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La Coctelera

Categoría: historia

Martínez: La otra cara del dictador, una primicia.

Posteado por: julio el 22 dic En: politica investigacion cultura historia - 1 comentario

Hace varios meses y como resultado de mi pasión por el General Hernández Martínez recibí comentarios en defensa del extinto ex Presidente, eximio y experto en dar ordenes.

Todos estos comentarios venían de un firmante como Miguel Angel Castañeda, quien me retó un día para ver si me animaba a seguir en mi, dialtiro, jodedera con el General. Hasta que finalmente acepté el reto de reunirnos y conversar sobre lo bueno y lo malo del negro.

Debo comentar que los escritos de Canessa, Anderson, Lauria, Dalton, Ching, Payés, De la Rosa, Sheila  y Lara Martínez, junto con mi vista a la biblioteca de Manlio para ver los diarios de la época del general, y los documentales de Consalvi y Flores Ascencio, solo han servido para incrementar mi deseo de escribir más y mal sobre él.

Un día, mi amigo Chester Urbina, se recreó escribiendo un texto de unas cuarenta páginas sobre las bondades de la gestión administrativa del teosofo, quizá rosacruz y quien sabe si hasta brujo, Martínez. Entendí que las monedas tienen dos caras, que nada es verdad o mentira y que siempre, todo es asunto de perspectivas, y la mía es anti Martínez, por vocación. Además por conocimiento de la historia, por más que la escriban las mujeres y los hombres.

Don Miguel Angel me prometió enviarme su libro La Otra Cara del Dictador, cosa que cumplió fielmente, y hoy día, después de viajar durante 16 días, el tal documento llegó con su gemelo, a mis manos. De inmediato me puse a leerlo, y me encontré con cosas harto interesantes:

- Una dedicatoria "al amigo invisible", gracias Don Miguel, sépalo que estoy de verdad, agradecido. En especial lo de amigo me llenó de agradecimiento. Lo de invisible, menos, pero igual, lleno de agradecimiento por tomarse su molestia del envío desde La Florida.

- Los 24 tíos de Don Miguel. En esta época, hace rato le hubieran amarrado la tripita para dejar de andar en esos lances, o le habrían regalado tele al abuelito.

- La falta de familia del General. Ni padre, ni madre conocidas. Solo las "solteronas" Martínez que "lo encontraron en el quicio de la casa, envuelto en trapos viejos". Vaya!! si eso es verdad, que golpe a la historia.  Bueno, ya indagaremos sobre ese dato.

- Que muchos de los maestros del brujo fueron unos chamanes pipiles.Estos le enseñaron a curar con las manos y con algo parecido a la cromohidroterapia. Palabra inventada, pero clara alusión a las aguas azules. Se dice, además, que el negro se podía convertir en su nahual. Interesante.

- Que los fantasmas ancestrales pipiles le ordenaron guardar a nuestros pueblos originarios y mantenerles puros. Esto es extremadamente raro, ya que fué el mismisimo general quien envió al abuelo del "Astro de Caldero Grande", el general Chaquetilla, a aniquilar a los indigenas, no solo de Izalco como hace ver el libro, sino también de Tacuba, Ataco, Apaneca, Nahulingo, Juayúa, Izalco, Nahuizalco y Salcoatitán.

- Que al indio Martínez los ladinos no lo querían tanto como sí lo querían los indigenas, para quienes era algo así como su Vachala Tata. Me gusta el título. Buen toque para poner a pensar que pasaba entre Martínez y los indigenas.

- Que Martínez no era un personaje alterable, esto ya lo había sospechado, me lo imagino un tipo calmo,  seguro, sin encolerizarse ni atemorizarse, solo haciendo. Sangre fría.

- Que a Don Miguel Angel, Martínez le daba la imagen de un "tipo", en la idea de las peliculas de vaqueros, mucha admiración por Hernández Martínez y quizá una relación muy fraterna con él. esto último, lejos de subjetivizar el documento, acerca más a las figuras de Don Miguel y de Martínez. Mas interiormente.

- Que algunos medios de comunicación, estaban al servicio -pagado o no- del general, que había programas de radio que servían para mejorar la percepción sobre el general. Siempre he pensado que Hernández Martínez debe haber tenido un grupo muy especial de asesores, de gente que no era del país, pero expertos en comunicación, en creación de imagen.  Ya me contará mas Don Miguel.

Hasta aquí, una primera parte de mis comentarios sobre La Otra Cara del Dictador, una primicia de un documento invaluable por la cercanía del escritor con el dictador. Por las interioridades y emotividades con las cuales se describe la manera de actuar del negro. Por la serie de correspondencia intercambiada que entre el teosofo y el escritor se produce.

Martínez ha tenido, hasta hoy, una doble vida, la luz y la sombra, Dios y el Diablo. El amor y el odio.

Recuerdo como mi papito (QDDG) me comentaba de la vez que durante el levantamiento que se hizo contra Martínez, cerca del portal de hierro Levy, mientras él mismo iba en una manifestación, a la persona que iba delante de él, le volaron los sesos y el tipo cayó inerte, como se desploma un arbol, sin vida, y sin la tapa de la papaya, mi padre tuvo que correr casi encima del muerto para huir.

Por otro lado, él daba siempre el reconocimiento de que la delincuencia era mucho menor con Martínez y que la deuda pública fue nula. Pienso que Martínez fué experto en imagen.

Me ha encantado mucho esta primera parte. Don Miguel, creo que será interesante dar a conocer en El Salvador "La otra cara del dictador", no por ser la única verdad, sino por ser eso, la otra cara.

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Roque, Gabriela, Rafael y Julio (no yo): El Pugarcito

Posteado por: julio el 21 nov En: investigacion cultura historia educación - sin comentarios

Hace un rato "conversaba" con Rafael Lara Martínez, hablamos sobre independencias, Barrios, el Ateneo, Araujo, Nicaragua... y en la tal conversa, aparece este tema del Pulgarcito de América, bautismo de ¿Gabriela Mistral? Bueno, el poeta Dalton lo menciona así, pero Rafael, empeñoso, enjundioso... curioso!! se mete dentro de los años, hurga entre los libros, se rebusca entre los periodicos... y nada, nada, nadita de nada.

El pulgarcito no aparece ni en la palabra ni en la letra de la chilena, quizá por chiquitío.

Asombrado, Rafa continúa de hurgandillo, hasta que por fín, se da cuenta de otra de las bromas de Roque, Roquito... le ha robado a otro Julio la frase quiza solo por molestar, o tal vez por malquerido, y la ha hecho pasar a la historia nacional como un endilgue de la poetisa. Aquí, un resumen del documento:

Centenares de citas repiten que “…El Salvador, Pulgarcito de América…”, nombre literario del país, lo forja la primera latinoamericana en recibir el premio nobel de literatura, la chilena Gabriela Mistral (1889-1957).  No obstante, ni siquiera los trabajos académicos restituyen el escrito completo que bautiza la nación centroamericana, la cual la poeta visita en septiembre/octubre de 1931.

La fuente histórica privilegiada la constituye un libro en collage del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975): Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).  Sin ensayo mistraliano original, a manera de crónica, el artículo reseña búsqueda y hallazgo del documento poético original que justifica tal sobrenombre: “El Salvador, Pulgarcito de América (1938/9-1946)” de Julio Enrique Ávila (1892-1968).

Como los eventos de 1932 que Mistral y sus anfitriones salvadoreños contemplan en silencio, la celebración actual del seudónimo literario del país deriva de una conciencia tardía que recrea hechos desde la lejanía.  Queda de lección que la historia disfraza archivos olvidados y suplanta clásicos que lectores modernos consideran verdaderos y auténticos.

La propuesta exhuma originales soterrados por años que jamás afloran a falta de historiografía literaria salvadoreña.  Entre los documentos primarios la pesquisa recolecta la visita de Mistral a El Salvador, el papel central de Ávila durante la estadía de la chilena y anteriormente del mexicano José Vasconcelos (18/noviembre/1930), el giro hacia la derecha de posiciones juzgadas de izquierda (sandinismo, anti-imperialismo e indigenismo) que no apoyan la revuelta de 1932, al igual que la confusión autorial que Dalton les hereda a críticos actuales.

¿Te gustaría leerlo completo? date un vueltín por aquí, mas de una sorpresita te vas a llevar:

http://www.publications.villanova.edu/naufragios/2009-02/ensayo/lara-martinez-cronica.html

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Una cronica a proposito del 16 de noviembre

Posteado por: julio el 15 nov En: historia - sin comentarios

Era el 4 de noviembre cuando Mario-Cacho-Salvador-Roberto me pidió que fueramos a Los Planes de Renderos en su moto, que debíamos cumplir una corta misión. Llegamos al mirador, tomamos varias fotografías de San Marcos, desde ahí arriba y el Cacho comenzó a explicarme como iba aser el despelote y las medidas que debíamos tomar. Por otro lado, yo tenía la tarea de conseguir los medicamentos que sirveran para cualquier necesidad en los enfrentamientos previstos. Los reconocimientos topograficos se continuaron, los planes logísticos avanzaban y las discusiones sobre quienes, qué y cuando iban concretándose cada vez más. Ya habíamos alquilado una casa en la Toluca, donde había firmado contrato con mi nombre legal.

Las cajas de medicamentos se consiguieron y se enviaron para su distribución. Se me indicó que debía permanecer en el apartamento por varias razones, entre estas, para mantener abierta la posibilidad de contar con un espacio de refugio. El apartamento de la par, ya estaba ocupado por Ana María, la esposa del Cacho. Asi que se contaba con dos posibilidades.

Desde días antes se había iniciado algunas actividades de hostigamiento en San Salvador, para llamar la atencion del ejercito gubernamental y que corriera hacia la ciudad, eso daria mayor posibilidad de movilizacion de las fuerzas, y evitaría la posibilidad de estar entre dos fuegos.

La llegada de los últimos "materiales" se dieron creo que el viernes o jueves, se había preparado "casamientos" y fiestas de quince años de mentiras para poder ingresar la logistica.  Luego, eil traqueteo, el corre-corre, los amigos preguntando, otros metidos en el mismo frente de guerra, la zacamil ardía y Ciudad Delgado hirviendo con la gente de las FPL que habían llegado de Guazapa y otros del campamento conjunto de Jucuarán que visité una vez, atravezando el río grande en una lanchita que casi daba vuelta.

El 16 de noviembre una noticia tétrica, que el periodista Ivan Motesinos recordaba años después, y que reproduzco abajo inmediatamente:

El asesinato de los Jesuitas

Por Ivan Montesinos

Aquella fresca mañana del 16 de noviembre de 1989, bajé muy temprano al comedor del hotel Camino Real, lugar donde nos habíamos trasladado la mayoría de corresponsales internacionales que cubríamos la ofensiva guerrillera denominada  “Hasta el Tope”.

Serian  pasadas las seis de la mañana y no era extraño la ausencia de periodistas a esa hora en el comedor,  ya que el cansancio afectaba debido al arduo trabajo que habíamos tenido durante cinco días, cubriendo los fuertes enfrentamientos en el interior del país y la capital, de lo que se consideraba el mayor enfrentamiento militar entre guerrilleros y soldados del ejercito, durante los doce años de guerra civil.  

En el momento en que me disponía a desayunar, se  me acercó uno de los empleados del hotel y en  forma cautelosa, con voz baja me comento,  acerca de un  rumor referente de  que algo grave pasaba en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, mejor conocida como UCA.

Un taxista le había contado al mesero del hotel, sin asegurárselo, que habían asesinado a varios sacerdotes jesuitas. Aquella información me estremeció  y sorprendió y pensé que posiblemente solo se trataba de una mala información.

En un principio dudé de la veracidad de aquel rumor; pero apelando a mi sentido periodístico y al razonamiento de que aquí en El Salvador, todo es posible después del magnicidio de nuestro querido Monseñor Romero, inmediatamente tomé las cámaras y salí a toda velocidad rumbo a la UCA a donde no me tarde más de 10 minutos en llegar para corroborar lo que pensaba era otra de las falsas informaciones de propaganda que se propalaban. 

Cuando entre  a la UCA por el portón del lado oriente, comprobé con profundo dolor y horror que  efectivamente la noticia se confirmaba. No podía dar crédito a lo que veía. 

Ahí estaban los cadáveres de seis sacerdotes jesuitas, una señora y una niña, que habían sido  horriblemente asesinados a balazos  En el patio se encontraban  los cuerpos boca abajo de cinco sacerdotes y en una habitación se encontraba otro. Los cadáveres de la mujer y la niña estaban en otro cuarto.

Los sacerdotes jesuitas asesinados eran, Ignacio Ellacuría, rector de la UCA; Segundo Montes,  Ignacio Martín-Baró, Armando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López. Las asesinadas eran la empleada Elba Ramos y su hijita Celina de 15 años.

Al poco tiempo de estar frente aquella escena dantesca, donde la muerte era el principal protagonista, me encontré con  mi buen querido amigo, el padre jesuita Rogelio Pedraz, quien  de milagro se había salvado de morir, gracias a que aquella fatídica noche no se  encontraba en ese lugar cuando sucedió la matanza.

El padre Pedraz me abrazó y se puso a llorar en mi hombro diciendo: “mira lo que les hicieron a mis hermanos”, aquellas sentidas palabras estremecieron mí ya atribulado corazón y no encontré palabras de consuelo, más que corresponder con un fuerte abrazo al respetable sacerdote.

Cuidadosamente hice un recorrido  por  la escena del crimen, fotografiando con mucho dolor esas imagines de muerte. Cuando entré al cuarto donde se encontraban los cuerpos de la empleada y su joven hija, encontré  a un señor con los brazos cruzados y con la vista fija sobre  aquellos cadáveres. Con el mayor respeto y sigilo  hice fotos,  para no  interrumpir aquella profunda meditación.

Después, supe que  esta persona era el señor Obdulio Ramos, esposo de Elba y padre de Celina. Como fotoperiodista, que trabajé durante  toda la guerra y a pesar de que a diario veía cantidad de cadáveres, nunca me acostumbré a este tipo de fotos donde se reflejaba el dolor y la impotencia, estos terribles hechos siempre  afectaba mi conciencia.

En un principio, los cuerpos  de los cinco sacerdotes asesinados que se encontraban afuera de la casa, estaban  cubiertos con unas sabanas blancas; pero a media mañana, cuando el sol comenzaba a calentar, llegaron los jerarcas de la iglesia católica, los Obispos Arturo Rivera y Damas y Gregorio Rosa Chávez, entonces se procedió a retirarles las sabanas a los cuerpos y fueron descubiertos para que los religiosos  pudieran apreciar, en toda su magnitud el lamentable estado en que  habían quedado.

Este fue el momento en que los camarógrafos y fotógrafos que ahí nos encontrábamos procedimos hacer las imágenes que impactaron al mundo.

Con relación a este cobarde asesinato, en un principio el gobierno del Presidente Alfredo Cristiani, especulaba sobre los culpables de tan horrendo crimen y como siempre había sido la tónica propagandística de la derecha, inmediatamente, sin aportar ninguna prueba, se lo atribuyeron a fuerzas guerrilleras; situación que  la izquierda negó con firmeza y  acusó a los Escuadrones de la Muerte del gobierno.

Pero lo que sí era cierto, es  que  desde el inicio de la ofensiva el 11 de noviembre,   cuando los medios noticiosos fueron silenciados por el Gobierno y pusieron  una cadena nacional de radio con la señal piloto de “Radio Cuscatlán”. 

En estas transmisiones a cada momento se acusaba a los sacerdotes jesuitas de la UCA, señalándolos como agitadores comunistas y, públicamente, se  les responsabilizaba por  la difícil situación que atravesaba el país.

Y pensar que hacía menos de tres meses, en septiembre, en la UCA había fotografiado al Presidente Alfredo Cristiani, a la par del Padre Ignacio Ellacuría, durante un reconocimiento que esa universidad  le otorgó al Presidente de Costa Rica, Oscar Arias.  

Es importante recordar que la comunidad de sacerdotes Jesuitas de la UCA y Monseñor Oscar Arnulfo Romero, desde antes del conflicto, fueron fuertemente atacados y acusados de marxistas en sendos campos pagados que a menudo se publicaban en la “respetable” gran prensa salvadoreña, como los aparecidos en 1979 en La Prensa Gráfica con los siguientes titulares: “Los Jesuitas Manejan a Monseñor Romero como Cualquier Carro”, responsabilizado por la licenciada Juana Castro Lizama. Otro decía “El Retiro de Monseñor” por la licenciada Marta Julia Romero.

También es elemental recordar que en el  año de 1981, los sacerdotes jesuitas de la UCA, fueron señalados y amenazados en un comunicado del Escuadrón de la Muerte auto nombrado como Liga Anticomunista Salvadoreña ( LAS).

Al final todo culminó con el cobarde asesinato de seis sacerdotes y dos laicas durante la ofensiva de noviembre de 1989.

Con el tiempo las investigaciones determinaron fehacientemente, que  los responsables materiales del terrible asesinato de los sacerdotes jesuitas y las dos empleadas, fueron cometidos por  oficiales y soldados del tenebroso Batallón Atlacatl y la información la dio el presidente Cristiani a través de una cadena de radio y televisión el 7 de enero de 1990 donde dijo “que de acuerdo a las conclusiones de la Comisión Investigadora de Hechos Delictivos los responsables de la masacre pertenecen a la Fuerzas Armadas”. 

Y  se responsabilizó  de dar la macabra orden  al Director de la Escuela Militar, el Coronel  Guillermo Benavides.

Estos militares fueron llevados ante los tribunales civiles, el 26 de septiembre de 1991  y tres días después  un jurado los declaró culpables, siendo condenados  a varios años de prisión; pero gracias a una ley de amnistía otorgada por el Gobierno del Presidente Félix Cristiani, poco tiempo después  los culpables materiales del asesinato de los jesuitas     quedaron en libertad.

Los responsables intelectuales y materiales del espantoso crimen de seis sacerdotes jesuitas, dos personas más y de muchos otros cometidos durante la guerra civil salvadoreña, han quedado en la mayor impunidad.

Ciertamente, la justicia en El Salvador,  por el momento, es ciega... y sorda.

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En medio del diluvio, Punta Chiquirín

Posteado por: julio el 10 nov En: investigacion cultura historia mesoamerica - sin comentarios

La ausencia de información es en buena medida producto de nuestra falta de curiosidad y prevención, a veces, es producto del engaño o de las verdades a medias, como cuando se nos quiere vender algo: este detergente deja sus camisas más blancas que las nubes, y las nubes bien negras; o el anuncio reconocido tomese esta gaseosa, así tendrá la chispa de la vida. Y la gente se toma la bendita coca cola para tratar de conseguir un poco de minerales cuando tiene diarrea. ¿Cual chispa de la vida?

Asi nos pasó ayer domingo, teníamos previsto un viaje a Punta Chiquirín, en La Unión, El Salvador, exactamente en el Golfo de Fonseca, llamado así por Andrés Niño en honor a su protector Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos y Presidente del Real Supremo Consejo de indias. Antes se ha llamado con diferentes nombres, desde Golfo del Salvador hasta Bahía de Chorotega.

Pues no teníamos informacion que el asunto del tremendo huracan azotando a el Salvador hubiera causado tales destrozos en el oriente y la zona paracentral del país, en particular, arrastrando piedras y palos, pero sobre todo, vidas de hombres, mujeres y niños. Un diluvio completo, una manera de morir sin piedad, a pesar de no tener pecado ni culpa de nada. No es la primera vez que me pregunto si acaso Dios puede y quiere permitir situaciones así. Ahi comienzan siempre mis dudas, ante el daño y el dolor a almas sin culpa de nada.

Bueno, así que a las cinco y media de la mañana de un día domingo 8 de noviembre del 2009, sin informaciòn, con sueño y sin desayuno; con amigos y esperanza de un buen día nos vamos hacia el Golfo. Los primeros 30 kilometros de carretera dieron aviso de la situaciòn, luego un par de llamadas telefonicas a amigos y ya era claro, El Salvador estaba pasando por un desastre, mientras nosotros estabamos en otro mundo, así que a tomar decisión, ¿vamos o no? No podíamos desilusionar a los 24 compañeros que se levantaron temprano un domingo para ir a este pedazo de cielo, así que... fuimos. Quizá podíamos, pero no teníamos idea clara de la magnitud del dolor que los salvadoreños debían pasar.

Llegamos a eso de las 10 y media a casa de Ovidio en cuyo terreno fué accidentalmente encontrado un "entierro" con ofrendas de conchas y caracoles. Ahi, en su tiendita compramos algun churrito y algo de tomar. Avanzamos siguiendo a Oscar Camacho, estudiante de arqueología a punto de graduarse, a Sofía, Akira y Hugo, quienes ya antes han trabajado en excavacion del Conchero pre Hispanico en el sitio arqueologico de Punta Chiquirín.

Ai conversamos un poco sobre varias cosas, entre estas, la importancia del ojo del arqueologo de entender que no es necesaria la existencia de infraestructura para la existencia de un sitio arqueologico, que es necesario tener un buen entrenamiento para identificar las señales físicas y geograficas del sitio, y así lograr mayor y más certero resultado en el proceso de investigaciòn.

Discutimos sobre la importancia de establecer procesos de investigaciòn de cáracter multidisciplinario que comprendiera, en el caso de Punta Chiquirín biologos, antropologos, historiadores y arqueologos, que todo esfuerzo "uniprofesión", daría como resultado productos de conocimiento muy débiles. También conversamos sobre las prioridades del estado en torno a la cultura y como es necesario evidenciar la importancia de la misma en un espejo que refleje el monto de presupuesto, no hay otra manera.

Decidimos caminar, subir colinas, bajar al pedregal, caminar sobre las piedras mientras la marea subía, tomar fotos del sitio y del grupo. Llegamos al lugar donde quizá ancestros Lencas, Chorotegas o Nicaraos se maravillaban con la luna y las estrellas, con el mar y el sol.

No hablo sobre el viaje en la Coaster, ni el cafecito que llevó la Celina, ni sobre las pupusas de Olocuilta, o la comida de tigüilotes que me dí al nomas llegar y que me recordó con imagenes del pasado, mi infancia subido a los capulines y tigüilotes, bajando los racimos de los frutos tetelques. Punta Chiquirín era para nosotros un paraíso, mientras para otros, la muerte y el infierno cernía sobre ellos,en forma de agua, lluvia, tormenta, río, lodo y dolor.

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El asesinato de Anastasio Somoza, el hijo

Posteado por: julio el 1 nov En: historia - sin comentarios

Confieso que este post es robado, pero es interesante, eso sí.

Los días del dictador estaban contados desde mayo de 1980 cuando el comando guerrillero lo ubicó en Asunción. Cuando Somoza fue localizado, los guerrilleros alquilaron una casa en Avenida España a nombre del cantante español Julio Iglesias. Los guerrilleros supuestamente compraron armamento en el mercado negro del Paraguay y lo embuzonaron cerca de la frontera del lado argentino. Entre las armas se encontraban una bazuka, un M-16 y un Ingram
Eduardo Marenco

La conspiración contra el dictador Anastasio Somoza Debayle surgió de una conversación entre amigos que disfrutaban de cervezas y asados en el restaurante capitalino Los Gauchos, donde Ramón, Santiago y Armando solían reunirse una vez a la semana a recordar la época guerrillera.

ERAN ULTIMOS DIAS DEL '79

Según el testimonio que los guerrilleros argentinos brindaron a Claribel Alegría y D.J. Flakoll, la posibilidad de que el dictador muriera de viejo en un exilio dorado les provocaba asco.

“Da rabia pensar que ese criminal está gozando de sus millones en Paraguay”- decía Armando-.

— “¡Ah no!, -añadió-, sería una vergüenza histórica permitir que ese asesino se muera tranquilamente en su cama de tanto beber guaro”.

“Ramón”, “Armando”, “Francisco y “Santiago”, habían combatido con la guerrilla sandinista en el Frente Sur “Benjamín Zeledón”, como integrantes de una columna guerrillera de internacionalistas que se enfrentó a la Guardia Nacional en la zona de Rivas y San Carlos, Río San Juan, durante la ofensiva militar contra el régimen somocista.

Al ser derrocado Somoza, los guerrilleros argentinos se reencontraron en la recién bautizada “Plaza de la Revolución” el 19 de julio, en medio del júbilo del pueblo nicaragüense que celebraba el derrocamiento de la dictadura de los Somoza. Las guerrilleras argentinas, Julia, Ana y Susana, llegaron en avión horas después, reuniéndose con sus compañeros por pura casualidad en las cercanías del Hospital Militar de Managua.

Cuando se decidieron a acabar con Somoza Debayle, durante una conversación en Los Gauchos, los guerrilleros argentinos se dedicaron a prepararse militarmente y obtener información de inteligencia sobre los pasos del dictador.

Tras huir de Nicaragua el 17 de julio de 1979, Somoza Debayle –quien se jactaba de comunicarse mejor en inglés que en español–, apenas tuvo tiempo para permanecer en Miami varias horas antes que el ex Presidente Jimmy Carter le hiciera saber que era non grato en ese país. Inició así un peregrinaje que lo llevó a Panamá y finalmente a Paraguay, donde el dictador Alfredo Stroessner le ofreció asilo político.

SOMOZA CAMBIO DE DOMICILIO

Según el relato que los guerrilleros hicieron a Flakoll y Alegría, el “Capitán Santiago” estableció las máximas de la operación: “entrar sin levantar sospechas”, “hacer el trabajo sin que te agarren” y “salir sin dejar huella”.

Las dos últimas no le fue posible cumplirlas.

“Ramón”, seudónimo de Enrique Gorriarán Merlo, decidió que los integrantes del comando serían además de él: Julia, Santiago, Susana, Armando y Ana. Julia estaba embarazada de Ramón y así formó parte de la operación. Osvaldo era el séptimo miembro del grupo.

Se dedicaron a obtener documentación falsa que les permitiera entrar a Paraguay sin levantar sospechas, introducir las armas necesarias para la operación y a especializarse en técnicas conspirativas. (Aprender a arreglar encuentros clandestinos, pasar información y órdenes bajo secreto, detectar la vigilancia y escaparse de ella sin levantar la más mínima sospecha, entre otras técnicas).

Establecieron Colombia como centro de entrenamiento, preparándose cada uno de ellos en el uso de la bazuka. De inmediato, procedieron a localizar a Somoza en el Paraguay.

Averiguaron en recortes periodísticos de la época que “Somoza vivía en la Avenida Marisca López en Asunción y que cada vez que aparecía en la ciudad en un limosina con chofer, lo acompañaba invariablemente un Ford Falcon rojo con cuatro guardaespaldas adentro”.

Sin embargo, después confirmaron que Somoza había cambiado de domicilio. Decidieron llamar “Eduardo” a Somoza, después que Susana y Francisco dieran –tras seis días de exploración–, con la casa del dictador en Asunción, capital del Paraguay.

Después que reubicaron la residencia de Somoza en la Avenida España, para los primeros días de julio de 1980, habían logrado establecer un sistema de vigilancia de la residencia, anotar los datos de las matrículas de los vehículos que usaba Somoza y establecer el principal problema de la operación: Somoza tenía una rutina completamente irregular.

COMPRAN KIOSKO DE REVISTAS PARA CHEQUEO

Somoza, quien vivía entonces con su amante Dinorah Sampson, tenía a su disposición dos limosinas Mercedes Benz (una blanca y otra azul), un Falcon rojo (para sus guardaespaldas) y un Cherokee Chief, de uso general.

Ramón narró a Alegría y Flakoll que la avenida donde vivía Somoza era muy transitada, no había puestos naturales de observación, por lo que los chequeos tuvieron que efectuarse desde un supermercado, dos estaciones de servicio y un recorrido a pie de diez cuadras y de 45 minutos de duración.

Mientras los guerrilleros dirigidos por Ramón establecían el cerco de vigilancia alrededor de Somoza, otro grupo integrado por los guerrilleros Pedro, Francisco y Osvaldo, se encargaban de trasladar el buzón de armas desde la frontera argentina, el cual después fue embuzonado en casas de seguridad utilizadas por los guerrilleros.

El armamento para la operación incluía una bazuka, un M-16, un Ingram, entre otros, que supuestamente habían sido comprados por los guerrilleros en el mercado negro de armas del Paraguay y embuzonado cerca de la frontera del lado argentino.

Después de cuarenta días de intentar ver a Somoza, Armando logra avistarlo casualmente el 22 de julio de 1980. Como se tenía problemas con el “chequeo del objetivo” Osvaldo ideó comprar un kiosco de venta de revistas a 250 metros de la casa de Somoza, desde donde se mejoró la observación. Allí, Osvaldo vendía revistas pornográficas a los policías con quienes hizo amistad sin que sospecharan de él en lo absoluto.

Antes de que Armando viera a Somoza el 22 de julio, habían visto el Mercedes blanco de Somoza y el Falcon rojo de sus guardaespaldas en varios restaurantes de lujo en Asunción, por lo que estudiaron la posibilidad de efectuar el atentado en dichos lugares. También pensaron alquilar un camión para vender verduras sobre la Avenida España y esconder en el mismo las armas hasta que apareciera el dictador.

Sin embargo, posteriormente descubrieron una entrada trasera a la casa de Somoza por donde también salía su caravana. Pero el 21 de agosto de 1980, Osvaldo no volvió a ver salir a Somoza de su casa desde su puesto de observación en el kiosco de revistas.

EN LAS NARICES DEL EJERCITO PARAGUAYO

Cuando el grupo de guerrilleros se dio cuenta que los movimientos de Somoza eran caprichosos por completo, descubrieron que uno de los pocos movimientos previsibles era que “siempre salía de su casa en el Mercedes Benz, continuaba recto por la Avenida España, en vez de doblar a un lado o al otro, en la intersección donde estaban los semáforos”, narraron los guerrilleros a Alegría y Flakoll.

Luego averiguaron que dos de las casas ubicadas sobre la Avenida estaban en alquiler y rentaron una de ellas con la estratagema de que era para Julio Iglesias, quien en su último disco había dedicado tres canciones al Paraguay. De ese modo habían logrado establecer una base operativa sobre la ruta del dictador, rentada por tres meses a $4,500 dólares.

Pero la Avenida España era un nido de víboras, según explicó Ramón a Claribel Alegría y Bud Flakoll: “A 400 metros estaba el Estado Mayor del Ejército, a 300 metros la Embajada Norteamericana. Enfrente de la casa de Stroessner había una custodia de seguridad permanente. Tuvimos que cuidar mucho de cada uno de nuestros movimientos para no despertar la más mínima sospecha”.

SOMOZA REAPARECE EN ASUNCION

Después de 21 días de ausencia, Somoza reapareció en su Mercedes Benz azul, escoltado una vez más por el Falcon rojo. Era el 10 de septiembre de 1980.

Los guerrilleros entonces decidieron los últimos detalles: compraron una camioneta Chevrolet para la retirada –la cual no encendía bien cuando estaba fría–, que permitía tener un amplio campo de fuego para quien iría en la tina.

Y para la mañana del 15 de septiembre, cada uno de los guerrilleros estaba listo con sus respectivas armas: Armando con un Fal; Ramón con un rifle M-16 y 30 balas en el cargador, más una pistola Browning 9 milímetros. El arma del Capitán Santiago era un RPG-2, la bazuka.

Según relataron los guerrilleros al matrimonio Flakoll y Alegría, la señal de Osvaldo al ver la caravana de Somoza sería decir el color del auto en que vendría el dictador, vía walkie-talkie. Luego, cada uno de los guerrilleros tendrían que salir de la “Casa de Julio Iglesias” y apostarse en sus respectivos lugares en un lapso de veinte segundos.

LLEGO LA "HORA CERO"

El miércoles 17 de septiembre de 1980, después de arreglar el problema de comunicación de los walkie-talkie, ensayar la emboscada a Somoza y acordar encender la camioneta cada hora para que funcionara al momento del escape, los guerrilleros estaban en disposición de avanzar a sus posiciones en un lapso de trece segundos, desde el interior de la “casa de Julio Iglesias”.

La “Hora Cero” llegó a las 10:35 de la mañana del 17 de septiembre de 1980, cuando Osvaldo divisó su caravana desde el kiosco de revistas y transmitió la señal convenida a los guerrilleros a través de los radio-comunicadores.

— “¡Blanco! ¡Blanco!”, dijo.

“Julio César Gallardo, antiguo chofer y guardaespaldas de Somoza, manejaba el Mercedes. Atrás, junto al ex dictador iba Joseph Bainitin, su asesor económico de nacionalidad norteamericana”, narran Alegría y Flakoll.

De acuerdo al plan convenido, Ramón se apostó con su M-16 en el jardín de la “casa de Julio Iglesias”, mientras Armando salió con la camioneta Cherokee al borde de la acera para estar listo a interceptar la caravana de Somoza. El Mercedes Benz de Somoza estaba a unos cien metros detenido por el semáforo en rojo, detrás de unos seis vehículos.

Cuando el semáforo dio luz verde, Armando calculó el tiempo para dejar pasar unos tres vehículos e interceptar el Mercedes, mientras Ramón esperaba para dar la señal de salir a Santiago con la bazuka.

En ese momento, ya no había marcha atrás.

FALLO PRIMER BAZUKAZO

Armando irrumpió en la calle con la Cherokee haciendo frenar una Volkswagen Combi. “El Mercedes de Somoza frenó. Ramón escuchó un ruido detrás suyo, se volvió y vio a Santiago luchando con la bazuka. Pensó que se había deslizado, que se había caído; giró sobre sus talones, levantó el M-16 a la altura del hombro y empezó a disparar”, narran Alegría y Flakoll.

El plan inicial señalaba que Santiago dispararía la bazuka primero por si el Mercedes era blindado, pero se le atoró el proyectil y Ramón tuvo que abrir fuego.

Al fallar el primer tiro de la bazuka, Santiago se arrodilló, sacó el proyectil defectuoso y la volvió a cargar, se puso de pie, tomó puntería de nuevo, pero no disparó.

Según el relato de Claribel Alegría y Bud Flakoll, después de la primer ráfaga de M-16, “la limosina de Somoza con el chofer ya muerto, se había ido a la deriva hacia la casa operativa, deteniéndose junto a la cuneta, frente a Ramón, quien metódicamente seguía disparándole al asiento trasero. La limosina no era blindada y cada uno de los tiros entró a través de los cristales rotos de la ventanilla de atrás. Ramón estaba tan cerca del Mercedes que un proyectil de bazuka en ese momento lo hubiera matado”.

Según Ramón, en los siguientes instantes, la custodia de Somoza comenzó a disparar, hasta que le dio la señal a Santiago para que disparara la bazuka.

“La explosión fue impresionante. (El techo y una puerta delantera del Mercedes volaron en pedazos) Pudimos ver el auto totalmente destrozado y la custodia escondida detrás de un murito de la casa de al lado. Ya no tiraban más”, recordó Ramón.

Un testigo, el doctor Julio César Troche dijo minutos después al diario paraguayo ABC, que “escuchamos una fortísima explosión que hizo temblar toda nuestra casa y nosotros aún no queríamos mirar por el riesgo de ser alcanzados por una de las ráfagas que el sujeto enmascarado de la Chevrolet azul, a quien a cada momento se la caía la capucha, repartía a diestra y siniestra. Tras la explosión siguió nuevamente el tiroteo. Después vino el silencio”.

El Mercedes Benz quedó destrozado, los trozos del cadáver del chofer de Somoza quedaron en el pavimento a treinta metros, mientras Somoza y Bainitin quedaron muertos en el asiento de atrás.

Armando, Ramón, Osvaldo y Santiago, huyeron en la camioneta Chevrolet azul, pero a pocas cuadras tuvieron que abandonarla, pues no caminó más. Interceptaron un Mitsubishi-Lancer placas 61915 sobre la calle América, según relató su dueño Julio Eduardo Carbone, al ABC.

La radio comenzó a dar la noticia: “Le dispararon una bomba a un Mercedes Blanco”. Quince minutos después estaba identificada la víctima: Anastasio Somoza Debayle.

Mientras, los guerrilleros huían por rutas alternas. Todos, menos el Capitán Santiago.

¿autor intelectual?


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José María Lemus, Presidente de El Salvador, Adalid de la democracia

Posteado por: julio el 27 oct En: politica investigacion historia - sin comentarios

De Chema Lemus se habla lo que se dice una nada, su gestión presidencial debe haber pasado tal como pasó el huracán Adrián por El Salvador: solo bulla.

Aunque Francisco Javier Alonso lo llama de manera ostentosa, demasiado, casi llegando a pecado capital, "El adalid de la democracia salvadoreña", que además "vertebró una raíz ética de profundo cristianismo" en el país. ¿Estamos hablando del mismo Lemus?.

Pué, Don Chema Lemus, para mayores señas, militar de la Barrios, y de quien se dice que fue el número uno de su promoción, es el mismo del que hablamos. Es posible que haya sido sobresaliente,  aun cuando ser número uno es una gran cosa, en este caso, se pone en duda (lo de que sea una gran cosa, se entiende).

Además estuvo en la Benemérita Guardia Nacional -ahora sí, aparece el peine de la democracia, un Guardia Nacional, adalid de la democracia, como si fueran gracias estas cosas- se cree que pudo haber nacido en La Unión... o en Honduras (Conquín o Marcala, cualquiera de las dos ciudades), y supuestamente obtuvo una partida de nacimiento de la ciudad puerto de la Unión, solo para ser inscrito candidato a Presidente. Dios nos siga librando de estos militares que hacen truco para todo.

Fue miembro de la Junta Interamericana de Defensa, mérito (?) de muy pocos, por obra y gracia del espiritu santo, creo.

Llegó a la Presidencia en 1956 tomado de la mano del Partido Revolucionario de Unificación Democrática, PRUD; hay que ver que nombrecitos se gastaban estos partidos políticos en nombre de la democracia y la revolución.

Debe recordarse que el antecesor del PRUD es el Pro Patria, y que el sucesor es el PCN. Todos militares organizados por militares.

Lemus decía que "todos sus compatriotas adolecían de una mentalidad democratica y liberal". Esto es interesante, porque las elecciones en las que participa Lemus, las de 1956, son unipartidarias -el PAR es anulado en esta eleccion-, en el más claro homenaje a Max Hernandez Martínez, emulándole de manera muy fiel. ¿Adalid de la democracia? Tuabuela.

A pesar de todo, Lemus permitió el retorno de exiliados políticos, algunos de ellos militares, esto incluye el retorno de Schafick en 1957, que regresa despues de dos o tres años de estar estudiando derecho en Chile, exiliado. También liberó a presos políticos, sí, militares también. Las mujeres también incrementaron su participación en la política salvadoreña, ¿malo dialtiro?, pues no.

Lemus fue de los raros presidentes latinoamericanos de la epoca, invitados a los Estados Unidos, por Eisenhower. Debe valorarse su posicion en la Junta Interamericana de Defensa.

A los politicos menos liberales, mas conservadores y turbios, que Lemus fuera tan liberal no les gustaba.

Pero Lemus era solo apariencia no esencia. Al cuarto año de su gobierno -la constitucion de 1950 defino seis años de gestión Presidencial-, este señor ya estaba en el negocio de las desapariciones, las capturas ilegales, la tortura, y hasta la locura. De nuevo, los mismos militares re organizados (parecerá que los militares siempre se han organizado y creado vinculos de poder, a partir de las promociones en que se gradúan, esto es una hipotesis mas o menos fácil de comprobar), dan un golpe de estado y montan la Junta de Gobierno de 1960, que incluyó a civiles con militares ¿historia conocida?.

En esta junta participa don Rene Fortin Magaña, abogado reconocidisimo y militante politico social democrata de toda la vida. Junto con él, Ricardo Falla Caceres y Fabio Castillo Figueroa, jovenes profesionales, aliados con el ejercito, en particular con las fuerzas de Oscar Osorio, que sintió que Lemus le había dado "una coz en el trasero", vil patada en el culo.  Estos jovenes fueron usados por el ejercito, me parece a mí. En el faro.net hay una entrevista -hoy día- con Fortin Magaña que abunda en detalles de este asunto. ¿La fecha del golpe de estado? Hoy 26 de octubre, hace 49 años, en 1960. En la foto, Lemus recibido en Costa Rica por el Presidente Echandi, el mismo 26 de octubre.

El hecho es que esta junta dura lo que un cuís, apenas un año. En 1960, hay nuevo golpe de estado y se establece el Directorio Civico Militar, asi como se oye... civiles y militares. Esta vez es Jose Antonio Rodrguez Porth y otros miltares. Rodriguez Porth es conocido por su extrema vinculación peceenistica, ministro sempiterno de relaciones exteriores con el peceene y suegro posterior del negrito paco flores, con mínusculas. Este paco, educado en filosofía -paja- le metió gol después a la lula -la hija de Rodríguez Porth- con otra "señorita" vinculada a los medios de comunicación.

Chambres del pueblón, aqui no se escapa nadie, hasta yo he caído en las mandíbulas de mas de alguna vieja chambrosa. Ve hay madeja para deshilar, pero por hoy, yastuvo, tengo sueño y la cama me llama, con voz de mujer. Adalid de la democracia... mejor me censuro yo solito.

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Arqueología: Joya de Cerén, un viaje de ensueño con el sueño del domingo

Posteado por: julio el 19 oct En: cultura historia mesoamerica educación - sin comentarios

Un domingo desganado, donde gane muchisimo!!

Este domingo 18 de octubre fue un día como otros, muy interesante, lleno siempre de aspectos a veces chistosos, deportivos, romanticos y hasta con cumulo de pendejadas de las que después me río un tanto. Hoy fue de aprendizaje. Mucho.

Comenzamos el día con un arbolito, en lenguaje figurado -como dice Fer- es palito, y eso bien puede ser una plantita, un arbolito o un palito exactamente. Esto no fue el aprendizaje, ya sabía.

Luego, el otro Fer, hijo del Mata llego pitando para recogerme y llevarme a mi cita prevista previamente, primero efectuar supervijión con los docentes de la Facultad que trabajan -¿trabajan?- en domingo, luego tomar el autobus con alumnos y compañeros docentes en nuestro viaje de estudio hacia Joya de Cerén. ¿Que es? Bueno, Joya es un asentamiento maya del clásico (600 d.c.), que fue cubierto por un manto de ceniza del volcan Loma Caldera, vecino insomne del Jabalí o Volcan Quezaltepeq, o Volcan de San Salvador. Se ubica en la región conocida como Valle de Zapotitán, cerca de donde viva el beto, la mila, neal y la flor con sus retoños. Son ahora descubiertas unas 12 estructuras de casas y centros civicos de esa poblaciòn maya que quedó soterrada unos seis metros bajo la TBJ o tierra blanca joven -ceniza volcanica-, similar a la del Volcán Ilopango, que sucedió en el 250-400 d.c. Esta quiza sea la población maya más al sur de todas las existentes... eso imagino. O talvez alguien que sabe me saca de la duda. Joya de Ceren es ahora Patrimonio de la Humanidad.

La primera cosa que llama la atención en Joya es el tipo de construcción de todas las, vamos a llamar, unidades habitacionales prehispánicas, aunque los arqueologos llaman estructuras, pero el concepto "estructura" puede ser cualquier cosa, es indefinido.Una piramide es una estructura, pero no se parece a una vivienda, que también es una estructura.

En este tipo de construccion es evidente el basamento de la unidad. Todas tienen esto, que pudiera tener el significado de que el suelo de la región era muy humedo, o que existía algun tipo de animal rastrero que podía entrar en las casas, o que, el desarrollo de la arquitectura les indicaba la necesidad de diferenciar el piso de la casa del suelo afuera. Lo cierto es que este basamento también ofrece una mayor firmeza para las estructuras de sostenimiento de la unidad, digamos en lenguaje de albañil, para no decir de ingeniero, las columnas de sostenimiento del techo y paredes.

Una segunda cosa interesante es la construcción con paredes de bahareque, una pared con "alma" de un enrejado fabricado con vara de castilla o caña, que después era rellenado con lodo o arcilla, muchas veces combinado con zacate para darle mayor fijeza. Las casas de bahareque son muy durables, y hay casas de este tipo de mas de cien años. Como todo, requiere de mantenimiento. Hoy mismo, después de muchos siglos, el bahareque se sigue usando en casi toda América, y es el resultado de una forma de construcción prehispánica.

Una tercera cosa importante es que las casa tenían sus propias camas, hechas de lodo o arcilla, planas, de unos cincuenta centimetros de altura, y que formaba parte integral de la unidad habitacional. Antes he visto este tipo de camas en la Residencia de uno de los Reyes de Copan -mayas también-, de hecho tengo fotos mías acostado en dicha cama. Nada de esto podemos ver en otro sitio arqueologico. ¿Por qué? porque la ceniza del volcan fue capaz de preservar todo esto para el momento de ser descubierta en el futuro, para que supieramos mas de "ellos", los ancestros. En muchos sitios podemos ver centros ceremoniales, pero no lugares de vivienda comun y corriente. Un pato fue encontrado amarrado, ya no decía ni cuá, pero era evidente que formaba parte de la vida comun de los "joyanos". Un plato tiene los dedos marcados del comensal. Quiza dando su ultimo bocado antes de correr huyendo por la ceniza del Loma Caldera, que esta a menos de un dos o tres kilometros de Joya.

Cuarta cosa: El temascal encontrado formaba parte de la vida -¿ceremonial o seglar?- de la comunidad. Hasta ahora solo hay uno descubierto, pero si pensamos que en Joya pueden existir todavía no descubiertas, por falta de dinero, maldito dinero, unas 300 o 400 unidades más; entonces debemos pensar que existe  algun otro de estos baños saunas antiguos. ¿Para que? pueden ser para efectos ceremoniales, rituales religiosos o como una simple costumbre periodica de mantenerse libre de toxinas a traves del baño de vapor con hojas de oregano, menta, zacate limon, eucalipto... o vamos a aventurarnos, como una forma de prepararse con algun sicotropico mezclado con vapor de agua caliente para alcanzar niveles de trascendencia espiritual a traves del cual se podía mirar y platicar con las deidades, algo parecido a la tormenta tóxica de San Diego, o a alguna de las pedencias de mis amigos en los 70´s. Nada mal. He visto otros temascales en la región conocida hoy como El Salvador, y este es muy bien conservado, mucho mas que otros.

El quinto elemento, es interesante, y es el que hace pensar en Joya como una gran colonia o barrio tributante de San Andrés, que debió tener mas barrios del mismo calibre e igualmente tributante. En San Andrés encontramos un enorme templo ceremonial, cubierto por las cenizas de las erupciones del Ilopango y del Loma Caldera, por lo menos hasta unos 8 metros. Lo que vemos en San Andres es apenas una parte de lo que fué, originalmente.

Es bastante para un domingo que inició con una plantita, es decir con un palito madrugador. Divertirse y aprender forma parte de los placeres de la vida. A mí, además me pagan por esto, casi un chiste.

No, el chiste es que me pagan poco.

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El Che y Tazumal: Diario del segundo viaje del Che

Posteado por: julio el 16 oct En: cultura historia mesoamerica educación - sin comentarios

El Diario del Che, en su segundo viaje por América Latina muestra un pasaje curioso para muchos salvadoreños:

"Las ruinas de Tazumal son una parte de un vasto conjunto edilicio (sic) que abarca varios kilómetros quedando en pie sólo los templos. Hay vestigios de la mezcla de la civilización maya con los conquistadores Tlasccatelcas (sic) que darían la raza pipil". Obviamente el Che no es ni historiador, ni arqueologo, ni antropologo, ni salvadoreño, se perdona pués, sus imprecisiones y afirmaciones sobre la "mezcla de mayas con conquistadores tlaxcaltecas".

Más adelante dice:

"La construcción íntegra estaba tapada con tierra y formaba un montículo arbolado que pasó desconocido muchos años. En 1942 un arqueologo norteamericano Boxh, (sic, es Boggs) empezó las excavaciones que hasta ahora siguen con gran éxito, a pesar de los pobres partidas que el gobierno salvadoreño de para ello". Las pobres partidas continuan 55 años después, siendo pobres. De no ser por la cooperación japonesa y los amigos arqueólogos Shibata, Ito, Ichikawa y otros, quien sabe como sería la situación. No estoy seguro que el asunto cambie, mas bien, seguro que durante algunos años más, las cosas no cambien.

Sigue el Che: "El sistema de construcción parece haber sido concéntrico, cubriendo un templo con el siguiente, quedando a su vez más grande. Cada período de tiempo que ahora se desconoce podría ser 52 años del siglo del calendario maya. Hay trece capas concéntricas y las últimas forman además de la pirámide un juego de pelota y un escenario semicuadrangular". Esta interpretación, el Che quizá la obtuvo de alguno de los arqueologos del momento o tal vez de alguno de los vecinos que trabajaron junto con los arqueologos. Lo de las capas de construcción son evidentes, hoy más que antes. Hay precisiones e imprecisiones en el escrito del Che.

Por ejemplo, el asunto del campo de juego de pelota, de acuerdo a Akira Ichikawa, puede ser una interpretacion errónea, y tal vez sea solamente una media muralla con talud. Al analizar en el campo mismo quedan dudas, aunque los japoneses están casi seguros que no es juego de pelota, pienso que es muy pequeño comparado con la grandeza del sitio Tazumal, es más claro el juego de pelota que ahora forma parte del cementerio de la ciudad (!!!!!) y más grande.

El Che sigue con su descripción, que no es el motivo de este post, sino el hecho de que ahora me encuentro con la efigie del Che en uno de los laterales de la piramide B1 del sitio, y pienso en que siendo el Che un humanista de marca mayor, importante revolucionario, quiza el más grande los revolucionarios, la figura del Che esta expuesta con fines ideologicos partidarios y como resultado de un exceso de fanatismo.

El busto del Che es el resultado de un trabajo de los estudiantes de la UES y la placa menciona a la Escuela Ernesto Che Guevara y al FMLN. ¿Acaso debieramos tener una efigie del Che en todas partes donde pasó?, ¿Debieramos tener efigie de Monseñor Romero, de Farabundo, de Schafick y de todos los que pasaron por Tazumal? Lo dicho, un acto de fanatismo, ojala no estemos llegando a la locura. Es seguro que el tema es controversial, de hecho pregunte a una señora que tiene una venta de yuca, refrescos y artesanías su sentimiento sobre el busto del Che y me contesto, con su delantal de ARENA expuesto, que su opinión era neutra, pero que le daba mas ingresos porque la gente llegaba a ver la figura. El colmo, el Che apoyando el desarrollo del capitalismo, bueno ya pasa con toda la musica, camisas, tazas, pulseras, afiches que se venden con su figura.

Finalmente, algo nuevo sabemos de este enorme revolucionario: como arqueologo no, mejor no.

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