Mis amigos
el 14 feb En: cultura - sin comentarios
Aun no es 14 y hace días vengo pensando en mis amigos de hace rato. Debe ser una onda que nos dá cuando llegamos a cierto punto, o sea, viejos.
En cierto modo tener amigos es mas bendicion que estar bendito, y menos santificacion que ser santito.
Yo creo que mi primera verdadera amiga fue la Ana Cecilia, debo haber tenido cinco o seis años, cuando nos conocimos en el kinder, ella viviendo en la San Juan, atras del cementerio; yo viviendo en el meson del Venezuela, en la ultima pieza. El cariño de niños nos duró una generación. Nos vimos hasta que cerramos el bachillerato, la ultima vez que la ví fue de lejos, en el taller de su marido, siempre cerca de la San Juan, hace unos diez años. Imaginate, yo tengo cincuenta.
Con certeza mi primer amigo fue Manuelito, mi compa de escuela, que junto con el Roberto Navas, el ganso, a quien vi hace cosa de cuatro o cinco meses, eramos un trío de "elegidos" de la escuela.
A finales de los 60´s e inicios de los 70´s, la Silvia Caminos fue mi amiga, amiga, amiga durante muchos años, aun a costa de los celos de su novio eterno, que vivía en Santa Anita.
La Clari, mi panita, hermana de cabeza de sunza, era mi otra amiga. Por alguna razon hormonal, me ha gustado tener mas amigas que amigos, quiza tiene que ver con las muestras de cariño que se puede brindar entre hombres y mujeres, sin ser visto de forma extraña por otros. Como me gustaba ir a su casa bien de mañana para poder ver a su hermana mayor, todavía paseándose en el desayuno en calzones por toda la casa, sin verguenza hacia mí, que no pasaba de los doce, pero que ya sabía que ella era una mujer. Su hermana se casó con un muchacho hijo del Presidente de uno de los bancos mas importantes del país, que por cierto han comprado los chinos.
Semita, Petroccelli, Nelson, El Chelon y Salivita eramos, en la década del 70, un quinteto especial. Semita era mas amigo de Petroccelli que de los otros dos. Recuerdo mi primera borrachera en serio, la que Salivita jamas va a olvidar, veníamos del Carbon, cerca de San Miguelito y el Lito Salivita vomitó en cada esquina, casi kilometro y medio hasta la casa. Semita terminó en Estados Unidos, igual que Nelson. Petroccelli se me perdió de vista, el Chelon perdió la vista, y Salivita ha estado al frente de uno de los Comandos en Irak. Cada uno tiene su locura.
La guerra nos llenó de panitas, nos hizo encontrar en lo solidario, la complicidad y en lo íntimo, el resguardo de los secretos.
Omar, pacun irrevocable, fué entonces mi guardian, amigo, y confesionario. No podía ser de otro modo. La vez que regresó de su gran viaje por Rusia, Cuba y Nicaragua, aparecio en mi casa, para que lo llevara a un burdel. Nos fuimos y llegamos al seisa, bien conocido entonces, mediados de los ochentas. Entramos y sorpresivamente encontre ahí a la Clari. Desde luego, nos abrazamos como los panas que fuimos, y que seguimos siendo, hoy aun. Rockanrrolillo, Omar, es el gerente de una comuna del frente en un Municipio de San Salvador.
El Chele Nufo me demostró enorme cariño fraterno, anduvo casi un año de niñero mío, mientras yo trataba de arreglar mi lío con una fractura expuesta de tibia y peroné que me mantuvo alejado de l futbol y el basketball casi cinco años. Quincho, me dió tanta emociones con su poesía entonces, aun ahora nos vemos de cuando en cuando los tres.
Que importantes son los amigos.
Felíz día a mis panitas, aquí y allá. Abrazos entrañables.

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