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Terra
La Coctelera

Categoría: investigacion

2 Noviembre 2011

Hoy, a partir de una solicitud de la tía Sofía, me indagué que aunque el libro de Charles C. Mann no está gratis y e lína, pues hay un resumen motivador. Leí el libro en la semana santa del 2009, por préstamo de mi hermano, Mario (Mata).

Dejo esto que encontré por ahi, que me gusta por ser muy claro. Esta tomado de este website:

http://www.ojosdepapel.com/Blogs/ojosdepapel/Blog/Charles-C-Mann-1491-Una-nueva-historia-de-las-Americas-antes-de-Colon-Taurus-2006

Título: 1491. Una nueva historia de las Américas antes de Colón

Autor: Charles C. Mann
Editorial: Taurus
Lugar y fecha: Madrid, 2006
Páginas: 640
Precio: 23 €

Tradicionalmente, nos han enseñado que los primeros habitantes de América entraron en el continente atravesando el estrecho de Bering doce mil años antes de la llegada Colón. Se daba por supuesto que eran principalmente bandas reducidas y nómadas, y que vivían sin ar la tierra de modo que las Américas eran, a todos los efectos, una inmensa región natural intacta. Sin embargo, durante los últimos treinta años, los arqueólogos y antropólogos han demostrado que estas suposiciones, igual que otras que también se sostenían desde hace tiempo, eran erróneas.

En un libro tan asombroso como persuasivo, Charles C. Mann revela conclusiones tan novedosas como que en 1491 había más habitantes en América que en el continente europeo; que algunas ciudades, como Tenochtitlán, tenían una población mayor que cualquier ciudad contemporánea de la época, además de contar con agua corriente, hermosos jardines botánicos y calles de una limpieza inmaculada; que la prosperidad de las primeras ciudades americanas se alcanzó antes de que los egipcios construyeran las pirámides; que los indios precolombinos de México cultivaban el maíz mediante un procedimiento tan sofisticado que la revista Science lo ha calificado recientemente como “la primera hazaña, y tal vez la mayor, en el campo de la ingeniería genética”; o que los nativos americanos transformaron la tierra de forma tan completa que los europeos llegaron a un continente cuyo paisaje ya estaba modelado por los seres humanos.

Charles C. Mann arroja nueva luz sobre los métodos empleados para llegar a estas nuevas visiones de la América precolombina y sobre el modo en que éstas afectan a nuestra concepción de la historia y a nuestra comprensión del medio ambiente.1491 es un relato apasionante de diversas investigaciones y revelaciones científicas de primera magnitud que cambiarán radicalmente nuestra forma de ver la América precolombina.

1491 fue seleccionado entre los mejores libros de 2005 por: The New York Times,The Washington Post, Amazon, Time y Discover.

Charles C. Mann es corresponsal de Science y del Atlantic Monthly. Coautor de varios libros, ha recibido, entre otros, los premios de la Asociación Americana de Abogados, la Fundación Margaret Sanger, el Instituto Americano de Física y la Fundación Alfred P. Sloan. Sus trabajos se han incluido en las antologías The Best American Science Writing 2003 y The Best American Science and Nature Writing 2003.

CRÍTICAS

“Una obra maestra.” William H. McNeill, The New York Review of Books.

“El libro de no ficción que más me ha impresionado este año.” Ronald Wright, Times Literary Supplement.

“A menos que usted sea antropólogo, posiblemente todo lo que sabe sobre la América precolombina es erróneo. La evaluación que realiza Mann sobre las últimas revelaciones constituye una corrección estimulante. [...] Un estudio excelente y muy accesible sobre el pasado de América.” Kirkus Reviews.

“Bien documentado y escrito con brío, [...] de lectura entretenida y muy accesible. [...] Hay pocos libros mejores para introducirse en las civilizaciones de la América precolombina, y ninguno más actualizado que éste.” Felipe Fernández-Armesto.

1491. Una nueva historia de las Américas antes de Colón

Charles C. Mann

Éste es un libro fruto de la curiosidad y el entusiasmo. De la curiosidad que le produjo al autor un viaje a la península del Yucatán, y del entusiasmo que le provocaron los vestigios de civilizaciones desconocidas hasta entonces para él. Curiosidad azuzada por la polémica que estos restos suscitaron entre los científicos a los que acompañaba como reportero. Ese viaje fue el inicio de una serie de investigaciones y de encuentros con las culturas precolombinas.

LOS INDIOS

Norteamericano, Mann conocía el término "indio" desde pequeño. Los libros de historia que había estudiado le habían enseñado que los indios eran unos seres tribales de pasado inmóvil, para los que los siglos habían ido pasando sin que sus vidas cambiaran lo más mínimo. Seres ajenos a la civilización y al progreso. Lo que Mann nos va mostrando en este libro es una América precolombina rica en civilizaciones diferentes, que se fueron superponiendo y sucediendo entre conflictos y avatares, como cualquier otra civilización objeto de interés para los historiadores, arqueólogos y antropólogos que trabajan en otras latitudes.

Después de mucho escuchar, viajar, documentarse y reflexionar, Mann se pregunta por qué los avances en el conocimiento de lo que fueron las culturas anteriores a la llegada de Colón a América, siguen siendo conocidos solamente por una minoría de expertos. Por eso escribió este libro en el que, con una agilidad y una honestidad intelectual sorprendentes, nos acerca lo que se sabe y lo que aún se ignora de nuestros vecinos de ultramar.

La agilidad le viene al autor de su habilidad como periodista científico y de su calidad de escritor, que es capaz de dar vida a personajes, paisajes y episodios con los que crea relatos que se fijan en la memoria por su vigor, su color y su claridad. Y la honestidad la muestra desde las primeras páginas, en las que no oculta ni su inclinación por una de las interpretaciones, ni los argumentos que pesan contra ella.

EL DEBATE SOBRE EL DESARROLLO DE LA AMÉRICA PRECOLOMBINA

La esencia del debate es si, antes de Colón, América era un territorio casi virgen, próximo al paraíso terrenal, o era, al contrario, un territorio densamente poblado, en el que los humanos habían manipulado la naturaleza.

Es curioso que esta segunda hipótesis, que es la que el autor presenta con mayores avales, sea rechazada sobre todo por los ecologistas e indigenistas, quienes ven en ella la refutación de su imagen idílica de un continente en el que, antes de la llegada del hombre blanco, los indios vivían en armonía perfecta con la naturaleza virgen. Al contrario, incluso en zonas que hoy consideramos vírgenes, los sistemas de colonización de las tierras eran entonces tan sofisticados o más que los que sus coetáneos utilizaban en Europa.

EL ERROR DE HOLMBERG

En nuestra percepción de la América precolombina seguimos anclados en lo que Mann denomina "el error de Holmberg". Holmberg fue un investigador que llegó a Bolivia en los años cuarenta y entró en contacto con uno de los pueblos nativos, los sirionós, una pequeña población de poco más de un centenar de personas que al científico le parecieron supervivientes de un periodo ancestral, como "petrificaciones de nuestro pasado". La comunidad científica aceptó las hipótesis de Holmberg y se reafirmó en el convencimiento de que América era un continente sin pasado, en el que simplemente los siglos habían transcurrido sin que los grupos humanos evolucionaran y sin que el ser humano tuviera ninguna curiosidad ni pulsión innovadora.

Veinte años después, la visión de los sirionós cambió completamente. Nuevas investigaciones, con técnicas más modernas, mostraron que el escaso número de sirionós se debía a un "cuello de botella genético", que se produce cuando hay una gran reducción de población en un periodo muy breve. Una epidemia de gripe y viruela había reducido en más del 95% la población de sirionós, justo unos años antes de que Holmberg entrara en contacto con ellos. Además, el ejército boliviano pretendía desalojarlos de sus lugares tradicionales de vida, donde la presión de los ganaderos era cada vez mayor. Lo que Holmberg calificó de nómadas de la selva sin recursos propios para subsistir, no eran restos del paleolítico, sino supervivientes que trataban de seguir sobreviviendo en condiciones muy adversas.

Estos mismos sirionós que sirvieron para alimentar el mito del salvaje permanente, poblaban las llanuras del Beni, una zona del interior de Bolivia muy llana, que se inunda completamente durante la época de lluvias. En estas llanuras todavía se aprecia, al sobrevolarlas, que los habitantes habían construido un sistema de diques, montículos y pasos elevados que les permitían no solamente vivir en ellas todo el año, sino también sacar el máximo partido al sistema de inundaciones. Por los restos hallados y por la magnitud de la obra, necesariamente tuvo que ser un pueblo numeroso y con una organización social sofisticada.

EL DESCONOCIMIENTO PERDURA

Éste es solamente un ejemplo de hasta qué punto hemos desconocido y mal interpretado la historia de América. Es cierto que todavía no se sabe exactamente cuándo se pobló América. Las hipótesis coinciden en que fue en un pasado relativamente reciente, que oscila entre treinta mil y trece mil años. Ni tampoco se sabe si la emigración llegó solamente por el norte, a través del estrecho de Bering, o también por el sur, a las costas de Chile, donde se han encontrado restos de hace treinta mil años.

El libro rebate ideas muy afianzadas: la escasa población, su carácter predominantemente nómada, la simpleza de sus civilizaciones, la pobreza teológica de sus religiones, que contesta reproduciendo un diálogo entre monjes franciscanos y sacerdotes mexicas, o su espíritu sanguinario, que compara eficazmente con las prácticas europeas del momento, desde la tortura hasta las crueles ejecuciones en la plaza pública, que entusiasmaban a los numerosos espectadores.

PERSPECTIVAS DIFERENTES

Mann nos abre perspectivas diferentes, y lo hace apelando a nuestra imaginación tanto como a nuestro raciocinio. Su habilidad y su fuerza como narrador van en paralelo con los requisitos de credibilidad y de solvencia que debe tener un ensayo. La introducción concluye con una visita guiada por el continente a vuelo de pájaro, una visita por el espacio y por el tiempo. En ella entramos en contacto con pueblos míticos que construían, antes del año 1000, ciudades mayores de lo que París era en aquel momento, con sistemas de alcantarillado y diseños urbanos mucho más limpios que cualquier urbe europea, y que, antes de que los conociéramos, perecieron o desaparecieron por las guerras y sobre todo, según se cree, por fenómenos climáticos como los llamados "mega Niño", periodos en los que la gran corriente del Pacífico produjo sequías y olas de calor mucho más intensas de las que se vivieron en 1925, y que acabaron con muchas civilizaciones del alto Amazonas y de Perú.

Este vuelo nos sitúa en condiciones de recorrer la América de 1491 y de tratar de descubrir lo que realmente se encontraron los conquistadores, y por qué desapareció en tan pocos años tras su desembarco.

PRIMERA PARTE. ¿NÚMEROS CAÍDOS DEL CIELO?

Ésta es una historia de América antes de Colón, y sus protagonistas son los indios que vivieron en primera persona las relaciones con los recién llegados.

TISQUANTUM

Tisquantum, un wampanoag de la costa de lo que hoy conocemos como Nueva Inglaterra, trabajó como intérprete y asesor para los Peregrinos del Mayflower que llegaron en 1621. Tisquantum conocía la lengua inglesa porque años antes había sido apresado por el capitán John Smith, el de Pocahontas, y trasladado a Inglaterra, donde había vivido como atracción en casa de un noble.

A modo de relato de aventuras, la vida de Tisquantum, su alianza con los Peregrinos y su conspiración fallida contra el sachem (jefe) de su propio pueblo le sirven al autor para irnos contando lo que ahora se sabe sobre los Massachusett, los Wampanoag, los Nauset y los Narragansett, los pueblos que habitaban la costa este. Eran numerosos, hermosos, sanos y mucho más limpios que los europeos recién llegados, a los que consideraban bastante tontos. El relato concluye con la práctica desaparición de los pueblos de la costa, exterminados no por las armas de los recién llegados, sino por la viruela. Los cálculos más recientes estiman que el 90 por ciento de la población murió por esta enfermedad.

¿POR QUÉ CAYÓ EL IMPERIO INCA?

Algo parecido sucedió entre los incas de Atahualpa, coincidiendo prácticamente con la llegada de Pizarro. El gran imperio inca, equiparable en extensión, organización y riqueza a cualquiera de los que han existido en la historia, se había desarrollado durante siglos, extendiéndose territorialmente, provocando numerosas migraciones internas, promoviendo una lengua común y estructurando la sociedad de forma eficaz, en el sentido de conseguir una riqueza generalizada y que no hubiera hambre en el imperio.

¿Por qué cayó ante menos de doscientos recién llegados? Mann desmiente que fueran las armas de fuego, poco precisas y menos eficaces que las hondas incendiarias o las flechas de los indios, ni tampoco los caballos, que, tras el susto inicial, los indios aprendieron a abatir con las bolas enlazadas por cuerdas que lanzaban contra sus patas. La superior tecnología metalúrgica de los recién llegados es un argumento que también contesta el autor: los incas trabajaban el metal con tanta o más sofisticación que los europeos, pero con otros objetivos: no buscaban la resistencia, la dureza y el afilado, sino la plasticidad, la maleabilidad y la contundencia. No fabricaron acero no porque no tuvieran hierro ni la tecnología para hacerlo, sino porque preferían trabajar el oro y la plata.

Las razones que Mann suscribe para la rápida caída de los incas fueron la desunión interna en el momento de la llegada de Pizarro, con una verdadera guerra de sucesión en marcha, y, de nuevo, las enfermedades: la viruela y la hepatitis. Entre 1533 y 1565 están documentadas varias epidemias de viruela, además del tifus y la gripe, y, años después, la difteria y el sarampión. En menos de un siglo, las epidemias acabaron con nueve de cada diez habitantes de la "Tierra de las cuatro regiones", como los incas llamaban a su imperio.

EL EFECTO DE LAS EPIDEMIAS

La devastación causada por las epidemias plantea otro interrogante: ¿por qué estas enfermedades se cebaban en los indios, mientras que los europeos eran prácticamente inmunes a ellas?

Las hipótesis más creíbles hablan de una vulnerabilidad genética que tiene dos causas: los indios no habían estado expuestos antes a los agentes patógenos y, por eso, no habían desarrollado la inmunidad de los portadores europeos, y su homogeneidad genética era mayor que la de los europeos, lo que acentúa el efecto de las epidemias.

A ello se añadió que, sin conciencia de epidemia, los indios tampoco aplicaban las prácticas de cuarentena y aislamiento de los europeos, con lo que las enfermedades se propagaban a gran velocidad. Y, en fin, los patógenos no solamente se contagiaban de los humanos, sino también de los animales domésticos que los conquistadores llevaban consigo.

SEGUNDA PARTE: HUESOS MUY ANTIGUOS

La segunda parte trata de los orígenes de los habitantes de América, y de cómo se formaron las civilizaciones que los europeos encontraron a su llegada. Los protagonistas, en este caso, no son los indios, sino los arqueólogos y antropólogos que, en Perú y en México sobre todo, llevan más de un siglo especulando, discutiendo y enfrentándose, sin haber conseguido llegar todavía a un consenso mínimo.

DIFERENCIAS ENTRE ESTUDIOSOS

Estas diferencias son tan virulentas que trascienden el ámbito académico y, quizás por eso, cada hipótesis y contrahipótesis, cada teoría y la polémica que la acompaña, o la interpretación dispar de cada nuevo yacimiento excavado, dan pábulo a todo tipo de charlatanes que aprovechan la circunstancia para llenar el mercado de best sellers que se asemejan, en sus argumentos, a las novelas de ciencia ficción.

Mann resume e ilustra "el progreso realizado en la compresión de la antigüedad, la diversidad, la complejidad y la sofisticación tecnológica de las sociedades indias". Sin caer en la tentación de dar por cierto lo que aún es dudoso, proporciona elementos clave para comprender que, a las cuatro civilizaciones que siempre hemos estudiado que conformaron el mundo que conocemos (la sumeria, la egipcia, la india y la china), habría que añadir la americana.

La resistencia a aceptarlo se debe probablemente al menor conocimiento que tenemos de ella; en parte a que nos ha sido ajena, en el sentido de que no se ha interrelacionado con la cultura europea como las otras; y en parte, a que era una civilización totalmente diferente. Por ejemplo, la agricultura no se desarrolló principalmente para la alimentación, sino también para el vestido: el cultivo fundamental del Pacífico era el algodón. La cultura del maíz contribuye a esa visión diferente, porque el maíz no era, como el trigo o el arroz, una planta que creciera en estado salvaje y que el hombre aprendiera a cultivar y mejorar. El maíz es una "creación" del propio humano y se cultivaba en pequeños campos acompañada de cultivos complementarios como las habas y las calabazas, proporcionando una visión completamente diferente a la que los habitantes del delta del Nilo podían tener de las enormes extensiones de tierra convertida en alimento.

Otra diferencia sustancial es que no son civilizaciones surgidas alrededor de grandes ríos, sino al borde del mar y en los pantanos, con todo lo que esto implica para la percepción del tiempo, de la tierra y de la vida. Esto explica también que, conociendo la rueda, la utilizaran para realizar juguetes y no la desarrollaran para el trabajo: en los pantanos las ruedas no son útiles, y sin animales de tiro, tampoco.

Así, sucesivamente, el autor va desgranando los elementos de unas civilizaciones fascinantes, tan ricas y diversas que consiguen abrumar a los propios arqueólogos. Y al lector, que no sale de su asombro al comprender el manejo de los tres calendarios que utilizaban en Mesoamérica o al situar allí el primer uso que se conoce del cero como concepto matemático.

TERCERA PARTE: PAISAJE CON FIGURAS

Una que vez que Mann ha desmontado, o al menos sembrado dudas, sobre el escaso número de pobladores de la América precolombina y sobre la pobreza de sus civilizaciones, en la tercera parte Mann discute el tercer lugar común: que los indios vivían en la naturaleza, pero no intervenían en ella. Lo hacían, y de tal forma que, en ocasiones, esta intervención es una de las causas fundamentales del declive o la desaparición de una determinada civilización.

TRANSFORMACIÓN DE LA NATURALEZA

En América del Norte, la idea de que los indios se limitaban a cazar los bisontes que vivían en las praderas es un espejismo. Los indios conservaban y creaban praderas mediante el fuego, realizando grandes quemas con las que generaban ciclos de destrucción de bosques y propiciaban, al mismo tiempo, su regeneración posterior. Actuaban como reguladores, como lo hace la propia naturaleza con los rayos o las erupciones volcánicas, pero también como diseñadores, dirigiendo el fuego y planificando las quemas en función de sus intereses y sus necesidades.

Además del fuego, realizaron obras de ingeniería hidráulica de las que se tiene certeza en los alrededores de San Luis, desviando ríos con consecuencias muy desfavorables a largo plazo, sobre todo porque estas obras se unieron a la deforestación y provocaron inundaciones y avalanchas que arruinaron las poblaciones. Resulta llamativo, como señala Mann, que esos mismos errores los sigamos cometiendo todavía.

Los mayas tampoco se privaron de intervenir sobre el territorio. Al contrario, una de las causas de la desaparición de la civilización maya en el sur del Yucatán parece ser que estriba en que su vida dependía de la irrigación y las canalizaciones gracias a las que mantenían los cultivos; un largo periodo de guerras hizo imposible mantener estas infraestructuras y la consecuencia fue una hambruna tal que las grandes ciudades desaparecieron.

Pero quizás la mayor transgresión de Mann está en su alineamiento con quienes defienden que la Amazonia tiene también mucho de paisaje artificial. Cuando Orellana descendió por primera vez el río, su expedición dejó constancia de grandes poblamientos en las riberas, con soldados acompañados de músicos que atacaban según el sonido de los instrumentos, con canoas, trajes, adornos y armas. Sus testimonios, entre los que incluían a las amazonas guerreras, no fueron tenidos en cuenta, y siglos después los científicos los refutaron claramente al elaborar la teoría de la "limitación ecológica", según la cual los escasos pobladores del Amazonas solamente podían practicar rudimentarias técnicas de quema y desbrozado en pequeñas parcelas que la selva cubría de nuevo al cabo de dos o tres cosechas.

LA LLEGADA DE LOS EUROPEOS

Esto excluía cualquier posibilidad de que hubieran existido civilizaciones amplias y perdurables. Mann defiende, por el contrario, que los pobladores que ahora conocemos son producto de una regresión ecológica provocada al huir de las zonas que habitaban tradicionalmente ante la presencia de los colonizadores y sus enfermedades.

Los indicios en que se apoya son los restos arqueológicos y el análisis de las tierras y los árboles, que demuestran que los indios habían desarrollado técnicas de plantación de frutales que contenían el avance de la jungla y eran capaces de enriquecer los suelos fabricando la llamada terra preta, una especie de carbón vegetal. En su opinión, el prejuicio generalizado ante la deforestación nos está impidiendo reconocer las vías originales mediante las que las culturas ancestrales actuaron sobre la naturaleza sin destruir por eso la riqueza amazónica. Al contrario, generaron una diversidad que permitía al ser humano vivir en ese entorno.

La llegada de los europeos tuvo, a corto plazo, dos efectos simultáneos sobre el ecosistema en términos biológicos: la práctica desaparición de los indios, "especie clave" para la regulación de la naturaleza, y la importación de especies hasta entonces desconocidas en el continente.

Algunas de estas especies no se adaptaron, pero otras lo hicieron con tal ímpetu que transformaron por completo el ecosistema. En realidad, eso es lo que ha ido pasando en todo el planeta a lo largo de los siglos. Lo que sucede hoy día es que cada vez más seres humanos se espantan de la destrucción que han generado. Y, al mismo tiempo, esos seres humanos son precisamente los que viven en Londres, París o Nueva York, o incluso en Brasilia o Sao Paulo, igualmente alejados de esos otros humanos que conviven con la naturaleza y la necesitan para vivir.

CONCLUSIÓN

La conclusión que Mann extrae es que "si hay una lección que tener muy en cuenta es que, si queremos pensar como los habitantes originales de estas tierras, no debemos poner nuestras miras en reconstruir un entorno del pasado, sino en concentrarnos en dar forma a un mundo en el que sea posible habitar en el futuro"

19 Abril 2010

Anoche y solo anoche, me llamó Alvarito a eso de las nueve, "Mira cabrón, si vas a Aguacayo, no me vayas a dejar", y yo: "nombe maricón, ¿como vas a creer??"

Así que hoy a las 7.50 a.m., ya estabamos Sergio el doc, América, Paolita, Nathaly y yo, buxos, listos para subirnos al doble cabina e irnos hacia el mentado Aguacayo, que significa, probablemente El Aguacatal, o sea donde hay aguacates.

Otra versión es que el nombre proviene de aguact y yulu, o sea "corazón de aguacate". Para 1807 fue conocido con el nombre de San Luís de Aguacayo, y el 8 de febrero de 1859 fue declarado Cantón de Suchitoto, según "Eran mares los cañales", un libro trabajado por Carlos Cañas Dinarte y publicado por la Asociación Azucarera.

Nuestra investigación etnografica avanza y me entusiasma. Me angustia un par de detalles solo.

Aguacayo, se ubica atrás del Cerro de Guazapa, en pleno corazón del bastión guerrillero del norte de San Salvador. Hay una carretera serpentina que va de Aguilares a Suchitoto (y viceversa, desde luego). Desde Suchi, solo hay una distancia de dos kilometros, y flashhh!!, ya estamos en Aguacayo.

Primero re-cogimos a Alvarito fuera de su casa, luego pasamos a Suchi porque Nathaly y Paolita ya habían cerrado su negocio con Mercedes, una de las últimas productoras y comercializadoras de dulce de Aguacayo, y debían efectuar su entrevista en la calle, en el mercado de Suchitoto - Xochitl Tototl, Pájaro flor- en el propio lugar de los hechos, donde vende sus dulces en la calle, la Mercedes. los dulces de colación son de variadas formas, con corazones, con cristos, con escudos, con cruces, con maripositos, con guitarritas, con cualquier imagen que tenga sentido para quien fabrica el molde. Depende de su estetica, de su gusto. También producen, además, "dulce soplado", se hacen camándulas y collarcitos de dulce con un hilito de base.

Ya estando ahí, aprovechamos para dar un vueltín por Suchitoto, donde una señora nos abordó a Alvarito y a mí para pedirnos una Cora. Le dijimos que andabamos buscando a quien bajarle las bolas, que no teníamos ni cinco centavos... pero no damos la imagen de malos.

La señora nos dijo: "Ah no, si quieren robar, deben poner otra cara, así con la cara que tienen, verga les van a dar". Vaya. En efecto, no tenemos cara de robarle nada a nadie, ya ni sonrisas robamos. Vimos las minutas del pueblo, los sombreros en venta en caramados en un palo, la gente subiendo y bajando las calles de Suchi.

Dejamos a la Pao y la Natha en Suchi y nos fuimos a Aguacaya con Alvaro, Sergio y la Ame, para obtener más info para la etnografía que vamos a presentar en la última semana de mayo, como parte del aprendizaje de "mis estudiantes" en Investigacion Antropológica.

Con Sergio, fuimos donde David, quien por mas macho que trate de parecer, lo encontramos barriendo y trapeando la casa. Nos recibió muy amable, e indicó que si no ibamos a tardarnos mucho, que estaba bien, él tenía que ir a chupar, pué. Vida de pueblo en domingo.

Con la Ame nos fuimos donde Eligio, para ver si acaso, nos regalaba un poquito de su tiempo. Eligio nos recibió con sus tres chuchos aguacateros, sus cuatro pericos, veinte gallinas, seis chompipes, una mujer y cinco cipotes. Nos pidió que nos sentaramos en las sillas de plástico, bajo el palo de mango, y me aproveché de la invitación para enzaguanarme los primeros tres mangos de la mañana.

Ahí comenzó la historia de Eligio, "que como no, que Aguacayo en 1858 perdió la virginidad que se la regaló a Suchitoto, que luego en 1861 otro presidente le devolvió la virginidad, que Aguacayo ya no la recuperó, que se quedó como cantón". Alvarito decía, "yo creo que fué Cortes y Larraz quien hablaba de Aguacayo en el siglo XVIII...pero no miacuerdo".

Bueno, Aguacayo puede ser que haya sido establecido en algun poblado indigena... de ahí su nombre en doble idioma.

Luego, su iglesia quizá fue establecida en 1810 - 20, mas o menos en la misma edad de la de Santa Lucía en Suchitoto. Los fondos para la Iglesia, que los aviones de la FA bombardearon en inicios de los 80´s fueron donados por Felipe Herrera (ver Estadística General de la Rep. de El Salvador, capítulo Suchitoto, pag. 122).

Después del bombardeo, solo se pudo salvar la imagen de San Luís, Rey de Francia, habría que ver si está en Suchi. Bueno, salimos con Eligio a dar una vuelta por el pueblo. Eligio nos comentó que una de las primeras promociones de la PNC salió de la Escuela de formación en Aguacayo, esto debió ser en 92. Aquí también hubo una entrega de armas de grupo de desmovilizados de la FARN. Ahí mismo, la Iglesia Presbiteriana apoyó la introduccion del agua potable.  Me parece que la gente de Aguacayo se fué para Honduras antes del bombardeo, y pienso que murieron poco mas de 20 personas en esa acción desarrollada por el ejército.

Nos fuimos a ver el cementerio del pueblo, encontramos varias tumbas muy antiguas, una de las más me llamó la atención fue una tumba doble, sin datos en la lápida. Imaginé que era de una pareja de esposos, o de gemelos /as. En realidad, muchas tumbas antiguas sin datos.

Luego nos fuimos al "río", mas bien, al lugar por donde en invierno, pasa el río. Ahí encontramos varias cosas: señales de que las piedras del río han querido ser dinamitadas, cantareras labradas en las rocas del río, e impresiones en negativos en las piedras. Es seguro que en invierno hay cangrejos negros, de río, pué. Las pelibuey venían haciendo un gran ruido, así que subimos a la carretera para verlas mejor, pero iban zumbadas. El pastor que las llevaba, iba en bicicleta, no en caballo. Establecimos una corta platica sobre por qué bicis y no caballos. Llegamos a la conlcusión de que, en ambos casos, hay ventajas y desventajas.

Luego caminamos por la calle la Ronda, que no tiene nombre pero que le vamos a llamar así, porque es como circunvalación por el pueblo. Fuimos a la escuela, comimos mangos papaya, mango criollo, mango cuma, mango ciruela, en fin, mangos y mas mangos, tantos que pensé que me daría churria, pero no, aquí estoy, sano y salvo.

Caminamos por todo el pueblo, a la Ame se le jodió la chancleta, pero no le importó, siguió caminando. Fuimos a la casa de la hija de Cupertino, que a saber como se llama ella, las tortillas estaban en el comal y los olores de leña, maíz, barro y fuego se mezclaban juntos, dando esa mixtura deliciosa, olor de tortilla de pueblo.

Fuimos a la cancha de futbol y vimos un partido de mujeres, bonito. Luego, retornamos a la casa de Eligio, mientras conversabamos sobre la historia del pueblo.

Nos despedimos de Eligio, quien de inmediato dijo "entonces, ¿que hago con la comida que ya está lista?" Bueno, comamos, así que ni modo, comimos y llamamos a Sergio que estaba por otro lado, en otra entrevista.

Eligio sacó una botella de chaparro, hecho en Palo Grande, y nos ofreció. ¿Podíamos decir que no? Esa respuesta debe ser ofrecida después de una valoración acerca del establecimiento de rapport, después de la comprensión de la cultura del campesino y del ex combatiente (que eso es Eligio).

Sin responder a la pregunta, nos enzaguanamos uno, dos, tres, cuatro... la conversación fue mas fluida, la esposa de Eligio le ofreció coser el pantalon que rompió la Ame, Eligio le pidió que eligiera donde deseaba la Ame tener su casa, que él se la iba a construir, la entradora se puso liberal, Alvarito enlazó amistad con Eligio, los chuchos ya no ladraron, en fin. El mundo, una maravilla.

Retornamos a San Salvador, sin deseos de venirnos. Ni modo. Alvaro nos invitó a pasar a su casa, más fotos, mas alegría. El 2 de mayo, estremos de regreso en Aguacayo. Y ese mismo día, la casa de Alvarito nos recibirá con las puertas abiertas, para tomarnos unos refresquitos de marañon con boquita de mango verde. Hoy por hoy, me duele la cabeza.

3 Abril 2010

Mario Mata – Julio Martínez

 

Este es un resumen de un estudio donde se pone al descubierto la forma como las organizaciones sociales de campesinos e indigenas han evolucionado, como son sus alianzas y cuales sus vínculos con movimientos internacionales. Un documento valioso para trabajadores sociales, promotores de organizacion campesina, trabajadores de la cultura y organismos de cooperación.

 

El Salvador es un país cuyos indicadores sociales y económicos lo delatan en desventaja; la pobreza es una condición vinculada principalmente a los sectores rurales, y dentro de éstos a los /las campesinos /as e indígenas. Entonces es de esperar que los procesos migratorios se den desde el campo hacia la ciudad, bajo la esperanza de que la ciudad ofrezca oportunidades de trabajo que permitan generar ingresos para hacer menos difícil la situación de la mayor parte de la población.

La distribución de los ingresos, a pesar de 18 años de paz y un primer gobierno de izquierda, continúa siendo injusta. Un pequeño porcentaje de población cuenta con la mayor parte de la riqueza nacional. Las condiciones de vida de la gente salvadoreña, en cuanto a salud, educación, vivienda, empleo, en general son deficitarias.

 

Las remesas se han convertido en los últimos cinco años en el pilar más fuerte de la economía, muchos salvadoreños y salvadoreñas emigran diariamente, en busca de un sueño.

 

Los gobiernos presidenciales pertenecieron a la derecha en los últimos cuatro períodos, y a pesar de veinte años de llevar impulsando un modelo económico que pretendieron que ofreciera un “rebalse económico”, la situación de las personas es ahora mucho más complicada que antes. Un primer año de gobierno de izquierda, si buscara seriamente resolver la problemática socioeconómica, sería insuficiente. Ni tan siquiera un período presidencial.

 

La promulgación de leyes desde el órgano legislativo, cuenta con el respaldo del Ejecutivo; las propuestas del Ejecutivo son respaldadas por el Órgano Legislativo en una argumentación que se cierra ante la aritmética legislativa, donde la suma y resta bota cualquier argumento inteligente de cualquier partido.

Tanto campesinos /as como indígenas tienen una historia común basada en un hecho ineludible de la historia de El Salvador: la masacre de 1932;

Existe además, una necesidad histórica todavía no resuelta: la propiedad de la tierra. La tenencia de la tierra ha sido un factor determinante tanto para el sector campesino como para el sector indígena salvadoreño.  En ambos casos, se ha mancillado la dignidad tanto de indígenas como de campesinos /as.

 

Los /las indígenas han sufrido, históricamente, los embates de los poderosos, desde Anastasio Aquino, en 1830, hasta la fecha.

Aquino se rebeló contra la política de los gobernantes generando un proceso de lucha sobre la defensa de la tierra y la autonomía de los pueblos.

En la década de los ochentas y noventas, otro cacique indígena puso de nuevo en relieve lo indígena, Adrián Esquino Lisco, quien modernamente asumió un papel de importancia en la denuncia, la proposición y la protesta pública a favor de los /las campesinos /as. Solidariamente también marchaba junto a los trabajadores y trabajadoras.

 

El problema de la tierra no ha logrado resolverse, ni para indígenas ni para campesinos /as. Un breve intento de Reforma Agraria en 1974, impulsado por el entonces presidente Arturo Armando Molina hubo de ser abortado, luego de que las organizaciones de terratenientes dispusieran enfrentar la promoción de la reforma.

 

Ninguno de los procesos relacionados con la transformación en torno a la propiedad ha podido resolver las necesidades más importantes de los sectores campesinos e indígenas. La tierra es de utilidad para la creación de recursos alimentarios y como fuente de producción. Eso no se resuelve con la mera tenencia, sino con asistencia técnica, soporte financiero y tecnología adecuada, esos aspectos siguen siendo débiles en el país.

 

Luego, en 1980, como resultado de un análisis para eliminar las banderas de lucha de los sectores guerrilleros, se decide efectuar una reforma que adoleció de diversas fallas técnicas; la principal de ellas, basada en la ausencia de una buena asistencia técnica que enfrentara la falta de preparación de los campesinos y campesinas para la gestión organizativa de la población campesina y gestión productiva de la tierra.

Las organizaciones de campesinos /as se convirtieron en una fortaleza del movimiento social, luego que desde la Iglesia Católica se consolidó a FECCAS (Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños) y desde la organización de la población se estableció la UTC (Unión de Trabajadores del Campo).

 

Las organizaciones indígenas en la actualidad se encuentran representadas principalmente en el Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño (CCNIS), que el aglutina a un total de 15 organismos indígenas. A éstos se suman otro tanto de organizaciones no agrupadas, pero que representan a un sector importante de población indígena.

 

En el sector campesino, se identifica a algunos movimientos de carácter global como Vía Campesina y el Comité Latinoamericano de Organizaciones Campesinas (CLOC).

A nivel nacional, varios grupos de organizaciones conforman un entramado muy fuerte de tejido organizativo social, así encontramos a:

- La Coordinadora Nacional Agropecuaria (CNA)

- La Coordinadora del Movimiento Social(CMS)

- El Grupo de los 7 (G7)

- El Movimiento Popular de Resistencia 12 de Octubre (MPR 12)

- El Bloque Popular Social (BPS)

- La Coordinadora Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC), un organismo aglutinador creado desde la iniciativa de Vía Campesina – CLOC

- El Bloque Agropecuario (BA)

- La Confederación de Cooperativas de la Reforma Agraria (CONFRAS).

 

Las organizaciones más importantes a nivel campesino son: CNA, CONFRAS, CRIPDES. Sin embargo organizaciones que efectúan tareas de movilización e incidencia política son MPR 12, G7 y el BPS.

En cuanto a las coordinaciones, desde el sector campesino se establece relación sobre temáticas como los transgénicos, el Convenio 169 de la OIT, y los derechos de los pueblos indígenas. Las relaciones se establecen con el Consejo Indígena Centro Americano (CICA), Comité Técnico Multisectorial para Pueblos Indígenas (CMTPI), la Secretaría de Cultura y el Fondo Indígena.

 

Por el sector campesino, es evidente la relación entre Vía Campesina, CLOC y la CNTC, como vertientes de un solo pensamiento y organización, aunque en un nivel más amplio, de carácter regional.

 

No es lo único, otros movimientos continentales y globales son el Foro de los Excluidos, MOICAM y el Foro Social Mundial. A nivel indígena esto es menos evidente. Las luchas globales son en cierta forma coincidentes con las luchas locales, los temas de la soberanía alimentaria, derechos de los pueblos, transgénicos, acciones contra los tratados de libre comercio se convierten en banderas de lucha tanto local como global. Eso coincide de manera casi exacta con muchos de los planteamientos de UBV en cuanto al sentido de promover fortalezas en las organizaciones a efectos de posibilitar habilidades, conocimientos y destrezas para poder enfrentar la lucha por sus propios derechos.

Los ejes de trabajo que se vuelven mas relevantes son: la lucha por el reconocimiento desde el Estado hacia los indígenas, el censo nacional que identifique a los pueblos indígenas, el rescate de la cultura indígena y su fomento, la lucha por la tierra, la seguridad, los programas de enseñanza del náhuat, y la participación de los indígenas en alianzas que se enfrenten a los tratados de libre comercio.

 

Los principales ejes de trabajo que en la actualidad tienen las organizaciones campesinas incluyen tanto aspectos de ejecución muy operativa como elementos importantes y estratégicos que forman parte de condiciones mundiales, de interés global.

 

Así, se vuelven las principales banderas del sector campesino, temáticas como:

- La reforma agraria

- Comercialización

- Tratados de libre comercio

- Acceso al crédito

- Lucha por el salario digno

- Regulación de precios de insumos

- Legalización de tierras

- Medio Ambiente

.

La equidad de género, es el área más débil de las organizaciones indígenas, no se da un proceso de igualdad y de desarrollo de oportunidades a las mujeres; y si las hay, es de manera poco o nada visible. Esto no contradice que muchas de las mujeres tienen un rol protagónico en la conducción de esfuerzos e iniciativas en sus localidades, pero estas acciones, en la mayoría de casos, están relacionadas con tareas tradicionales y domésticas.

 

El sector indígena desarrolla espacios de acercamiento con sectores poblacionales jóvenes a través de desplegar acciones de la enseñanza del idioma náhuat, así como de procesos de concientización en torno a los valores identitarios de sus pueblos.

Los esfuerzos son limitados y tienen poca incidencia en la población joven; obviamente, esto se debe a distintos factores tales como: la migración, la aculturización, la delincuencia, las maras y la falta de oportunidades en el campo para que los y las jóvenes puedan desarrollar sus capacidades.

Las políticas del Estado salvadoreño acerca de los /las indígenas son poco claras; este aspecto lo asume la Secretaría de Cultura a través de la Secretaría de Asuntos Indígenas creada en la década de los años noventa.

Algunas banderas de lucha de los sectores indígenas y campesinos son

· Lucha contra los proyectos de minería.

· La legalización de tierras y lo relativo a la reforma agraria.

· Lucha contra las privatizaciones de los servicios básicos.

· Demanda hacia el Estado para obtener una política de desarrollo rural y acceso a la tierra.

· La defensa de los Acuerdos de Paz.

 

 

Tanto las organizaciones indígenas como las campesinas, surgen en la medida que sus derechos básicos les son negados. La población establece sus mecanismos de protesta, a través de las organizaciones.

 

En ese sentido, la organización es el espacio ciudadano, organizado para demandar y presionar al Estado para que asuma la responsabilidad del desarrollo y asegurar el cumplimiento de los derechos que propicien una vida digna y el fortalecimiento de un proceso democrático caracterizado por la inclusión y participación de todos los sectores.

El CCNIS, es el organismo más prestigioso del movimiento indígena, y considera la importancia de ampliarse y visibilizarse.

 

Los y las campesinos /as ya han logrado hacerse ver, el movimiento social local (CONFRAS, CNA, CNTC) tiene intereses muy similares, especialmente en cuanto a Reforma  Agropecuaria, éste es además el tema donde hay mayor coincidencia de todas las organizaciones.

Hoy falta evidenciar que sucederá en el segundo año de presidencia de Mauricio Funes y el FMLN.

23 Diciembre 2009

"Ni los comunistas ni los socialistas andan muy equivocados"

Maximiliano Hernández Martínez, citado en La Otra Cara del Dictador

Dictador: gobernante, generalmente de hecho, en cuyo gobierno no existe la división de poderes, con ejercicio arbitrario del poder, favoreciendo a minorías, casi siempre economicamente fuertes.

Bajo esa definición, un tanto arbitraria, surge la pregunta: ¿Martínez estaba en contubernio con el poder económico de El Salvador?, ¿O era un personaje independiente, honesto y capaz para ejercer la gestión del estado?

EL cáracter interior de Martínez lo hacen sujeto de particularidades y motivación para su estudio. Esotérico, rosacruz (?), teosofo, brujo y espiritista. ¿Esquizofrenico?, ¿Neuropático?

Los datos que nos regala Miguel Angel siguen siendo impactantes y promotores de algunas dudas. Veamos:

- Martínez probablemente tenía una ensalada de filosofías en la cabeza, que iban desde espiritismo, budismo, islamismo, teosofismo y esoterismo. Espero que sus decisiones no hayan sido tomadas después de una sesión en conversación con los espiritus, sería un mal precedente para cualquier gobernante nacional.

- Martínez era "anti gringo"... ¿Por qué? La única explicación lógica que se me ocurre es que los gringos no le dieron respaldo inmediato al asumir el poder por la vía de golpe de estado. Martínez asegura que el no estuvo involucrado en el dichoso golpe, y pone como referencia que en ninguno de los documentos de los golpistas su nombre aparece. ¿Entonces, los golpistas se ensañan con el gobierno de Araujo, o solo con Araujo? Es cierto que al faltar el Presidente, asume el Vice Presidente, pero no es menos cierto que un golpe de estado, es dado al estado y no solo a su Presidente, también a su Vice, a menos que este haya igualmente conspirado. Dos más dos es cuatro.

- ¿Cambió El Salvador, para bienestar de su población durante la era Martínez? Yo particularmente pienso que sí, y que fué mucho mejor. Y lo pienso a partir de las condiciones del cultivo del café y su valoración en el exterior. Más venta de café con mejor precio significaba más cultivo, más trabajo, más dinero. Lógicamente esto tuvo que ver con el pago de la deuda externa. Sin embargo sabemos que pocos años antes de su salida, Martínez ya se había endeudado nuevamente,  a pesar de la placa en la Asamblea, sobre todo a pesar de la bonanza economica del país fundamentada en los precios del café.

- La huelga de brazos caídos tuvo un sonoro triunfo no porque los Estados Unidos apoyaran a los huelguistas, si no por la desgracia del asesinato de un ciudadano gringo a manos de policías salvadoreños. Ante la amenaza de los gringos, Martínez quien no tiene apoyo popular en el país, y solo cuenta con el soporte de las Fuerzas Armadas, decide salir. No hay captura hacia él, ni hay prisión, ni nada. Solo su salida a Guatemala -no sin dinero- y la posterior compra de las tierras en Kendall, Florida, y luego su retorno a Centro América a comprar Jamastrán en Danlí. Los migrantes de ahora no pueden hacer nada de eso, y un gobernante que ha propugnado por los más bajos salarios de los militares y funcionarios del gobierno, tampoco. Araujo propuso bajos salarios y eso le pasó factura con el golpe de estado.   

- Martínez era la contradicción andando: Consideraba que las posiciones socialistas eran buenas y razonables, estaba en contra de los ricos, provenía de familia campesina.  Sin embargo su actuar estaba más a favor de la derecha, legislando y actuando a favor del poder economico -¿por qué no hubo reforma agraria para los indigenas?, ¿por que no se revirtieron los decretos de Zaldivar y Barrios?- y su fuerza usada contra los indigenas en el occidente es quizá el factor decisivo en el mestizaje salvadoreño.

- Martinez tenía un problema con la gente de color, también con los asiaticos y los árabes. ¿Un indigena racista?, como diría cualquier cipote, "está pelado", significando locura.

- Documentos fidedignos de Miguel Angel muestran a Martínez en contra de las actitudes capitalistas, en contra de los capitalistas y a favor de los indigenas. Sin embargo, eso no se mostró en el ejercicio de su gobierno. Pienso que le dió temor estar debajo de los gringos y encontrarse un mundo nuevo, de cambio radical, de oposicion al capital y de favorecimiento de un modelo que no terminaba de entender y si lo entendía, no lo compartía. Además... ¿Quién, que tiene el poder lo quiere compartir?

Me ha agradado mucho la lectura de La Otra Cara del Dictador, quien quita y si Miguel Angel desea, hacemos videoconferencia en enero/10 para presentar el librito. Sería fabuloso.

22 Diciembre 2009

Hace varios meses y como resultado de mi pasión por el General Hernández Martínez recibí comentarios en defensa del extinto ex Presidente, eximio y experto en dar ordenes.

Todos estos comentarios venían de un firmante como Miguel Angel Castañeda, quien me retó un día para ver si me animaba a seguir en mi, dialtiro, jodedera con el General. Hasta que finalmente acepté el reto de reunirnos y conversar sobre lo bueno y lo malo del negro.

Debo comentar que los escritos de Canessa, Anderson, Lauria, Dalton, Ching, Payés, De la Rosa, Sheila  y Lara Martínez, junto con mi vista a la biblioteca de Manlio para ver los diarios de la época del general, y los documentales de Consalvi y Flores Ascencio, solo han servido para incrementar mi deseo de escribir más y mal sobre él.

Un día, mi amigo Chester Urbina, se recreó escribiendo un texto de unas cuarenta páginas sobre las bondades de la gestión administrativa del teosofo, quizá rosacruz y quien sabe si hasta brujo, Martínez. Entendí que las monedas tienen dos caras, que nada es verdad o mentira y que siempre, todo es asunto de perspectivas, y la mía es anti Martínez, por vocación. Además por conocimiento de la historia, por más que la escriban las mujeres y los hombres.

Don Miguel Angel me prometió enviarme su libro La Otra Cara del Dictador, cosa que cumplió fielmente, y hoy día, después de viajar durante 16 días, el tal documento llegó con su gemelo, a mis manos. De inmediato me puse a leerlo, y me encontré con cosas harto interesantes:

- Una dedicatoria "al amigo invisible", gracias Don Miguel, sépalo que estoy de verdad, agradecido. En especial lo de amigo me llenó de agradecimiento. Lo de invisible, menos, pero igual, lleno de agradecimiento por tomarse su molestia del envío desde La Florida.

- Los 24 tíos de Don Miguel. En esta época, hace rato le hubieran amarrado la tripita para dejar de andar en esos lances, o le habrían regalado tele al abuelito.

- La falta de familia del General. Ni padre, ni madre conocidas. Solo las "solteronas" Martínez que "lo encontraron en el quicio de la casa, envuelto en trapos viejos". Vaya!! si eso es verdad, que golpe a la historia.  Bueno, ya indagaremos sobre ese dato.

- Que muchos de los maestros del brujo fueron unos chamanes pipiles.Estos le enseñaron a curar con las manos y con algo parecido a la cromohidroterapia. Palabra inventada, pero clara alusión a las aguas azules. Se dice, además, que el negro se podía convertir en su nahual. Interesante.

- Que los fantasmas ancestrales pipiles le ordenaron guardar a nuestros pueblos originarios y mantenerles puros. Esto es extremadamente raro, ya que fué el mismisimo general quien envió al abuelo del "Astro de Caldero Grande", el general Chaquetilla, a aniquilar a los indigenas, no solo de Izalco como hace ver el libro, sino también de Tacuba, Ataco, Apaneca, Nahulingo, Juayúa, Izalco, Nahuizalco y Salcoatitán.

- Que al indio Martínez los ladinos no lo querían tanto como sí lo querían los indigenas, para quienes era algo así como su Vachala Tata. Me gusta el título. Buen toque para poner a pensar que pasaba entre Martínez y los indigenas.

- Que Martínez no era un personaje alterable, esto ya lo había sospechado, me lo imagino un tipo calmo,  seguro, sin encolerizarse ni atemorizarse, solo haciendo. Sangre fría.

- Que a Don Miguel Angel, Martínez le daba la imagen de un "tipo", en la idea de las peliculas de vaqueros, mucha admiración por Hernández Martínez y quizá una relación muy fraterna con él. esto último, lejos de subjetivizar el documento, acerca más a las figuras de Don Miguel y de Martínez. Mas interiormente.

- Que algunos medios de comunicación, estaban al servicio -pagado o no- del general, que había programas de radio que servían para mejorar la percepción sobre el general. Siempre he pensado que Hernández Martínez debe haber tenido un grupo muy especial de asesores, de gente que no era del país, pero expertos en comunicación, en creación de imagen.  Ya me contará mas Don Miguel.

Hasta aquí, una primera parte de mis comentarios sobre La Otra Cara del Dictador, una primicia de un documento invaluable por la cercanía del escritor con el dictador. Por las interioridades y emotividades con las cuales se describe la manera de actuar del negro. Por la serie de correspondencia intercambiada que entre el teosofo y el escritor se produce.

Martínez ha tenido, hasta hoy, una doble vida, la luz y la sombra, Dios y el Diablo. El amor y el odio.

Recuerdo como mi papito (QDDG) me comentaba de la vez que durante el levantamiento que se hizo contra Martínez, cerca del portal de hierro Levy, mientras él mismo iba en una manifestación, a la persona que iba delante de él, le volaron los sesos y el tipo cayó inerte, como se desploma un arbol, sin vida, y sin la tapa de la papaya, mi padre tuvo que correr casi encima del muerto para huir.

Por otro lado, él daba siempre el reconocimiento de que la delincuencia era mucho menor con Martínez y que la deuda pública fue nula. Pienso que Martínez fué experto en imagen.

Me ha encantado mucho esta primera parte. Don Miguel, creo que será interesante dar a conocer en El Salvador "La otra cara del dictador", no por ser la única verdad, sino por ser eso, la otra cara.

21 Noviembre 2009

Hace un rato "conversaba" con Rafael Lara Martínez, hablamos sobre independencias, Barrios, el Ateneo, Araujo, Nicaragua... y en la tal conversa, aparece este tema del Pulgarcito de América, bautismo de ¿Gabriela Mistral? Bueno, el poeta Dalton lo menciona así, pero Rafael, empeñoso, enjundioso... curioso!! se mete dentro de los años, hurga entre los libros, se rebusca entre los periodicos... y nada, nada, nadita de nada.

El pulgarcito no aparece ni en la palabra ni en la letra de la chilena, quizá por chiquitío.

Asombrado, Rafa continúa de hurgandillo, hasta que por fín, se da cuenta de otra de las bromas de Roque, Roquito... le ha robado a otro Julio la frase quiza solo por molestar, o tal vez por malquerido, y la ha hecho pasar a la historia nacional como un endilgue de la poetisa. Aquí, un resumen del documento:

Centenares de citas repiten que “…El Salvador, Pulgarcito de América…”, nombre literario del país, lo forja la primera latinoamericana en recibir el premio nobel de literatura, la chilena Gabriela Mistral (1889-1957).  No obstante, ni siquiera los trabajos académicos restituyen el escrito completo que bautiza la nación centroamericana, la cual la poeta visita en septiembre/octubre de 1931.

La fuente histórica privilegiada la constituye un libro en collage del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975): Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).  Sin ensayo mistraliano original, a manera de crónica, el artículo reseña búsqueda y hallazgo del documento poético original que justifica tal sobrenombre: “El Salvador, Pulgarcito de América (1938/9-1946)” de Julio Enrique Ávila (1892-1968).

Como los eventos de 1932 que Mistral y sus anfitriones salvadoreños contemplan en silencio, la celebración actual del seudónimo literario del país deriva de una conciencia tardía que recrea hechos desde la lejanía.  Queda de lección que la historia disfraza archivos olvidados y suplanta clásicos que lectores modernos consideran verdaderos y auténticos.

La propuesta exhuma originales soterrados por años que jamás afloran a falta de historiografía literaria salvadoreña.  Entre los documentos primarios la pesquisa recolecta la visita de Mistral a El Salvador, el papel central de Ávila durante la estadía de la chilena y anteriormente del mexicano José Vasconcelos (18/noviembre/1930), el giro hacia la derecha de posiciones juzgadas de izquierda (sandinismo, anti-imperialismo e indigenismo) que no apoyan la revuelta de 1932, al igual que la confusión autorial que Dalton les hereda a críticos actuales.

¿Te gustaría leerlo completo? date un vueltín por aquí, mas de una sorpresita te vas a llevar:

http://www.publications.villanova.edu/naufragios/2009-02/ensayo/lara-martinez-cronica.html

10 Noviembre 2009

La ausencia de información es en buena medida producto de nuestra falta de curiosidad y prevención, a veces, es producto del engaño o de las verdades a medias, como cuando se nos quiere vender algo: este detergente deja sus camisas más blancas que las nubes, y las nubes bien negras; o el anuncio reconocido tomese esta gaseosa, así tendrá la chispa de la vida. Y la gente se toma la bendita coca cola para tratar de conseguir un poco de minerales cuando tiene diarrea. ¿Cual chispa de la vida?

Asi nos pasó ayer domingo, teníamos previsto un viaje a Punta Chiquirín, en La Unión, El Salvador, exactamente en el Golfo de Fonseca, llamado así por Andrés Niño en honor a su protector Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos y Presidente del Real Supremo Consejo de indias. Antes se ha llamado con diferentes nombres, desde Golfo del Salvador hasta Bahía de Chorotega.

Pues no teníamos informacion que el asunto del tremendo huracan azotando a el Salvador hubiera causado tales destrozos en el oriente y la zona paracentral del país, en particular, arrastrando piedras y palos, pero sobre todo, vidas de hombres, mujeres y niños. Un diluvio completo, una manera de morir sin piedad, a pesar de no tener pecado ni culpa de nada. No es la primera vez que me pregunto si acaso Dios puede y quiere permitir situaciones así. Ahi comienzan siempre mis dudas, ante el daño y el dolor a almas sin culpa de nada.

Bueno, así que a las cinco y media de la mañana de un día domingo 8 de noviembre del 2009, sin informaciòn, con sueño y sin desayuno; con amigos y esperanza de un buen día nos vamos hacia el Golfo. Los primeros 30 kilometros de carretera dieron aviso de la situaciòn, luego un par de llamadas telefonicas a amigos y ya era claro, El Salvador estaba pasando por un desastre, mientras nosotros estabamos en otro mundo, así que a tomar decisión, ¿vamos o no? No podíamos desilusionar a los 24 compañeros que se levantaron temprano un domingo para ir a este pedazo de cielo, así que... fuimos. Quizá podíamos, pero no teníamos idea clara de la magnitud del dolor que los salvadoreños debían pasar.

Llegamos a eso de las 10 y media a casa de Ovidio en cuyo terreno fué accidentalmente encontrado un "entierro" con ofrendas de conchas y caracoles. Ahi, en su tiendita compramos algun churrito y algo de tomar. Avanzamos siguiendo a Oscar Camacho, estudiante de arqueología a punto de graduarse, a Sofía, Akira y Hugo, quienes ya antes han trabajado en excavacion del Conchero pre Hispanico en el sitio arqueologico de Punta Chiquirín.

Ai conversamos un poco sobre varias cosas, entre estas, la importancia del ojo del arqueologo de entender que no es necesaria la existencia de infraestructura para la existencia de un sitio arqueologico, que es necesario tener un buen entrenamiento para identificar las señales físicas y geograficas del sitio, y así lograr mayor y más certero resultado en el proceso de investigaciòn.

Discutimos sobre la importancia de establecer procesos de investigaciòn de cáracter multidisciplinario que comprendiera, en el caso de Punta Chiquirín biologos, antropologos, historiadores y arqueologos, que todo esfuerzo "uniprofesión", daría como resultado productos de conocimiento muy débiles. También conversamos sobre las prioridades del estado en torno a la cultura y como es necesario evidenciar la importancia de la misma en un espejo que refleje el monto de presupuesto, no hay otra manera.

Decidimos caminar, subir colinas, bajar al pedregal, caminar sobre las piedras mientras la marea subía, tomar fotos del sitio y del grupo. Llegamos al lugar donde quizá ancestros Lencas, Chorotegas o Nicaraos se maravillaban con la luna y las estrellas, con el mar y el sol.

No hablo sobre el viaje en la Coaster, ni el cafecito que llevó la Celina, ni sobre las pupusas de Olocuilta, o la comida de tigüilotes que me dí al nomas llegar y que me recordó con imagenes del pasado, mi infancia subido a los capulines y tigüilotes, bajando los racimos de los frutos tetelques. Punta Chiquirín era para nosotros un paraíso, mientras para otros, la muerte y el infierno cernía sobre ellos,en forma de agua, lluvia, tormenta, río, lodo y dolor.

27 Octubre 2009

De Chema Lemus se habla lo que se dice una nada, su gestión presidencial debe haber pasado tal como pasó el huracán Adrián por El Salvador: Mucho ruido, incluso un golpe de estado, sin embargo, hoy día, como sucede en este país ingrato, las memorias van quedandose solitas. Ingrimas como diría don Salarrué.

Aunque Francisco Javier Alonso lo llama de manera ostentosa, incluso casi servicial, casi llegando a adulación, "El adalid de la democracia salvadoreña", quien además "vertebró una raíz ética de profundo cristianismo" en el país. Siempree s posible tener visiones encontradas sobre las personalidades. Eso lo sé. Hay gente que me quiere y otros que no tanto.

Pué, Don Chema Lemus, para mayores señas, militar de la Barrios, y de quien se dice que fue el número uno de su promoción, es el mismo del que hablamos. Es posible que haya sido sobresaliente,  para un militar eso es un fuerte empujón para el ego.

Además estuvo en la Benemérita Guardia Nacional -ahora sí, aparece el peine de la democracia, mire que la Guardia Nacional no fué reconocida como una virtud de democracia, quizá antes, pero la epoca que yo conocí la Guardia, ummmm... no, por nada- se cree que pudo haber nacido en La Unión... o en Honduras (Conquín o Marcala, cualquiera de las dos ciudades), y supuestamente obtuvo una partida de nacimiento de la ciudad puerto de la Unión, para ser inscrito candidato a Presidente. Si obtuvo de manera fraudulenta, es malo, si es de La Unión, pues solo le falta la Libertad y Dios para ser bandera.

Fue miembro de la Junta Interamericana de Defensa, mérito de muy pocos, por obra y gracia de sus acciones y de quizá de su dedicación a algún santo.

Llegó a la Presidencia en 1956 tomado de la mano del Partido Revolucionario de Unificación Democrática, PRUD; hay que ver que nombrecitos se gastaban estos partidos políticos en nombre de la democracia y la revolución.

Debe recordarse que el antecesor del PRUD es el Pro Patria, y que el sucesor es el PCN. Todos militares organizados por militares.

Lemus decía que "todos sus compatriotas adolecían de una mentalidad democratica y liberal". Esto es interesante, porque las elecciones en las que participa Lemus, las de 1956, son unipartidarias -el PAR es anulado en esta eleccion-, ya antes Max Hernandez Martínez, había ehcho algo similar, no digo que es lo mismo, circunstancias históricas se pueden contextualizar y dar resultados diferentes, pero... bueno, pero bueno asi es a veces la cosa.

A pesar de todo, Lemus permitió el retorno de exiliados políticos -esto de verdad es interesante, ya que no se conoce de muchos militares que tengan esta visión de amplitud de pensamiento-, algunos de ellos militares, esto incluye el retorno de Schafick en 1957, que regresa despues de dos o tres años de estar estudiando derecho en Chile, exiliado. También liberó a presos políticos, sí, militares también. Las mujeres también incrementaron su participación en la política salvadoreña, algo que ahora se reconoce como una inquietud en función de la equidad de género. ¿bondades, verdad?.

Lemus fue de los raros presidentes latinoamericanos de la epoca, invitados a los Estados Unidos, por Eisenhower. Debe valorarse su posicion en la Junta Interamericana de Defensa.

A los politicos menos liberales, mas conservadores y turbios, que Lemus fuera tan liberal no les gustaba.

Pero Lemus era bastante de actuaciones a veces, no tan esenciales. Al cuarto año de su gobierno -la constitucion de 1950 defino seis años de gestión Presidencial-, al Presidente, como a todos los militares de esa epoca, se le achacaban varios actos en contra de la gente - a cuál presidente no?.

 De nuevo, los mismos militares re organizados (parecerá que los militares siempre se han organizado y creado vinculos de poder, a partir de las promociones en que se gradúan, esto es una hipotesis mas o menos fácil de comprobar), dan un golpe de estado y montan la Junta de Gobierno de 1960, que incluyó a civiles con militares ¿historia conocida?.

En esta junta participa don Rene Fortin Magaña, abogado reconocidisimo y militante politico social democrata de toda la vida. Junto con él, Ricardo Falla Caceres y Fabio Castillo Figueroa, jovenes profesionales, aliados con el ejercito, en particular con las fuerzas de Oscar Osorio, que sintió que Lemus le había dado "una coz en el trasero", vil patada en las sentaderas. 

Estos jovenes fueron usados por el ejercito, me parece a mí. En el faro.net hay una entrevista -hoy día- con Fortin Magaña que abunda en detalles de este asunto. ¿La fecha del golpe de estado? Hoy 26 de octubre, hace 49 años, en 1960. En la foto, Lemus recibido en Costa Rica por el Presidente Echandi, el mismo 26 de octubre.

El hecho es que esta junta dura lo que un cuís, apenas un año. En 1960, hay nuevo golpe de estado y se establece el Directorio Civico Militar, asi como se oye... civiles y militares. Esta vez es Jose Antonio Rodrguez Porth y otros miltares.

Rodriguez Porth es conocido por su extrema vinculación peceenistica, ministro sempiterno de relaciones exteriores con el peceene y suegro posterior del negrito paco flores, con mínusculas. Este paco, educado en filosofía -de mentiritas, de pajas- le metió gol después a la lula con otra "señorita" vinculada a los medios de comunicación.

Chambres del pueblón, aqui no se escapa nadie, hasta yo he caído en las mandíbulas de mas de alguna vieja chambrosa. Ve hay madeja para deshilar, pero por hoy, yastuvo, tengo sueño y la cama me llama, con voz de mujer. José María Lemus, Adalid de la democracia... en algunos círculos este es su reconocimiento.

Sobre Martínez el Julio

Vago de noche, ocupado de día, ideario prágmatico teórico, aprendiz de profesor, pastero, frutariano, sopero, caminante descarriado, izquierdista desideologizado, articulado urico, sistole gigante, miope presbicico, vicioso del lápiz, historico olvidadizo, ensombrecido paterno, malevolo en sueños, triste bucolico, perfeccionista a medias, huérfano irremediable, insomne dormilón, cárismatico antipatico. Nada se parece mas a un buen amigo que spot, mi perro. El más cariñoso del mundo. El mas tolerante. Es feo, necio, torpe y terco. Me saca de quicio su terquedad, aun así, lo quiero.

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Julio Martinez

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