En serio, este es un juego más, y ya. No va a caerse el mundo si pierde cualquiera de los dos, no habrá 3a guerra mundial y tampoco el Mesías vendrá como producto del resultado.

Pero, en el juego hay cosas interesantes, si gana México:

- Clasifica de manera matematica al mundial y el pueblo mexicano podrá gozar una noche de navidad anunciada.

- La fe en el Tri, que ha venido en aumento desde que llego el Vasco, se incrementará exponencialmente.

- Muchos mexicanos -de todos los colores, clases sociales, posiciones economicas- verán una venganza necesaria, esperada y plausible, con respecto al 6 de junio (El Salvador 2, México 1 en El Salvador), después de un partido lleno de dimes y diretes ocasionados por un mal locutor, dicen que comentarista deportivo, que lo unico que tiene es boca.

Ahora bien, si gana El Salvador:

- La Selecta mantiene su ilusión mundialista y se preparará para el ultimo encuentro.

- Se escribirá una forma de paternidad de El Salvador sobre México en los últimos tiempos, y no se hablará más de un partido de casualidad. Ya nos eremos vistos como los advenedizos.

- La noche será una locura en el paisito al sur de México. El Salvador no cabrá en las calles.

Pero, podríamos hacer comparaciones entre ambos países y selecciones:

- De 24 enfrentamientos, El Salvador solo ha ganado 5, el último el del 6 de junio de este año.

- Estadio Azteca (aforo de estadio sobre población nacional): 105,000/ 103,000,000= 0.0010 de poblacion nacional;  aficionados Estadio Cuscatlán: 53,000 / 6,000,000 = 0.0088 de la poblacion nacional.

En términos relativos, El Salvador tiene un estadio con más capacidad que el Azteca de acuerdo a su población. El "Cusca" equivaldría a un estadio de casi un millon de personas como aforo en Mexico. Sobrados.

- Jugadores en el extranjero: Mexico 71; El Salvador, 6; ni hablemos de lo que ganan, México sale sobrado, es diez veces superior a lo que ganan los salvadoreños fuera de su país.

- Tamaño del país: México,1,923,039 kms2 ; El Salvador, 20,000 kms2. No hay comparación, ni de lejos ni de cerca, ni de más lejos.

- Entrenadores: Javier Aguirre y Carlos de los Cobos. Ambos excelentes, ambos amigos entre ellos. El mérito de Aguirre es haberse convertido en el salvador del Tri; el mérito de Carlos es haberse convertido en El Salvador de El Salvador.  Aguirre ha llevado a México desde la posición 33 a la 24. Se movió 9 puntos.

De los Cobos ha llevado a la Selecta de la posición 165 a la posición 88 en la FIFA, se ha movido 77 puntos.

Por su lado, México tiene la angustia de no perder ante un equipo que, han insistido, no es nada, no existe ni tecnica, ni tactica, ni fisica, ni intelectualmente.

El Salvador tiene la esperanza de repetir el triunfo del 6 de junio. Mientras los "wanakos", llegamos esperanzados, los "tenochtas", llegan angustiados. Eso, hace la diferencia entre ambos equipos. La angustia y la esperanza. La esperanza de los salvadoreños es grande, grandísima.

Si México pierde, siempre podrá clasificar; si El Salvador no gana, ya no clasifica. Eso establece el coraje entre ambos cuadros. El coraje de los salvadoreños es enorme.

México no debiera temer, dadas las comparaciones, ante un El Salvador que en el papel es menos. El Salvador debiera tener pánico ante un Mexico monstruoso. Pero... las cosas parecen al reves. Cualquiera sea el resultado, este es otro juego, luego la vida social, política y economica de cada uno de los países seguirá su marcha. Tenemos circo, hace falta el pan, todavía. Es que como dice Bora: si fuera por entusiasmo, los salvadoreños seríamos campeones mundiales.

Cierro con frases de los jugadores de cada equipo:

- "Es el partido de nuestras vidas, porque es el partido que nos va a marcar la pauta para la clasificación al Mundial, porque simplemente es importantísimo y porque será un partido diferente en el que El Salvador no nos va a regalar nada" Salcido. México.

- "No nos interesa el pasado, este es nuestro momento, no somos fiesta de nadie, hemos venido a jugar, a demostrar". Ramon Sánchez, El Salvador.

P.S. Es sabado 10 de octubre, son las 6.05 de la tarde.  El partido acaba de finalizar, el marcador Mexico 4, El Salvador 1. No refleja el partido, pero es el marcador oficial. Un defensa que ragalo dos goles, infantiles. Un golazo de El Salvador, y un Cuautehmoc conduciendo a México, pero, en mi juicio, sin cumplir. No somos superioes a México, pero México no es el gigante inalcanzable.    No se cayó el cielo, no hay tercera guerra mundial y no llega el mesías. Fue un juego más. Ganó Mexico. Gano el futbol, y ya, desde antes, había ganado El Salvador.