El Salvador tiene ya, como Republica, la bonita cantidad de 170 años, desde 1839. No son muchos años comparados con Grecia, pero son bastantes, incluso comparado con otras republicas del Caribe o del Africa, pues, es significativa cantidad, incluso en una comparación con Belice en Centroamérica.

No importa la edad, si no las veces que uno es capaz de reflexionar sobre lo que hace y modificar su actuar para la mejora colectiva.  Digamos que esto no ha sido una cualidad característica del país, vale decir, de sus gobernantes, incluso, no ha sido cualidad del estado. Notará que el uso de los conceptos república (legal) y páis(delimitación geografica) son usados de manera indistinta. Es posible que utilice estado (territorio, pueblo y gobierno) también, casi en el mismo sentido, pero ampliando a la población.

En estos 170 años, hemos contado con varios riesgos superados y otros que aun no. Por ejemplo, hemos caído en la desgracia de quedarnos en una homogenización poblacional sin diferenciación étnica. Una población homógenea, sin diversidad, sin riqueza ya fue generada a partir de los errores de Prado, Arce, Lara y Martínez. Ahora nos hace falta encontrar elementos culturales ancestrales que nos ayuden a vivir en armonía con la naturaleza, que contribuyan a mantener nuestros medicamentos antiguos y naturales en contra de los  medicamentos quimicos que tienen efectos colaterales  importantes.

Nos hace falta encontrarnos en la ideología religiosa nuestra, original, que contribuía a la armonía natural, basada en los dioses de la tierra, del agua, del fuego, del aire... digo yo que dioses más concretos, porque respondían de manera concreta a la solicitud del pueblo: dame agua!!, chaz, la lluvia. Dame de comer!! chaz, las frutas en mayo... en fin... quizá por eso, la cumbre de Copenhage y sus acuerdos se ha fundamentado solo en los aspectos productivos de los grandes países que ahora forman parte de los mayores generadores de calor y contaminantes, tales como estados Unidos, Japon, China, la India. Obama, hizo apenas una declaración ambigua, tanto así que la gallina criolla que tenemos en casa pensó que era mas macho que el mismo Presi de los Yunai.

La falta de tino del estado de mejorar permanentemente nos da, en este 2010 virgen por ahora, varios riesgos:

1. Tenemos el riesgo mayor de ser intoxicados por plomo, entre otras cosas, y además morirnos, en cualquier momento de nuestro tránsito por cualquir calle del país. El año pasado salieron sorteados casi cinco mil. A pesar del ejercito en las calles -primera vez que estamos de acuerdo en eso, por la delincuencia- no bajamos del ranqueo.

2. Tenemos el riesgo de enfermarnos y no ser atendidos en ninguno de los hospitales de servicio que posee el estado: los publicos mal llamados de beneficiencia (recuerde que los pagamos nosotros, entre todos), los de Seguridad Social (pagados también por nosotros), las clínicas del sistema de salud FOSALUD (pagado adivine por quien?). La unica manera de medio garantizar es por la vía del sistema privado -privativo- de salud.

3. Tenemos el riesgo de no estudiar porque el gobierno no es capaz de asegurar que los salvadoreños tengan acceso ilimitado a la educación, no importa que diablos diga la constitución. Mas de ocho mil estudiantes (60%) no aceptados por la UES lo hacen notar fácilmente.  Las Universidades privadas, tienen acceso limitado para algunos estudiantes, a partir de los procesos de selección, entre estas, la UCA.

Debo expresar que el examen de admisión es para garantizar que los estudiantes que tienen mayores coeficientes intelectuales, mejor formación y capacidades superiores sobre el resto de estudiantes o postulantes, sean los que ingresen y eso garantiza un trabajo educativo más fácil, para enseñar a los que son más aptos, en una discriminación por los menos aptos. Otras universidades no efectuan procesos de admisión y los docentes deben pelear contra vicios de escritura, dicción, de estudio, de actitud, resultantes de un esquema de educación ya obsoleto que ahora está siendo sustituído por otro bienintencionado, pero, en mi juicio, imposible de llevar adelante.

4. Tenemos el riesgo de subirnos a un autobus y ser asaltados de forma inmediata por un par de jovenes disfrazados de payasos, o por un marero que sube al autobus diciendo que es pandillero y que ahora pide para no tener que matar a nadie.... No es broma.

5. Tenemos el riesgo de llegar a una caja de supermercado y que la cajera nos grite porque ha tenido un mal día. Producto de la falta de atención médica anti strés y de la explotación que ejercen los supermercados salvadoreños, sin excepción.

6. Tenemos el riesgo de ser trabajadores desprotegidos de una ley que garantice nuestra estabilidad. 6 mil nuevos desempleados desde el gobierno lo atestiguan. La fábrica de empleos se convirtió en la maquinaria de crear desocupados. Da cólera.

7. Tenemos el riesgo de que un autobus, vehículo particular, camión o hasta bicicleta nos atropelle y salga como diablo con buscaniguas en las nalgas, y nos deje tirados por ahí, en cualquier lugar, en la mañana, en la tarde o en la noche.

8. Tenemos el riesgo de respirar aire contaminado por los vehículos, particularmente los buses. Enfermarnos de los pulmones y no encontrar respuesta ni en el Vice Ministerio de Transporte, ni en la Alcaldía, ni en la Asamblea Legislativa.

9. Tenemos el riesgo de tomar agua contaminada, aun en los grifos de la casa. No tenemos riesgo de que se incremente el precio del agua. Ya se incrementó antes de salir de vacaciones, solo un par de días antes, para que no hubiera protesta.

10. Tenemos el riesgo de encontrarnos un buen día, que nos equivocamos en nuestra elección política, y no poder hacer nada. Un riesgo que se va, poco a poco, en una certeza.

Mauricio, para buscar la unidad nacional, enfoca en estos asunto, que nos afectan a todos. Estos son los factores que buscamos que nuestro gobierno solucione. Esa fue la razón de nuestra elección.