Hoy ya es 2 de junio y todavía no pude escribir sobre el viaje del domingo 23 de mayo, es que de momentos, parece que el trabajo se convierte en una razon de vida, siendo todo lo contrario, se trabaja solo si es necesario, y en la mayor parte de los casos lo es, pero no necesariamente hay que trabajar hasta morirse, ¿que chiste tiene? Uno trabajando para vivir, y en ese afán alcanza la muerte, ironía.

Bueno, sucede que el domingo pasado nos fuímos de vagancia -Viaje Educativo en Campo- hacia Joya de Cerén, a unos 30 kilometros hacia el Poniente de San Salvador y luego a Tazumal, a unos 90 kilometros de la ciudad.

Joya de Cerén es un pueblo que en el 600 d.c. quedó soterrado por las cenizas del Volcán Loma Caldera. Tan soterrado que dejó intacta la forma de vida de nuestros ancestros, los mayas que habitaban el territorio antes de la llegada y desarrollo de los mayas. Esa es la importancia de Joya de Cerén: el ser una fotografía en tres dimensiones de la forma como vivían los pueblos orginarios y representar, de forma casi intacta hasta la vida cotidiana, ya que todo esta como estuvo en el momento que debieron salir corriendo por la erupción hace 1410 años, incluso dejando un plato de comida que tiene los dedos marcados del comensal, y a un pato que no alcanzó a huír o no alcanzaron a llevarselo a terreno más seguro, quizá hacia el occidente.

Cerén es Patrimonio de la Humanidad, declarado así por la UNESCO, le conocemos como la Pompeya de América, por las condiciones del abandono de la ciudad. Cerén ha sido descubierto por los amigos arqueologos en un dos o tres por ciento de la ciudad y eso ha implicado unas 18 viviendas, una cerca de la otra.

El grupo de estudiantes era de unos 54, a los que sumabamos el marido de María Elena, el novia de la Olimpia y la novia de otro chico que no recuerdo su nombre. También hay que contabilizar a Mario, la Sofía -mi asistente docente- y a la Andrea del Carmen mi hija de 14 años que es, además, la luz de mi vida.

Salimos a eso de las 7 de la mañana de nuestra escuela de Antropología, en un autobús rentado por los estudiantes, hacia Joya de Cerén, la salida fue como siempre, atrasada. Llegamos a Joya de Cerén a eso de las 7.40 a.m. y el personal de seguridad privada que cuida las instalaciones -como si no hubiera personal de seguridad del estado- nos indicó que abrían hasta las nueve. Inquirimos que eramos un grupo grande, que ibamos a Tazumal y nada, no se nos tuvo compasión, porque obligación, no había, desde luego.  A las nueve, despues de habernos comido unas pupusas del desayuno, regresamos y finalmente, ahora sí, ya era hora de abrirnos. ¿Que mal hay en la flexibilidad? Ningún mal, pero hay que cumplir con la orden "de arriba".

El encargado de portería me indicó que debía cobrarles en el bus y llevarle el dinero de todos, a lo que respondí como se debe.

Así que el debió cobrar a cada uno, como es su obligación.

Luego, explicamos a los estudiantes sobre Joya de Cerén, su importancia, su historia, sus claves, sus puntos aun oscuros y demás, en eso estabamos cuando llego una guía del Sitio Arqueologico y me indicó, de nuevo, que debía explicar a los jovenes una hoja de indicaciones. Le pedí que lo hiciera ella, con mucha cortesía, ya que me parece que es su obligación. Creo que se molestó un poco, a juzgar por las miradas tan "tiernas" que me disparó.

Nos atravezamos Joya de Cerén de la mano de otra guía, la otra chica no se quiso meter más con nosotros, y a decir verdad, no nos hacía falta una guía. Ibamos la Sofía -arqueologa en potencia, a nivel de 4o año-, el Mario, antropologo, y su servidor, estudiante de todo. Cerramos este viaje con una fotografía del conjunto humano.

Seguimos camino a Tazumal, otro dólar más a pagar (que pena que los estudiantes deban pagar por conocer su país, el tema del desarrollo de la cultura es obligatorio del estado a traves de los impuestos fiscales que pagamos todos nosotros, los que trabajamos, compramos y vendemos, no hay regalo en eso, quiza ahora con el cambio de mi presidente Mauricio Funes...). Llegamos y de nuevo, comenzamos nuestro proceso explicativo acerca de Tazumal, que son mayas-mames, que son del clásico, que cada piramide es construída encima de la otra, que son siete piramides en una, que hay un juego de pelota mas bien pequeño, que hay un temascal,  que hay nuevos descubrimientos por los arqueologos japoneses, que Tazumal forma parte de un conjunto de sitios en la región tales como Cuscachapa, El Trapiche, Casa Blanca y otros.

Despues nos fuimos a dar una vueltecita por la ciudad hasta llegar a la Iglesia de Santiago Apostol, que estaba cerrada, y posteriormente fuimos a jugar futbol a la cancha de la ciudad. Eso hasta que la mara salvatrucha llego y decidimos por las buenas, salir del lugar para no tener que lastimar a ninguno de ellos.

Regresamos a Tazumal, no sin antes atravezarnos la yuca con chicharron que es la delicia y marca del pueblo. Subimos al autobús a las dos de la tarde e hicimos un stop en la Laguna, que tiene un camino que la bordea por completo, lo que nosotrros también hicimos, eso hasta que nos cayó la lluvia con señales de diluvio.

Esa fue la gracia del día, no había donde guarecernos y estabamos lejos, asi que ni modo, a nadar con ropa, mis zapatos all star, mi jeans Levi´s, mi camisa con tejido autoctono y mi calzoncillo Polo, todos quedaron chupaditos, que quiere decir mojaditos. Corrí y la lluvia hizo tal correntada que el agua me llegó a las rodillas.

Risas y abrazos, agua y estornudos, el viaje finalizó en una camaradería increíble, entre los estudiantes y los docentes. Dios es bueno.