El Salvador, 5 - Haiti, 0
el 7 sep En: cultura - sin comentarios
"Todavía con resabios de una noche de espanto porque la velocidad de Haití, decidida y penetrante, nos arrinconó e hizo asumir la actitud de ratón para rescatar al menos el empate, nos reunimos con los entrenadores nacionales Armando Contreras Palma y Luis Angel León para analizar con ellos esos 90 minutos de vergüenza que nos volvieron a poner en la verdad absoluta: no tenemos nada". Así escribía Roberto Aguila de EDH el 8 de octubre de 1999, despues de aquel 1 a 1 en la eliminatoria para el 2002.
Hoy noche, la historia es otra, parece que estamos a 100 años de esa noche ventosa de octubre del siglo pasado.
El resultado es un cinco a cero imperioso, necesario, contundente y alentador. Hace ver dos cosas importantes en este asunto del futbol: La primera es que tenemos lo que ya sospechabamos, una selección diferente a todas las de los ultimos quince años. Despues de la selección del 92 en España, la ilusión no nos había crecido tanto, ni la alegría del gol se asomó tantas veces, ni el corazón latió tan fuerte por un equipo nacional. Ahi vino la necesidad para muchos aficionados, de empezar a verse representados por el Milan, el Real, o el Barca, olvidándose del Aguila (mi equipo) el FAS, el Alianza o el Firpo, o cualquiera de los otros cuadros nacionales.

Hoy noche, aparece un sustituto de Eliseo Quintanilla, a quien se había dejado cargar con la selecta sobre sus hombros -o eso nos parecía- y resulta despampanante en su actuación.
El jovencito Rodolfo Zelaya, quiza de unos 22 años, tal vez menos, poco conocido a nivel de selecciones, primera vez en internacionales, en el minuto 7 trata de recoger un pase largo y profundo seguido por un defensa haitiano, el portero sale a su encuentro y Zelaya entre dos paredes, la bola da un bote, el portero no alcanza a tocar, choca con su defensa y Zelaya sale airoso del "sandwiche" probable, da dos zancadas, alcanza la bola se encuentra una portería sola, golpecito, media vuelta y sus alas se extienden por todo el estadio Cuscatlan. Gol, el primero en internacionales. La sonrisa no le cabe en el rostro.
De los Cobos, ese mexicano-salvadoreño que tiene pasión por su oficio y que se ha entregado técnica y sentimentalmente con la selecta sonría, levanat sus
brazos y aplaude.
16 minutos mas tarde, Reyes, el hondureño-salvadoreño, flacucho, entregado, sabiendo que su corazón esta en El Salvador, avanza por la esquina norte con el balón, le da dos cariños a la pelota, la besa con la derecha, esta toma altura y como imán se pega a la frente de Zelaya, que de nuevo siente como su corazón se hace pequeñito cuando nota que el portero haitiano apenas toco con las uñas la pelota y esta se desliza a la esquina, haciendo gritar al Cusca de nuevo. Otra vez, las alas extendidas, Reyes lo abraza y Juanjo levanta, como siempre sus brazos y su mirada al cielo, dando gracias a Dios.
Zelaya termina el primer tiempo con cólico, y golpe en el abductor, corriendo. Seguro no regresa, pensé. Inicia el segundo de la noche, y ahí está Zelaya, que siete minutos mas tarde, coge una pelota tocada por Larios, sortea al portero, meta vacía, toquecito y nuevo gol. No hay alas extendidas solo ojos de "no lo creo, lo hice de nuevo". Reyes le abraza de nuevo y el estadio es una locura. Le siguen Larios cinco minutos mas tarde y finalmente Torres alegría para la alegría de cierre, 20 minutos más tarde.
¿Una noche de suerte? De los Cobos ha logrado superar el bache nacional acerca de las selecciones nacionales, en dos partidos en el Cusca, la selecta ha logrado ocho goles, no es despreciable por nada. En Costa Rica se pierde 1 a 0, perdiendo un penalty. La gente confía en este equipo, confía en de los Cobos, que ha hecho milagros guadalupanos con las limitaciones a las que se acostumbra a los entrenadores nacionales. Suplentes juegan igual que titulares. Hoy no estuvo Shaw Martín, ni Rudis Corrales ni Cheyo. No se notó su ausencia, este parece ser un buen equipo.
El partido ante Costa Rica tuvo a Montes como arquero, hoy fué Juanjo... parecen gemelos en el juego, ambos buenos. Larios, Torres Alegría, Pacheco, Reyes, en fin. No hay pan pero alguna alegría debemos tener, no es posible que solo tristeza y angustia.
Estamos pasando una buena racha de futbol, que ya mirabamos llegar contra Panamá. Muchos jugadores jóvenes, ojala que para rato. Ojala no nos emborrachemos con este futbol, estamos bien, podemos estar mejor, y podemos ser humildes tambien.


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