Es indiscutible que estamos amarrados de por vida a los mexicanos, y no es una cuestion novedosa, o resultado de algun conjuro azteca irremediable. Es el resultado de la historia. La hermosa ciudad de Cihuatán, ubicada all+a por la calurosa ciudad de Aguilares, es el resultado de la migración mexicana, quiza mexica o tolteca.
Hoy mismo Cihuatán está siendo vilipendiada, ¿será verdad que el alcalde Aguilares, médico y poeta, tragaluz, artista, que es izquierdoso de filiación, estará tan limitado mentalmente? Me cuesta creerlo, pero pareciera que es así, aunque debo informarme mejor, pero sería desastrozo que alguien vinculado a la cultura permita o solape el acto.
Hoy Cihuatan en el mejor estilo de la Embassy empieza a soportar la construcción de viviendas casi encima del centro ceremonial. Huitzilopochtli se encargará de hacerles la guerra, seguramente.
Cihuatán es el origen de la etnia pipil, hablando nahuat proveniente del nahuatl mexicano. Bill Fowler, amigo arqueologo de la Universidad de Vanderbilt mencionó en una conferencia que Cihuatán proviene de las migraciones mexicanas, concretamente toltecas, me dijo un día que el pensaba que eran "toltecas evolucionados". Pipiles, entonces, descendientes de los mexicanos, a quienes nos une una especie de amor agridulce en el futbol. Mutuo.
En El Salvador, las telenovelas que miran amas de casa con escasa formación, cipotes, cipotas y algun marido acalambrado del cerebro -los hombres menos formados vemos otras pendejadas, como las series de las nueve de la noche-, son casi todas mexicanas, nos encanta Juan Gabriel y cantamos rancheras en las serenatas. !Viva Mexico cabrones!! solo eso nos hace falta gritar.
Por eso no extraña que un día de repente, pasando por la Chulona -nuestra Cibeles criolla-, me encontré con unas imagenes de Don Ramon pinturrajeadas en la pared donde antes hubo unos graffitis.
Inmediatamente me pregunté, quizá como muchos "¿y estos, que ondas?" como saben, "que ondas" es tomado de los mexicanos y repetido en El Salvador como una frase nuestra, bueno... mesoamericana.
Don Ramón comenzó a aparecer por todos lados, aquí, allá, en el parachoques de un carro, en una camiseta, en el !!escritorio de mi laptop!! y mi interés en el asunto me puso a pensar, gracias a Dios, que algo sucedía con Don Ramon, hijo de Guadalupe y de Rafael, que tuvo por hermanos a German (el triquis fabuloso Tin Tán, pachuco prístimo, jerigonzero eximio, bailador precursor de Travolta, y cantante tan versatil como Juan Gabriel), el otro hermano ha sido Manuel (locazo, loquillo, loco, cejudo, flaco y ex marido de la mamá de Cristan Castro, el tal "gallito"). El ultimo de los hermanos es el Raton Valdez. Todos artistas, reconocidos dentro y fuera.
Ramón Valdez comenzó a actuar en el cine mexicano al lado de Tin Tán, y habra que decirlo, a la sombra de éste. El Loco Valdez, el otro hermano, actuaba en peliculas en donde él era el estelar. No se si hay alguna película donde actúen los cuatro juntos. No, no sé.
El personaje que vuelve famoso a Ramón Valdez no estaba en el cine sino en la caja mágica, la tele, ahí se encuentra con Roberto Gómez Bolaños el ex libretista de Viruta y Capulina, y le preparan un espacio para el programa de Gómez Bolaños que asume el papel estelar como el Chavo del Ocho. El Personaje de Ramón se llamó, como no, mire usted: Don Ramón o Ron Damón. Como quieran.
Viudo, empleado como muchos salvadoreños, es decir, en nada, con una hija jodiona -ayyy!, ya me acordé de las mías- La Chilindrina, Don Ramón ha sido, como todo salvadoreño, siete oficios y catorce necesidades: boxeador, torero, plomero, carpintero, peluquero, lechero, fontanero... ya llevo siete.
Don Ramón es lo contrario a la fama creada acerca de los salvadoreños: él es un huevón profesional. "No hay trabajo malo... lo malo es tener que trabajar". La verdad es que la fama es solo eso, fama. Hay montones de salvadoreños haraganes, unos por falta de empleo y otros por falta de ganas.
Donn Ramón se encachimaba por todo, pero especialmente por que el Chavo lo molestaba mucho. Su flaqueza lo llevaba a efectuar una imitación linda de la Pantera Rosa. En fin Don Ramón, mexicano hecho salvadoreño a fuerza de una campaña que busca... que busca qué?
El señor Barriga es un gordito que siempre estaba tras de Don Ramón por razones financieras y Doña Cleotilde estaba detrás de Don Ramón por razones hormonales. Ahhh Don Ramón... !Quiero una camiseta!!!


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