Todo es porque el sábado 5 de diciembre en el MUA tenemos el Cine Club de la película Milk, con Sean Penn, y cuya trama trata sobre los años de lucha política de Harvey Milk en San Francisco, en la famosisíma Calle Castro, un lugar donde abiertamente se muestra la homosexualidad, sin que nadie abra los ojos, pare la oreja o se sonría con sorna.
Muchas señales de los cambios culturales parecen indicar que algo ha cambiado en el mundo, que hay evolución (mi tía Hilda hubiera dicho depravación) en cuanto a las relaciones homosexuales. Cuando yo estaba bicho, y una persona abiertamente homosexual pasaba por la calle, la gente le gritaba "Cu...!!" y se reían. Durante la guerra sabemos que en los frentes, el tema de homosexualismo era tabú, pero que habían, habían. Y muy en su derecho. Doña María de Baratta dice que "en materia de gustos y libertades, cualquiera puede hacer de su culo un tambor" Tam!, tam! tam! tam!. Ya me imagino. Además, si eso fue durante la guerra también comento que después de ella, pues también.
Estando en Europa (ejem!!), me dí cuenta de como las personas homosexuales se toman de la mano, se abrazan, se dan un beso en plena calle y no pasa nada, no hay asombro, no hay discriminación, no hay gritos, no hay burla, no hay fotos, ni cuchicheo. La aceptación de la diversidad y la tolerancia o respeto a las decisiones o condiciones de cada uno.
Bueno, las apreciaciones empíricas nos indican que algo está pasando en el mundo con el tema de la cultura sexual, y lo digo sin afán valorativo, sino como una observación del cambio. Este tipo de relaciones es más abierta, hoy los novios tienen relaciones pre matrimoniales (Robin Williams dice que si no hay intención de casarse, entonces no son "pre matrimoniales"), las parejas hombre-hombre o mujer- mujer son mas evidentes y menos escondidas. Ahora hasta hay cierto tipo de lugares donde las parejas van y buscan intercambiarse de manera pensada, planificada y tanteada. No como el resultado de una azarosidad, o de una verguera, no, si no como algo "craneado". Como dice Eugenio, vaya usté a saber.
El cambio es una constante... pero el tema no es único de nuestra época. Ha habido culturas como la romana, la egipcia o la griega donde, en efecto el tema era algo cotidiano.
Una de las primeras peliculas sobre "gays" que ví fue "La cage aux follies", traducida como la Jaula de las Locas. Y todo el mundo se asustó con la bendita película. El sabado 5 de diciembre, la Escuela de Antropología de la UTEC presentará MILK -una de las diez mejores películas del 2008-, como dice su publicidad: unificador, político, icono, héroe, luchador, inspirador, amigo gay y amante. Siguen:
Si bien es cierto las transformaciones de la modernidad abordan fundamentalmente los aspectos culturales y hoy día, nos resulta común hablar de gays y su influencia en la sociedad, en los 70´s esto no era así.
Harvey Milk tuvo que vivir esa época en San Francisco, siendo gay y político a la vez, en un mundo político lleno de zancadillas, conspiraciones, amenazas e hipocresías; sin embargo tuvo la valentía y la audacia de luchar a favor de los derechos de los gays, de elaborar alianzas políticas con grupos diversos como sindicatos y gente de la tercera edad.
Un enorme defensor de los derechos civiles, un luchador a brazo partido por el respeto a la dignidad de las personas, cualquiera sea su opción política, su color de piel, su pensamiento religioso o su preferencia sexual.
Luchó contra los despidos por orientación sexual, a favor de maestros gays, por la igualdad y derechos para todos. Su motivación: el amor a su ciudad.
Harvey Milk, un político honesto, respaldado por sus actos y no por sus palabras y demagogia, una historia que deben ver todos los políticos de nuestra patria, El Salvador.
Ojala todos fueran como Milk.
Milk, el sábado 5 de diciembre, 10:00 a.m., en el Museo Universitario de Antropología, presentado por la Escuela de Antropología. Si venís, avisame... así te hago un ladito... es que el Museo se llena.
Sí, ojala todos fueran como Milk.

Viagra
19 oct 2010 | 05:56 PM
yo vi la película y me sentí mal de pensar que en nuestro país esto sigue siendo causa de mofa. yo no entiendo por qué aún no tenemos la cultura de la aceptación y no podemos aprender que cada quién es libre de hacer sin ser juzgado!