En estos días los ánimos entre los aficionados salvadoreños estan embravecidos, por tanto, embrutecidos, todo el mundo habla en contra de la selección azteca, a pesar de todo. Pero, también los medios de comunicación mexicanos y en particular los cronistas y locutores deportivos de México hechan leña al fuego. Y los medios salvadoreños responden igual, o peor.

Da risa y tristeza... y temor.

Mire, nosotros los salvadoreños procedemos de una cultura llamada Pipil, somos de un territorio llamado Cuscatlán o Pipilandia, como yo le llamo. Pipil significa en lengua azteca Noble, Señor o Principe. Somos los principes. Pero... ¿en lengua azteca? Sí, porque nuestra cultura esta amarrada a los aztecas, los toltecas, los tlaxcaltecas y demas, todos pueblos de la región de México.

Nuestra lengua originaria, el Nahua, es una deformación del Nahuátl, hablado por los aztecas. Un amigo mío, Fowler, arqueologo, me dice una noche "Es que los pipiles son toltecas, llegados al territorio y convertidos culturalmente en una nueva etnia: los pipiles".

Los Pipiles venimos y procedemos de los aztecas. Es cierto que los pueblos mayas estuvieron en el territorio, desde mas o menos el 2000 ac y florecieron muchísimo en artes y ciencias en el período clásico, del 200 dc al 900 dc.

Pero los aztecas llegaron en la figura de Topiltzin Atxil y fundaron Cihuatan alrededor del año 950 d.c., la gran ciudad al norte de San Salvador actual, y de ahi se desparramaron por todo el territorio de Cuscatlan, creando un imperio que hizo frente a Pedro de Alvarado y sus Tlaxcaltecas.

Además, ¿A que salvadoreño no le gustan los mariachis? Tengo la impresión de haber leído que el Mariachi es un traslado del frances Mariage y que alude a la fiesta y los músicos que se tenía en el matrimonio, deben haber llegado en la época del imperio francés en México, con Maximiliano. De todos modos, "de Cocula es el mariachi..."

Además nos encantan las peliculas de Cantinflas, las novelas o culebrones con esas chicas mexicanas fresas, nos gusta Clavillazo, Resortes y Tin Tan. El chavo del ocho se sigue exhibiendo en los canales de televisión salvadoreños, Vicente Fernández sigue llegando cuanta vez quiere y llenando los sitios donde se presenta, Juan Gabriel es muy "querida" aquí, en fin, en fin. En fin: el entrenador de la Selecta Salvadoreña es un Mexicano casi adorado, Carlos de los Cobos.

¿Entonces, cuando comienza este asunto de la mala vibra por los mexicanos? Yo creo que es el resultado de una frase lapidaria de Hugo Sánchez en los 80´s: "En El Salvador, se juega con la pelota cuadrada", "México no pierde ni por accidente en El Salvador". Y México perdió. Hugo Sánchez dió al traste con la buena relación futbolística, de adversarios en buena lid. Ahi estamos ahora, enemistados en el deporte.

El partido del sábado es importante para ambos equipos, pero es un juego más, es solo un partido de futbol. No es más que eso. Quiero mucho a Gabino Palomares, a la Lupita Marquez y a Antonio. Me encanta el humor de Gustavo. Todos mexicanos. Admiro a Villa y a Zapata, -a uno mas que al otro-  y me molesta la Thalía y su enemiga la Paulina.

El del sabado, mañana en el "Cusca" -el estadio pequeñito de la ciudad capital de El Salvador, San Salvador, con un aforo apenas de 40,000 aficionados, llamado Cuscatlán- es solo un juego. Desde luego, me voy a sentir contento si la Selecta Salvadoreña gana, pero no voy a alcanzar el cielo; y si "por accidente", El Salvador pierde, no es la muerte.

Por ahora, arriba con la selección, arriba con la selección. Mi pronostico, dos a cero, a favor de El Salvador, pero bien podría ser al contrario. No pasa nada.