Hay motivaciones de motivaciones, y la de este artículo es la decepción, la decepción y el enojo.

De repente se encuentra uno con que los recursos e insumos para poder generar un producto educativo aceptable es menos que malo, malo con ganas.


Lo niveles educativos en la región centroamericana son dispares, tan dispares que nunca o casi nuca se hacen comparaciones. Mientras Costa Rica tiene un promedio nacional de 9 grados, El Salvador lo tiene de 5.6 grados de educación.


El promedio nicaragüense es de 5 grados. Bolivia tiene un promedio rural de 4.9 para el área rural y de 8.9 para el área urbana. Su promedio nacional es de casi siete grados.

Los promedios educativos nacionales forman parte de los indicadores de desarrollo humano. Nuestro nivel educativo es bajo.


Mis decepciones vienen después de pasar una prueba evaluativa escrita, bajo cuyo pretexto los estudiantes debieron leer un documentito de unas 20 páginas escritas, en letra tamaño 14.

No importó el contenido de la evaluación, porque lo primero que veo es un análisis: “los salvadoreños octaron por salir del país…”. ¿Qué qué?!! ¿Que “octaron”?? ¿Qué se pusieron ochos?? En principio pensé que no había logrado descifrar bien los códigos en que estaba redactadas las respuestas del examen, un asunto caligráfico, pero resolvible, por demás, de todos modos, aceptable, especialmente si uno mira las recetas de los médicos, de siempre.

Luego sigue una retahíla de estructuraciones gramaticales, terrores ortográficos, uso inadecuado de conceptos, en fin… ¿Qué pasó? Bueno, nos encontramos con “pecados originales” en el estilo de Adán y Eva, el problema se encuentra en el génesis y desarrollo del estudiante. Nunca se le enseñó a escribir bien.

La nota del estudiante, basado en los contenidos resulta ser de tres, con ayuda, auxilio y un poco de lástima. No leyó por que era demasiado… también porque no le enseñaron a leer, no tomó en cuenta que el aprendizaje comprende una serie de aspectos:

  • La sesión de enseñanza aprendizaje en aula
  • Los documentos complementarios de texto

  • Las conferencias virtuales o presenciales a las que sea invitado a participar, pero que no son obligatorias (¿si usted paga su educación, espera que su profesor le obligue a aprovechar al máximo el uso de su dinero pagado?, Si va al super mercado y compra una oferta con productos promocionales y no se los dan… espera usted que el tendero le obligue a llevarse el producto?)
  • Su actitud de auto-aprendizaje

Los estudiantes universitarios, sin generalizar pero en un notable porcentaje, no han sido acostumbrados al estudio, no leen por que no les gusta, y consideran que para pasar el curso o materia, es importante, sumamente necesario, desarrollar capacidades intelectivas y motrices para copiar sin que el maestro se entere. Productos del sistema educativo nacional.

Por otro lado, para terminar de “pasearse en la olla de leche” como decía mamá Sylvia, mi muy amantísima abuelita –parecida a doña Sara García, tanto que le pedían autógrafos allá por finales de los sesentas- el MINED estableció con ¿sanas? Intenciones los programas de educación del proyecto EDUCAME:

1. Educación acelerada

Menor duración en meses, mayor carga horaria. 18 meses bastan para lograr tres años del tercer ciclo; 12 meses bastan para el bachillerato. Algunos de estos bachilleres son recibidos por las universidades. Ay!

2. Educación semipresencial

Ocho horas presenciales por semana, de acuerdo al horario conveniente al alumno, más algunas tareas y lecturas, le dan en dos años, su tercer ciclo o bachillerato.

Notamos algunos efectos del asunto:

a. Los graduados podrán optar a trabajos que tengan como exigencia un cierto nivel académico.

b. El promedio nacional educativo se verá afectado positivamente. ¿Pasaremos de nuestro modesto 5.6 a un siete?

c. Más estudiantes podrán ingresar a la universidad, una vez logrado su bachillerato

d. Las universidades recibirán estudiantes sin ánimo ni costumbre de leer, con deficiencias educativas de conocimiento, sin capacidades básicas como la ortografía, la gramática y la caligrafía. Desconocedores de su propia historia, limitados en las ciencias básicas, y pensando que, probablemente, en algún momento, la universidad sea “acelerada”, o al menos, haya una compasión para que ellos puedan superar los momentos evaluativos.

Qué gran jodida!