El Diario del Che, en su segundo viaje por América Latina muestra un pasaje curioso para muchos salvadoreños:

"Las ruinas de Tazumal son una parte de un vasto conjunto edilicio (sic) que abarca varios kilómetros quedando en pie sólo los templos. Hay vestigios de la mezcla de la civilización maya con los conquistadores Tlasccatelcas (sic) que darían la raza pipil". Obviamente el Che no es ni historiador, ni arqueologo, ni antropologo, ni salvadoreño, se perdona pués, sus imprecisiones y afirmaciones sobre la "mezcla de mayas con conquistadores tlaxcaltecas".

Más adelante dice:

"La construcción íntegra estaba tapada con tierra y formaba un montículo arbolado que pasó desconocido muchos años. En 1942 un arqueologo norteamericano Boxh, (sic, es Boggs) empezó las excavaciones que hasta ahora siguen con gran éxito, a pesar de los pobres partidas que el gobierno salvadoreño de para ello". Las pobres partidas continuan 55 años después, siendo pobres. De no ser por la cooperación japonesa y los amigos arqueólogos Shibata, Ito, Ichikawa y otros, quien sabe como sería la situación. No estoy seguro que el asunto cambie, mas bien, seguro que durante algunos años más, las cosas no cambien.

Sigue el Che: "El sistema de construcción parece haber sido concéntrico, cubriendo un templo con el siguiente, quedando a su vez más grande. Cada período de tiempo que ahora se desconoce podría ser 52 años del siglo del calendario maya. Hay trece capas concéntricas y las últimas forman además de la pirámide un juego de pelota y un escenario semicuadrangular". Esta interpretación, el Che quizá la obtuvo de alguno de los arqueologos del momento o tal vez de alguno de los vecinos que trabajaron junto con los arqueologos. Lo de las capas de construcción son evidentes, hoy más que antes. Hay precisiones e imprecisiones en el escrito del Che.

Por ejemplo, el asunto del campo de juego de pelota, de acuerdo a Akira Ichikawa, puede ser una interpretacion errónea, y tal vez sea solamente una media muralla con talud. Al analizar en el campo mismo quedan dudas, aunque los japoneses están casi seguros que no es juego de pelota, pienso que es muy pequeño comparado con la grandeza del sitio Tazumal, es más claro el juego de pelota que ahora forma parte del cementerio de la ciudad (!!!!!) y más grande.

El Che sigue con su descripción, que no es el motivo de este post, sino el hecho de que ahora me encuentro con la efigie del Che en uno de los laterales de la piramide B1 del sitio, y pienso en que siendo el Che un humanista de marca mayor, importante revolucionario, quiza el más grande los revolucionarios, la figura del Che esta expuesta con fines ideologicos partidarios y como resultado de un exceso de fanatismo.

El busto del Che es el resultado de un trabajo de los estudiantes de la UES y la placa menciona a la Escuela Ernesto Che Guevara y al FMLN. ¿Acaso debieramos tener una efigie del Che en todas partes donde pasó?, ¿Debieramos tener efigie de Monseñor Romero, de Farabundo, de Schafick y de todos los que pasaron por Tazumal? Lo dicho, un acto de fanatismo, ojala no estemos llegando a la locura. Es seguro que el tema es controversial, de hecho pregunte a una señora que tiene una venta de yuca, refrescos y artesanías su sentimiento sobre el busto del Che y me contesto, con su delantal de ARENA expuesto, que su opinión era neutra, pero que le daba mas ingresos porque la gente llegaba a ver la figura. El colmo, el Che apoyando el desarrollo del capitalismo, bueno ya pasa con toda la musica, camisas, tazas, pulseras, afiches que se venden con su figura.

Finalmente, algo nuevo sabemos de este enorme revolucionario: como arqueologo no, mejor no.