Domingo por la noche, Cesar se acababa de casar, nosotros regresamos de la playa de participar en esta alianza, que ponia de nuevo, de manifiesto el amor de la pareja.
Subíamos sobre la primera y me llamo mucho la atención que cada semaforo estaba en verde, o sea, muchisisima suerte a las diez de la noche. Velocidad: 30 kilometros por hora, debido al cansancio del día y el viaje.
Pasamos atras de la Tecno, luego llegamos a maternidad y ví el semaforo: Verde otra vez. Seguí lento y avancé a la cruz calle, mire hacia el norte y ví un vehículo corriendo de norte a sur. Seguí, ya que no pense que el tipo era daltonico. O irresponsable.
De repente, con el rabo del ojo, la luz de los faroles del pick up encima de El Shaddai, nombre de pila de nuestro pick up. Pum!!! Crash crash!!!, todo me dió vuelta. Mi primer pensamiento fué "mierda, otra vez voy a estar fracturado!!".
Abrí los ojos y miré a Rhina, doblada sobre el asiento, y quejandose, me sentí la sangre encima del rostro y la frente dormida, ví el otro carro, retrocediendo dispuesto a huir.
Bajé rapidamente y le grite que no se fuera, que nos dejaba tirados asi nomas, nopodia irse. Se detuvo al verme colgado de su puerta, cuatro personas mas estaban en su carro, no se que cara tendría yo.
Mire a Rhina y de su pierna corria un hilito de sangre. Levante el vestido, vi un pedazo de vidrio dentro de su pierna, lo saqué, y un chorro de sangre se levantó. Una toalla y mi corbata sirvieron para el torniquete sin asepsia.
La policia, la gente curiosa y yo, con sangre en la cara.
Mario, Oscar y Carlos llegaron y me confortaron, me dieron pastillas para mi hipertension y Oscar me repetía lo mal que se miraba mi ojo.
Total, un poco de agua para lavarme la cara, dos conversaciones con los policias, un mal rato con el desalmado, sirvieron para ponerme alerta.
Rhina ya habia sido llevada al hospital, mientras yo trataba de resolver con el tipo sobre el accidente. Dijo que no le importaba, que no era su problema, que su problema era su carro, en fín, hasta se rió.
Hoy fuimos a medicina legal. Mi cabeza que quebro el parabrisas esta muy bien. No pasa así con Rhina. Mi costilla se quebro las costillas, un vidrio dentro de su pierna y morados por todos lados, son los recuerdos de la noche del 30 de septiembre.
Estamos vivos!!

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