unidad al grupo que lo ostenta. Sin patrimonio cultural la idea de Nación es vacía, la identidad es inexistente, y la historia se podría torcer como le diera la gana al poder en turno. Guardar este patrimonio es una responsabilidad de nosotros, todos, el colectivo. Como eso es tan difuso, (usted, yo, el y ella somos responsables...) entonces, la responsabilidad de guardar, preservar el patrimonio es de los políticos, de quienes tienen el poder. Estos, tienen intereses diferentes.

No, aun no somos nación. No tenemos proyecto común y esta es una oportunidad para el gobierno y para la sociedad en general.