Ya Don Pedrito venía de joderse a los quechís, quichés, tzutuhiles y otros mas en Quactemallan, se había, literalmente, “pasiado” en los indígenas guatemaltecos. Había conquistado Xelaju, Almolonga, Cantel, Chimaltenango, y se atravezó, como quien no quiere la cosa, a Tecpan Iximché. Algo aburridito de molestar y matar a cuanto indígena se le puso enfrente en el vecino territorio, pues se dirigió hacia donde la apuntó la nariz: Cuscatlán, donde bate la mar del Sur.

La conquista de las tribus aborígenes que habitaban las tierras que hoy conforman la Republica de El Salvador, empezó en el año de 1524; (32 años después del arribo de Colón a América en 1492). Las etnias existentes eran los Lencas, Pokomames, Chortíes, Ulúas, Chorotegas y la gran raza Pipil, ostentadores del poder en el territorio conocido como Pipil-landia, pero llamado de manera nahua, como Cuscatlán.

Centro América fue conquistado por invasiones provenientes de dos puntos del valle de Anahuac, región central de México, y desde Panamá. Las expediciones procedentes de de México fueron enviadas por Hernán Cortes. Las que llegaron de Panamá por Pedrarias Dávila.

En 1521, Hernán Cortés sometió totalmente la ciudad de Tenochtitlan (actual ciudad de México), y con ello, doblegado el imperio azteca, ya no necesitando del apoyo decisivo de sus capitanes, todo lo contrario, teniendo intrigas de parte de ellos, envió al mejor de estos capitanes: Pedro de Alvarado, a que conquistara las tierras ubicadas al sur de México.

Cuando, lo que hoy es El Salvador sintió el peso de los invasores Guatemala, Nicaragua y Costa Rica ya lo habían sentido antes.

El número de habitantes que tenia el actual territorio de El Salvador en 1524 era de un quinto o un cuarto de millón

Para lo que era la época, estas tierras conformaban un territorio densamente poblado.

Probablemente el 6 de junio de 1524 cuándo aparecieron en las tierras del cuscatlán un par de hombres extraños, montados sobre animales desconocidos

Eran de ojos azules, de espíritu conquistador y audaz y sobretodo con ideas feudales mas que capitalistas

Eran 250 españoles, 150 a pie y 100 a caballo eran crueles y codiciosos, otros místicos y literatos algunos eran hidalgos mezclados con artesanos, pero la mayoría eran jornaleros.

Todos estos formaban la original tropa de conquista, la cual despertó la sorpresa, la curiosidad y el enojo de las tribus indígenas que hasta este momento solo ellos habitaban estas tierras, que dentro de poco se llamaría El Salvador.

Estos españoles venían escoltados por otras tribus indígenas de México y Guatemala, quienes en numero aproximadamente 6000, servían de aliados a los conquistadores

Contra todos estos hombres, los pipiles libraron la batalla de Acaxual (hoy conocida como Acajutla), en donde el saldo de miles de cadáveres hablando de otro Dios, iniciaron la destrucción de esta raza a que provenía de México, y que habitaba lo que hoy es El Salvador.

Después de la batalla de Acaxual, se, se sucedieron otras batallas, con resultados favorables a los conquistadores, por lo que los indígenas no tuvieron otra alternativa que aceptar la paz y ofrecer la amistad requerida por los españoles, los de oro y el sometimiento violento por parte de los indígenas causo una enorme sorpresa en los indígenas los cuales tenían que:

  1. Aceptar otro Dios
  2. Profesar obediencia a un Rey que existía mas allá de los mares
  3. Trabajar mas de la cuenta, generando plus producto (trabajo excesivo), a lo cual no estaban acostumbrados
  4. Entregar gran parte de los productos de sus cosechas
  5. Desconocer la autoridad de los caciques
  6. Permitir que sus mujeres dieran placer e hijos a los invasores
  7. Renunciar a su cultura

La suma de oro exigida era excesiva, y los demás requerimientos eran difíciles de aceptar. Por tanto la mayoría de los indígenas abandonó los poblados y se retiraron a las montañas de refugio de los conquistadores e iniciaron una especie de guerra.

Don Pedro de Alvarado, destacado capitán en la conquista de México, no se "ahuevó".

Era un hombre duro e inflexible, místico, lascivo y cruel la mayor parte de veces, e inexplicablemente bondadoso tanto así que perdonaba deudas de más de 20,000 Ducados.

En otras ocasiones era un hombre codicioso y también desprendido, buscador de aventuras (muchas de ellas eran costeadas por su propia cuenta, fuera de todo cálculo), riqueza y gloria; de mentalidad medieval mas que renacentista, leyó al resto del poblado toso los requerimientos con tono de intimidación, y acto seguido que ordeno el arresto de caciques presentes y los hizo ejecutar como una lección para los posibles insurrectos

A Pesar de la medida adoptada, las fuertes lluvias y las pérdidas que había tenido su ejército en hombres y caballos lo hizo recapacitar y renunciar a sus propósitos agresivos y opto por regresar a Guatemala

Pero Pedro de Alvarado tenía que fundar algún poblado en las tierras del cuscatlán, la conquista no era una acción de guerra para producir únicamente aventuras.

Había que asestarla y para eso las cuidades fundadas tenían que ser el eslabón que aseguraría las futuras colonizaciones a lo que tuvo que enfrentarse nuevamente con los bélicos pipiles de los Izalcos y cuscatlán

Pedro de Alvarado después de las campañas en contra de los pipiles de los Izalcos y Cuscatlán, en junio y julio de 1524, comprendió que la única forma de dominar la belicosidadad de los cuzcatlecos, era fundando una colonia de españoles en el valle de Zalcoatitan, al cual los conquistadores le dieron por nombre de "Valle de las Hamacas" confió esta empresa a su hermano Gonzalo de Alvarado, el cual, en compañía de Diego de Holguín y otros que les acompañaban muy probablemente el 1° de Abril de 1525, fundó la villa San Salvador.

Un año mas tarde, los cuzcatlecos se sublevaron de la dominación hispánica y de manera sorpresiva atacaron e incendiaron la naciente villa, cuyos moradores, atemorizados y numéricamente insuficientes para haber frente al ataque, optaron por retornar a la ciudad de Santiago de los caballeros de Guatemala

En el mes de Marzo de 1528, Jorge de Alvarado, que ejerció la autoridad supremas en Guatemala, envió a su primo Diego de Alvarado, con "muchos y muy nobles" soldados españoles, para que redundarán la villa de San Salvador, dándole asiento a la villa San Salvador en el valle de La Bermuda, cerca de Suchitoto

Tardaron quince días –Dice el cronista Fray Antonio de Remesal- para trazar las calles, plaza e iglesia; -trazas que según la historia española, los romanos le heredaron a España-

-La Primera San Salvador (Valle de las hamacas) fue colocada bajo la advocación del Divino Salvador del Mundo

-La segunda San Salvador (valle de la Bermuda), fue colocada bajo la advocación de la Santísima Trinidad.

A partir de 1539 los españoles después de 15 años de guerra con los cuzcatlecos, lograron pacificar la región del cuscatlán

Esta fue la causa por la que muchos colonos de la villa de la Bermuda comenzaron a trasladarse al espacioso valle de Zalcoatitan, estableciéndose en la riegas del río Acelhuate.

Aso se formo entre esa corriente fluvial y la llamada cuesta del Palo Verde, en el actual barrio de Candelario, un villatorio insignificante, que fue conocido con el nombre de La Aldea, y que ha sido considerado como el casco original de la nueva población.

A medida que el tiempo transcurría, La Aldea iba aumentando de vecindario, mientras la villa San Salvador, ubicada lejos de los pueblos de encomienda y frecuentemente azotada por tormentas eléctricas, iba mermando su población.

En el años de 1545 la permanencia de la colonia de San Salvador en el valle de La Bermuda era insostenible, pues en ella solo moraban las autoridades locales y unos cuantos vecinos.

Esta fue la razón por la cual se pidió la autorización a la Real Audiencia, para mudar la villa del valle de La Bermuda, al valle de las Hamacas.

Concedido lo solicitado, antes de Julio de 1545, la villa de San Salvador se comenzó a reedificar en el llano inmediato a la aldea.

La plaza pública (hoy parque Libertad), la iglesia parroquial (hoy iglesia del Rosario), y el Cabildo, constituyeron el centro de la nueva población, que volvió a ser colocada bajo la advocación del Divino Salvador del Mundo (actual patrón de San Salvador y de El Salvador). Así apareció la tercera San Salvador

A mediados de 1546 partieron rumbo a España el procurador de Guatemala Don Herman Méndez de Sotomayor y el procurador de San Salvador Don Alonso de Oliveros, para gestionar ante la corte el título de ciudad para esta colonia.

La misión de los procuradores tuvo éxito, pues el anhelado ascenso de jerarquía fue acordado por el Emperador Carlos V en cedula real fechada en el alcázar de Guadalajara a 27 de Septiembre de 1546 desde ese momento San Salvador paso de ser villa a Ciudad

A mediados del siglo XVI, San Salvador "se había edificado y extendido" dice el historiador Jorge Lardé- hasta constituir una ciudad de buenos edificios de Cal y Canto, ladrillo y madera, y enriquecido con árboles frutales traídos de Europa.

Poseía la ciudad un molino de trigo y un espléndido templo parroquial. Constituían su vecindario básicamente unas 60 familias españolas (alrededor de unos 300 individuos)

A finales de 1551, frailes de la Orden de Santo Domingo iniciaron la construcción de un Monasterio, entre la cuesta del Palo Verde y el río Acelhuate, pero este fue mudado en 1556 al lugar donde ahora existe el parque Barrios

En 1574 la ciudad de San Salvador tenía una población de unos 750 habitantes, y Ens. Jurisdicción unos 80 o mas pueblos indios, y en ellos como 10000 indios tributarios (en total unos 50,000 indios)

Dice el cronista Juan López de Velasco: "la tierra de la comarca es llana, mas caliente que fría, fértil de maíz que se coge dos veces al año, trigo hay poco, y mucho algodón, y bálsamo, y abundancia en frutos; hay muchas encinas, aunque de bellotas amargas que son buenas para los ganados; hay nogales y no viñas; hay cedros muy grandes y ceibos para canoas.

Los edificios de esta ciudad son buenos, por abundancia que hay en materiales de madera, piedra, cal, teja y ladrillo- no hay huertas en esta ciudad porque no hay río cerca, aunque el que hay (río Acelhuate) hay moliendas buenas"

El 23 de Mayo de 1575, la ciudad de San Salvador sufrió el primero de los numerosos macro sismos, que la destruyeron totalmente.

En 1580 ya se había reconstruido notablemente la destruida ciudad

En 1581, un nuevo terremoto que destruyo totalmente a la Ciudad

El 21 de Abril de 1594 se produjo un violentísimo terremoto que derribo de una sola sacudida los hermosos edificios de cal y canto, ladrillo, adobe y tejas de la ciudad de San Salvador.-

En 1625 un nuevo y violento terremoto redujo a escombros la ciudad

A fines del siglo XVII, según el cronista Fray Francisco Vásquez, San Salvador era una de las poblaciones mas importantes del Reino de Guatemala "Esta ciudad -dice el cronista- es de muy buena traza de calles, Norte Sur, Este y oeste respectivamente anchas y de muy buen paseo- Caserío por la mayor parte de teja, y muy bien labradas viviendas, tiene barrios y andurriales de recreo, y algunas huertas y razonables salidas por tosas partes.

Tiene tres conventos:

-Santo Domingo

-San Francisco

-La Merced

Sin embargo, no tiene una escuela de primeras letras"

En el año de 1774 fue calamitoso, pues en el mes de Julio llovió tanto y tan recio, que muchas viviendas se vinieron al suelo.

La alcaldía mayor de San Salvado, formada por las provincias de San Salvador, San Vicente y San Miguel, se eligió en Intendencia en el año de 1786, teniendo como capital a la ciudad de San Salvador.

En 1807, según el intendente Antonio Gutiérrez y Ulloa, en el "recinto de San Salvador" no había otros edificios públicos habilitados que el de un hospital, dos cárceles para ambos sexos, seis fuentes publicas, cuyas aguas surten al vecindario por medio de un acueducto de 738 varas, niveladas sobre arquería, un puente sobre el río Acelhuate y tres molinos de propiedad particular, con siete piedras, para grano y semillas

Para esa época, la población de San Salvador oscilaba alrededor de 11,500 almas, y el presbítero Domingo Juarros da, para 1810 las siguientes estadísticas:

-614 españoles

-10,860 mulatos

-585 indios

Y añade: "sus calles son rectas, las casa cómodas, la plaza bien abastecida" Desde 1781 dice el mismo cronista, que había en San Salvador "dos batallones de milicias que constan de 1,534 plazas"