Los primeros hombres, no eran exactamente hombres, sino mas bien, hombres "asimiados", (se oye feo) o tal vez, simios "ahombrados".
El homo sapiens aparece en Africa, hace 50,000 años y posterior a eso, otros humanos también aparecen en otras partes, como producto de la evolución o como resultado de la influencia migratoria, dado el carácter nómada de los primeros humanos.

La teoría clásica sobre el poblamiento de América y sostiene que aproximadamente 13.000 años ante de la era actual, un pequeño grupo de seres humanos procedente de Siberia, ingresaron al continente americano por el Puente de Beringia hacia Alaska en el período en que bajó el nivel de las aguas durante la era de hielo, y después marcharon hacia el sur a través de un corredor libre de hielo al este de las Montañas Rocallosas, el valle del Río Mackenzie, en la zona oeste de la actual Canadá, a medida que el glaciar retrocedía, para constituir la Cultura Clovis, en el actual territorio de Nuevo México (Estados Unidos), de la cual a su vez descienden todas las demás culturas originarias americanas.

La base de la teoría del poblamiento tardío son los yacimientos arqueológicos excavados desde la década de 1930 que constituyen la bien estudiada Cultura Clovis y su llamativo diseño de las puntas de lanza (punta Clovis). Hasta los recientes hallazgos que cuestionan la teoría del poblamiento tardío (Clovis), era inusual que los arqueólogos cavaran más hondo en búsqueda de señales humanas.

Puede considerarse que fue Ales Hrdlicka el precursor de la teoría del poblamiento temprano, al proponer y documentar en 1964 un "estadio pre-puntas de proyectil" (American Falls, Valsequillos, Muaco) anterior al "estadio paleoindio" (Clovis, Folsom, Sandía). La otra teoría, la del poblamiento temprano, muestra evidencias de culturas en varias zonas de sur América como la de Monte Verde en Puerto Montt, Chile.

Las evidencias humanas van desde los 30,000 años hasta los 12,000 antes de nuestra era. En Carolina del Sur, se encuentran otras que van desde 50,000 a 30,000 años. En Pedra Furada, Brasil, se identifican otros de 100,000 a 30,000 años. Este último, abre las puertas para la hipótesis del aparecimiento del Hombre Americano, mucho antes del Sapiens en Africa. Aun hay cuestionamientos a estas últimas evidencias. Por tanto, no son consideradas como aceptadas por la comunidad científica.

La formación de familias, grupos, clanes y tribus; el establecimiento de un territorio; la definición de un esquema de poder; el compartimiento de aspectos religiosos, culturales, sociales, originan las mas recientes culturas. En el mas reciente período histórico, digamos del siglo IV a.c. al siglo X d.c., se van conformando las varias culturas encontradas a la llegada de los españoles, así es como nuestros originales ancestro descubren al hombre blanco, por su llegada a América.

Los europeos ya habían desarrollado formas de producción y tecnología diferente a los habitantes del territorio conocido como, según algunos basados en fuentes vikingas, como Zarahemla, … esto último es extraño, ya que ese nombre parece venir del hebreo, en fin, olvidese de ese detalle, hasta Hugo Chavez quiere cambiarle nombre a una parte del continente "América India", como si todos vinieramos de la India. La ignorancia.

Mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, el territorio salvadoreño ya estaba habitado por pueblos de orígenes diversos que, en oleadas sucesivas, fueron asentándose en la región. Para su estudio, los especialistas suelen subdividirlos en tres grupos: premaya o arcaico, maya y náhoa o nahua, en cierta medida por sus vínculos con las grandes culturas americanas que se establecieron desde el norte, en particular en el territorio del actual México.

Pese a la búsqueda, búsqueda, aún se desconocen los rasgos fundamentales de los arcaicos o premayas, de los cuales apenas se encontraron huellas paleontológicas y arqueológicas hacia 1917. Todo parece indicar que ese grupo poblacional no alcanzó a mezclarse con las civilizaciones que arribaron luego a la zona, porque sus restos fueron sepultados por erupciones volcánicas ocurridas en el período prehispánico.

Los pueblos incluidos en el denominado núcleo maya vivieron en El Salvador desde el siglo I de nuestra era hasta el VI, mientras que el náhoa o nahua se estableció en la zona como resultado de sucesivas migraciones iniciadas por los toltecas cerca del siglo XI.

Los toltecas era una de las grandes culturas de México, junto con los mayas y los aztecas. Toltecas y Aztecas tenían la misma base idiomática. La lengua maya era diferente. En EL Salvador se hablaba un idioma proveniente del azteca. El nahua, diferenciado del náhuatl hablado por la gente de Tula y Tenochtitlan, la gran capital azteca.

Pokomames y chortís o chortíes son algunos de los grupos mayences reconocidos por los pioneros de la conquista y colonización, igual que los lencas, pueblo cuyo dominio se extendió desde las márgenes del Rió Lempa hasta la actual zona oriental del territorio de Cuscatlan.

Lencas y Pipiles se juntaban y relacionaban comercialmente, de hecho, los lencas iban siendo absorbidos por los pipiles a través de varios mecanismos, el comercial uno de ellos, pero también a partir del establecimiento de vínculos familiares. Los lencas usaron varias formas de lenguaje nahua.

Lardé y Larín habla sobre alguna creencias religiosas de los lencas, tales como el Comizahual. (¿vendrá de ahí la palabra Comasagüa??) Una de las principales teorías dice que los pipiles llegaron de México, después del desplazamiento tolteca, y que fundaron ciudades como Tecpan Izalco, y Cuscatlán, por el 1050. También se dice que Cihuatan en el norte del actual San Salvador fue fundada por el año 950 por ellos mismos, comandados por Topiltzin Atxil/Atxil Quetzalcoatl, de quien se duda su existencia real.

Don Santiago Ignacio Barberena, con mucha fama de inventor de historias, apunta que estos también fundaron Apanectl, Tehuacan, Opaztepetl, Ixtepetl y Guacotecti. Aun se duda sobre esto. Los pipiles, descendientes de la civilización Tolteca que introdujo el culto al dios de la lluvia Tlaloc y se extendió desde orillas del Lempa hasta el Río Paz, desarrollaron una democracia militar caracterizada por la producción colectiva agrícola.

Hasta la fecha, se reconocen cuatro ramas importantes de esa cultura: los cuzcatlecos, los Izalcos (muy ricos por su elevada producción de cacao, que era además la moneda usada), los Nonualcos (radicados en la zona central del país y reconocidos por su afición a la guerra) y Los Mazahuas. La sociedad pipil era en esencia clasista y tendiente al desarrollo de la esclavitud, en un principio como resultado de los enfrentamientos entre las distintas tribus y no por razones hereditarias.

La práctica de la agricultura entre los pipiles era obligatoria y ordenada por el cacique, pero desconocían del arado, no disponían de animales de tiro, montura y carga. A pesar de esas limitantes, lograban cosechar en abundancia maíz, frijol, cacao, tabaco y otros productos tropicales, en gran medida por los avanzados sistemas de riego que lograron distribuir por todos los terrenos cultivados.

El amplio sistema de legislación penal pipil protegía el régimen agrícola, la división clasista de la sociedad, la religión y las instituciones fundamentales como la familia. El Sol naciente, Quelzalcoátl en su dualidad de dios del viento y estrella de la mañana, era adorado tanto como Tláloc (dios de la lluvia), Tonatiuh y Meztli, el sol adulto y la luna respectivamente. La práctica del nahualismo, colocación de la vida de un individuo bajo la protección de un animal o anual, era cuestión esencial entre los miembros de la comunidad y se extiende hasta nuestros días.

Una forma de nahual es la transformación de una persona en animal a través de un hechizo. Esta era una práctica hasta por lo menos la mitad del siglo pasado, al menos se contaba en las reuniones familiares campesinas como ciertas, y nadie lo dudaba. Un día contaré con detalle sobre el tema de los nahuales.

El patrimonio arqueológico salvadoreño, compuesto entre otros por las ruinas del Tazumal, Casablanca, El Trapiche, Cihuatan, San Andrés, y otros muchos más, incluso hay alrededor de unos 300 sitios arqueológicos identificados no estudiados, recuerdan el paso de los primeros pobladores del territorio. Tazumal, con claros signos mayas parece ser de lo mas antiguo, quizá hasta 1,200 años antes de nuestra era.

Aunque los pipiles solían establecer comunidades nuevas, escogieron al Tazumal como centro alrededor del 900 de nuestra era y construyeron una pirámide al estilo mexicano, un juego de pelota y un templo a Quetzalcoatl, en su versión de Ehecatl, dios del viento. San Andrés, uno de los más grandes centros prehispánicos, constituyó una capital regional alrededor del 600 a 900 de nuestra era y congregó a una población de más de 12 mil habitantes. Mientras Joya de Cerén, en el valle de Zapotitán a 35 kilómetros al occidente de San Salvador, conserva unas 15 estructuras a pesar de la incidencia de la erupción del volcán Caldera mil 400 años atrás.

Joya de Cerén probablemente fue un asentamiento allá por los años 500-550 de nuestra era. Núcleos indígenas con raíces pipiles subsisten en El Salvador del siglo XXI en Izalco, Nahuizalco, Panchimalco, Sannto Domingo de Guzman, Cacaopera La destrucción de los Códices fundamentales de los pipiles por la Inquisición católica durante el período colonial y los afanes de la oligarquía local y foránea contemporánea, interesada en acelerar la supuesta modernización de la sociedad, han contribuido en gran medida a ello.

Quedo pendiente de los Nahuales...