Frei Betto, en un alarde de claridad y sapiencia estableció hace varios años un decálogo para militantes de izquierda. Cinco de las diez cosas, me parecen adecuado para este efecto de esta notita:

1. LA CABEZA PIENSA DONDE LOS PIES PISAN: No se puede ser de izquierda sin "ensuciar" los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre. Alégrate y comparte sus creencias y victorias. Teoría sin práctica es hacer el juego a la derecha.

2. NO SE AVERGÜENCE DE CREER EN EL SOCIALISMO: El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y las propuestas del Evangelio. Del mismo modo, el fracaso del socialismo en el este europeo no debe inducirlo a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana. Pero, un socialismo de verdad, y no como discurso.

3. SEA CRÍTICO SIN PERDER LA AUTOCRÍTICA: Muchos militantes de izquierda cambian de lado cuando comienzan a buscar piojo en cabeza de alfiler. Apartados del poder, se tornan amargos y acusan a sus compañeros(as) de errores y vacilaciones. La autocrítica no es sólo admitir los propios errores. Es admitir ser criticado por los otros.

4. SEPA LA DIFERENCIA ENTRE MILITANTE E "MILITONTO": ”Militonto" es aquel que se jacta de estar en todo, participar en todos los eventos y movimientos, actuar en todos los frentes. Su lenguaje está lleno de explicaciones y los efectos de sus acciones son superficiales. El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora de forma determinada su área de actuación y actividades, valoriza los vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

5. SEA RIGUROSO EN LA ÉTICA DE LA MILITANCIA: La izquierda actúa por principios. La derecha, por intereses. Un militante de izquierda puede perder todo, la libertad, el empleo, la vida. Menos la moral. Al desmoralizarse, desmoraliza la causa que defiende y representa. Le presta un inestimable servicio a la derecha. Hay arribistas disfrazados de militante de izquierda. Es el sujeto que se engancha apuntando, en primer lugar, a su ascenso al poder. En nombre de una causa colectiva, busca primero sus intereses personales.

De lejos se ven mejor las cosas, pareciera que la capacidad de crítica se acentúa con la distancia. Hay cosas que están pasando en El Salvador que no son perceptibles por la gente de izquierda o que, sencillamente, no se desean abordar debido a la ausencia de moral o de riesgo de perder poder o imagen.

El Faro ha hecho una serie de publicaciones acerca de Polistepeque que dejan lugar a muy pocas dudas, a  pesar de que el Presidente explique que esa es “la única empresa de publicidad con capacidad para llevar las cuentas del gobierno. Hay un acuerdo de los Ministros, donde todos se comprometen a que todas las cuentas de sus ministerios, en torno a publicidad, sean manejadas por Polistepeque. ¿Qué es eso, sino una señal extraña de moralidad? Ese acuerdo fue firmado por todos los ministros, incluye a Melgar, Centeno y Leonel. Ninguno de los tres es ingenuo.

El hijo del presidente, cree que estamos en la dorada “Era Funes”, en el mejor estilo del hijo de Somoza, de Trujillo, de Stroessner, actúa de manera prepotente, intimidatoria, agresiva, ofensiva y delictiva contra un periodista.

Pareciera que con Funes, hemos pasado del Dr. Jekill a Mister Hyde. La transformación de Funes es visible para algunos, mientras los menos críticos expresan que la derecha está buscando hacerle la vida imposible. Otros dicen que es imposible que Funes pueda estar haciendo tal cosa, y otros actuando sin principios, haciendo caso omiso del quinto de los elementos del Pentateuco arriba, dicen que, “Es preferible que robe Funes, a que siga robando saca y los de ARENA”. Consuelo de tontos diría mamá Silvia. Consuelo de inmorales, digo yo.

Los despidos de los casi 6000 empleados es un asunto importante. No importa de donde sean los despedidos, el trabajo debe ser una garantía en la carrera del empleado público, si hace bien su trabajo. La ley de Servicio Público es omitida de cualquier análisis en el asunto de los despidos. Ya un Ministro dijo que en cualquier nuevo gobierno siempre hay despedidos. ¿6,000? ¿Y los que faltan? No es posible que por mi posición ideológica sea expulsado de mi trabajo. No en un estado democrático, no en un estado de respeto a los derechos humanos, y no en un estado de respeto al trabajador.

Luego están los despidos al de la SIGET, al ingeniero Gómez del ANDA a Karla Albanez de ISTA y a Juan Pablo Durán de la LNB. Este último no merece comentario, tal vez un rapidín: su pleito con Dada en torno al partido, a lo que se suma su “acoso machista a mujeres de la LNB” lo sacaron.

El ingeniero es cercano a los radicales del FMLN. ¿Sera por eso que...?

Karla, mientras Funes estaba en gira, hizo invitaciones a una entrega de tierras, “La Presidencia de Sanchez Cerén invita…” a Funes le tenían el cuento al nomasito regresar, y ¿será por eso que....?

Y Campos, el de la SIGET, con sus medidas atacaba a intereses de algunos amigos...¿será por eso que...?

Lo sorprendente de todo, es que el FMLN no se manifiesta de manera contundente, asumiendo demencia, con declaraciones gallo – gallina, entiéndase, ambiguas.

¿No quieren hacer mecer el palito del gobierno para no entorpecer el desarrollo de su propio engendro?, ¿Es que acaso, protestar abiertamente dará la imagen de equivocación?

Lo dicho desde el inicio de la campaña, razón por la que me llovieron puteadas, suaves de frente y ponzoñosas a la espalda: Funes es más de lo mismo, su alianza con la derecha no es casual, ni ingenua. Funes no nos lleva a ningún lado, es la misma mica, con diferente cola, mas larga.  No, no pinta nada bien la estrella de la esperanza, la transparencia es opaca y el nepotismo en mas de lo mismo. Que decepción!. No, no voy a borrar los post donde antes he dicho que Funes era la esperanza de este pueblo.