Hace un rato "conversaba" con Rafael Lara Martínez, hablamos sobre independencias, Barrios, el Ateneo, Araujo, Nicaragua... y en la tal conversa, aparece este tema del Pulgarcito de América, bautismo de ¿Gabriela Mistral? Bueno, el poeta Dalton lo menciona así, pero Rafael, empeñoso, enjundioso... curioso!! se mete dentro de los años, hurga entre los libros, se rebusca entre los periodicos... y nada, nada, nadita de nada.

El pulgarcito no aparece ni en la palabra ni en la letra de la chilena, quizá por chiquitío.

Asombrado, Rafa continúa de hurgandillo, hasta que por fín, se da cuenta de otra de las bromas de Roque, Roquito... le ha robado a otro Julio la frase quiza solo por molestar, o tal vez por malquerido, y la ha hecho pasar a la historia nacional como un endilgue de la poetisa. Aquí, un resumen del documento:

Centenares de citas repiten que “…El Salvador, Pulgarcito de América…”, nombre literario del país, lo forja la primera latinoamericana en recibir el premio nobel de literatura, la chilena Gabriela Mistral (1889-1957).  No obstante, ni siquiera los trabajos académicos restituyen el escrito completo que bautiza la nación centroamericana, la cual la poeta visita en septiembre/octubre de 1931.

La fuente histórica privilegiada la constituye un libro en collage del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975): Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).  Sin ensayo mistraliano original, a manera de crónica, el artículo reseña búsqueda y hallazgo del documento poético original que justifica tal sobrenombre: “El Salvador, Pulgarcito de América (1938/9-1946)” de Julio Enrique Ávila (1892-1968).

Como los eventos de 1932 que Mistral y sus anfitriones salvadoreños contemplan en silencio, la celebración actual del seudónimo literario del país deriva de una conciencia tardía que recrea hechos desde la lejanía.  Queda de lección que la historia disfraza archivos olvidados y suplanta clásicos que lectores modernos consideran verdaderos y auténticos.

La propuesta exhuma originales soterrados por años que jamás afloran a falta de historiografía literaria salvadoreña.  Entre los documentos primarios la pesquisa recolecta la visita de Mistral a El Salvador, el papel central de Ávila durante la estadía de la chilena y anteriormente del mexicano José Vasconcelos (18/noviembre/1930), el giro hacia la derecha de posiciones juzgadas de izquierda (sandinismo, anti-imperialismo e indigenismo) que no apoyan la revuelta de 1932, al igual que la confusión autorial que Dalton les hereda a críticos actuales.

¿Te gustaría leerlo completo? date un vueltín por aquí, mas de una sorpresita te vas a llevar:

http://www.publications.villanova.edu/naufragios/2009-02/ensayo/lara-martinez-cronica.html