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La Coctelera

Categoría: cultura

Martínez: La otra cara del dictador, una primicia.

Posteado por: julio el 22 dic En: politica investigacion cultura historia - 1 comentario

Hace varios meses y como resultado de mi pasión por el General Hernández Martínez recibí comentarios en defensa del extinto ex Presidente, eximio y experto en dar ordenes.

Todos estos comentarios venían de un firmante como Miguel Angel Castañeda, quien me retó un día para ver si me animaba a seguir en mi, dialtiro, jodedera con el General. Hasta que finalmente acepté el reto de reunirnos y conversar sobre lo bueno y lo malo del negro.

Debo comentar que los escritos de Canessa, Anderson, Lauria, Dalton, Ching, Payés, De la Rosa, Sheila  y Lara Martínez, junto con mi vista a la biblioteca de Manlio para ver los diarios de la época del general, y los documentales de Consalvi y Flores Ascencio, solo han servido para incrementar mi deseo de escribir más y mal sobre él.

Un día, mi amigo Chester Urbina, se recreó escribiendo un texto de unas cuarenta páginas sobre las bondades de la gestión administrativa del teosofo, quizá rosacruz y quien sabe si hasta brujo, Martínez. Entendí que las monedas tienen dos caras, que nada es verdad o mentira y que siempre, todo es asunto de perspectivas, y la mía es anti Martínez, por vocación. Además por conocimiento de la historia, por más que la escriban las mujeres y los hombres.

Don Miguel Angel me prometió enviarme su libro La Otra Cara del Dictador, cosa que cumplió fielmente, y hoy día, después de viajar durante 16 días, el tal documento llegó con su gemelo, a mis manos. De inmediato me puse a leerlo, y me encontré con cosas harto interesantes:

- Una dedicatoria "al amigo invisible", gracias Don Miguel, sépalo que estoy de verdad, agradecido. En especial lo de amigo me llenó de agradecimiento. Lo de invisible, menos, pero igual, lleno de agradecimiento por tomarse su molestia del envío desde La Florida.

- Los 24 tíos de Don Miguel. En esta época, hace rato le hubieran amarrado la tripita para dejar de andar en esos lances, o le habrían regalado tele al abuelito.

- La falta de familia del General. Ni padre, ni madre conocidas. Solo las "solteronas" Martínez que "lo encontraron en el quicio de la casa, envuelto en trapos viejos". Vaya!! si eso es verdad, que golpe a la historia.  Bueno, ya indagaremos sobre ese dato.

- Que muchos de los maestros del brujo fueron unos chamanes pipiles.Estos le enseñaron a curar con las manos y con algo parecido a la cromohidroterapia. Palabra inventada, pero clara alusión a las aguas azules. Se dice, además, que el negro se podía convertir en su nahual. Interesante.

- Que los fantasmas ancestrales pipiles le ordenaron guardar a nuestros pueblos originarios y mantenerles puros. Esto es extremadamente raro, ya que fué el mismisimo general quien envió al abuelo del "Astro de Caldero Grande", el general Chaquetilla, a aniquilar a los indigenas, no solo de Izalco como hace ver el libro, sino también de Tacuba, Ataco, Apaneca, Nahulingo, Juayúa, Izalco, Nahuizalco y Salcoatitán.

- Que al indio Martínez los ladinos no lo querían tanto como sí lo querían los indigenas, para quienes era algo así como su Vachala Tata. Me gusta el título. Buen toque para poner a pensar que pasaba entre Martínez y los indigenas.

- Que Martínez no era un personaje alterable, esto ya lo había sospechado, me lo imagino un tipo calmo,  seguro, sin encolerizarse ni atemorizarse, solo haciendo. Sangre fría.

- Que a Don Miguel Angel, Martínez le daba la imagen de un "tipo", en la idea de las peliculas de vaqueros, mucha admiración por Hernández Martínez y quizá una relación muy fraterna con él. esto último, lejos de subjetivizar el documento, acerca más a las figuras de Don Miguel y de Martínez. Mas interiormente.

- Que algunos medios de comunicación, estaban al servicio -pagado o no- del general, que había programas de radio que servían para mejorar la percepción sobre el general. Siempre he pensado que Hernández Martínez debe haber tenido un grupo muy especial de asesores, de gente que no era del país, pero expertos en comunicación, en creación de imagen.  Ya me contará mas Don Miguel.

Hasta aquí, una primera parte de mis comentarios sobre La Otra Cara del Dictador, una primicia de un documento invaluable por la cercanía del escritor con el dictador. Por las interioridades y emotividades con las cuales se describe la manera de actuar del negro. Por la serie de correspondencia intercambiada que entre el teosofo y el escritor se produce.

Martínez ha tenido, hasta hoy, una doble vida, la luz y la sombra, Dios y el Diablo. El amor y el odio.

Recuerdo como mi papito (QDDG) me comentaba de la vez que durante el levantamiento que se hizo contra Martínez, cerca del portal de hierro Levy, mientras él mismo iba en una manifestación, a la persona que iba delante de él, le volaron los sesos y el tipo cayó inerte, como se desploma un arbol, sin vida, y sin la tapa de la papaya, mi padre tuvo que correr casi encima del muerto para huir.

Por otro lado, él daba siempre el reconocimiento de que la delincuencia era mucho menor con Martínez y que la deuda pública fue nula. Pienso que Martínez fué experto en imagen.

Me ha encantado mucho esta primera parte. Don Miguel, creo que será interesante dar a conocer en El Salvador "La otra cara del dictador", no por ser la única verdad, sino por ser eso, la otra cara.

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Milk, el homosexualismo, los derechos humanos y la cultura sexual

Posteado por: julio el 5 dic En: cultura - sin comentarios

Todo es porque el sábado 5 de diciembre en el MUA tenemos el Cine Club de la película Milk, con Sean Penn, y cuya trama trata sobre los años de lucha política de Harvey Milk en San Francisco, en la famosisíma Calle Castro, un lugar donde abiertamente se muestra la homosexualidad, sin que nadie abra los ojos, pare la oreja o se sonría con sorna.

Muchas señales de los cambios culturales parecen indicar que algo ha cambiado en el mundo, que hay evolución (mi tía Hilda hubiera dicho depravación) en cuanto a las relaciones homosexuales.  Cuando yo estaba bicho, y una persona abiertamente homosexual pasaba por la calle, la gente le gritaba "Cu...!!" y se reían. Durante la guerra sabemos que en los frentes, el tema de homosexualismo era tabú, pero que habían, habían. Y muy en su derecho. Doña María de Baratta dice que "en materia de gustos y libertades, cualquiera puede hacer de su culo un tambor" Tam!, tam! tam! tam!. Ya me imagino. Además, si eso fue durante la guerra también comento que después de ella, pues también.

Estando en Europa (ejem!!), me dí cuenta de como las personas homosexuales se toman de la mano, se abrazan, se dan un beso en plena calle y no pasa nada, no hay asombro, no hay discriminación, no hay gritos, no hay burla, no hay fotos, ni cuchicheo. La aceptación de la diversidad y la tolerancia o respeto a las decisiones o condiciones de cada uno.

Bueno, las apreciaciones empíricas nos indican que algo está pasando en el mundo con el tema de la cultura sexual, y lo digo sin afán valorativo, sino como una observación del cambio. Este tipo de relaciones es más abierta, hoy los novios tienen relaciones pre matrimoniales (Robin Williams dice que si no hay intención de casarse, entonces no son "pre matrimoniales"), las parejas hombre-hombre o mujer- mujer son mas evidentes y menos escondidas. Ahora hasta hay cierto tipo de lugares donde las parejas van y buscan intercambiarse de manera pensada, planificada y tanteada. No como el resultado de una azarosidad, o de una verguera, no, si no como algo "craneado". Como dice Eugenio, vaya usté a saber.

El cambio es una constante... pero el tema no es único de nuestra época. Ha habido culturas como la romana, la egipcia o la griega donde, en efecto el tema era algo cotidiano.

Una de las primeras peliculas sobre "gays" que ví fue "La cage aux follies", traducida como la Jaula de las Locas. Y todo el mundo se asustó con la bendita película. El sabado 5 de diciembre, la Escuela de Antropología de la UTEC presentará MILK -una de las diez mejores películas del 2008-, como dice su publicidad: unificador, político, icono, héroe, luchador, inspirador, amigo gay y amante. Siguen:

Si bien es cierto las transformaciones de la modernidad abordan fundamentalmente los aspectos culturales y hoy día, nos resulta común hablar de gays y su influencia en la sociedad, en los 70´s esto no era así.

Harvey Milk tuvo que vivir esa época en San Francisco, siendo gay y político a la vez, en un mundo político lleno de zancadillas, conspiraciones, amenazas e hipocresías; sin embargo tuvo la valentía y la audacia de luchar a favor de los derechos de los gays, de elaborar alianzas políticas con grupos diversos como sindicatos y gente de la tercera edad.

Un enorme defensor de los derechos civiles, un luchador a brazo partido por el respeto a la dignidad de las personas, cualquiera sea su opción política, su color de piel, su pensamiento religioso o su preferencia sexual.

Luchó contra los despidos por orientación sexual, a favor de maestros gays, por la igualdad y derechos para todos. Su motivación: el amor a su ciudad.

Harvey Milk, un político honesto, respaldado por sus actos y no por sus palabras y demagogia, una historia que deben ver todos los políticos de nuestra patria, El Salvador.

Ojala todos fueran como Milk.

Milk, el sábado 5 de diciembre, 10:00 a.m., en el Museo Universitario de Antropología, presentado por la Escuela de Antropología. Si venís, avisame... así te hago un ladito... es que el Museo se llena.

Sí, ojala todos fueran como Milk.

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El cáracter ideologico de la educación

Posteado por: julio el 1 dic En: cultura educación - 8 comentarios

La educación es un proceso para guiar y orientar a las personas hacia maneras de pensar, tener conocimientos, asimilar valores, tener costumbres y relacionarse con otros y su entorno.

Entendemos como la primera educadora a la madre, y por extensión a las mujeres, una buena parte de nuestras conductas al sentarnos en la mesa, al relacionarnos con otros, en nuestro aseo personal, en la calle y en fin, en la vida, es un efecto de la influencia que hemos obtenido en el hogar. Ese es uno de los lugares -de los tantos- donde las mujeres en su rol madres, mandan, ordenan, dicen, establecen.

Si nos levantamos de la mesa y no llevamos nuestros platos a lavar, ese puede ser el resultado único de dos posibilidades:

  1. Nuestras madres no tuvieron el tiempo, en esta vida ajetreada de enseñarnos.
  2. Nosotros somos unos burros que no aprendemos.

La educación para la vida, generalmente, la obtenemos en la casa; y la educación para la reproducción, pues la obtenemos en la escuela -que también nos enseña cosas para la vida-, pero fundamentalmente para la reproducción de relaciones y modelos de producción. Una educación pensada y diseñada para reproducir el modelo de reproducción.

El estado tiene, desde siempre, dos tipos de mecanismos (para no llamarles “aparatos”) que le sirven para garantizar el sometimiento de “los otros”, bajo el entendido que siempre existen dominados y dominantes. Los del piso de arriba y los del piso de abajo. Represores y sometidos, estos últimos muchas veces haciendo esfuerzos para no someterse “tanto”.

Estos mecanismos del estado, en un análisis más o menos simple, digo yo, son de dos tipos:

  1. De represión, como la policía, el ejercito, el aparato legislativo, etc.
  2. De ideologización, que pueden ser de carácter publico o privado, tales como las escuelas, las iglesias , los partidos políticos, los medios de comunicación, las nuevas tecnologías de la información y otros. (en tiempos no tan remotos, las iglesias tenían un rol  tenían un rol más preponderante en la ideologización amplia, que poco a poco han ido abandonando, dejando ese espacio para la institución educativa por excelencia que es la escuela, un buen tema para reflexionar)

El mecanismo ideológico del estado para conducir a las personas hacia el fortalecimiento o cambio de un tipo de pensamiento, de una manera de entender la vida, de comprensión de sus relaciones sociales y de sus relaciones de producción –estas son categorías marxistas que no quería usar porque a muchas personas les causan aversión y terminan por no terminar de leer un artículo, pero que explican mejor lo que quiero decir- es la educación, a partir de la conducción del aparato ideológico por excelencia, el Ministerio de Educación, ente normativo, regulador y rector de la educación.

Son los ministerios educativos los que determinan que tipo de contenidos se deben aprender, como se debe enseñar, con que profundidad y para qué se debe educar.

Generalmente, son los detentores del poder económico los que administran el estado, por tanto, no extraña que sean ellos los que hayan determinado como debe ser la educación en El Salvador. Es más, podríamos endilgarles el adjetivo de babosos y más, si no lo hubieran hecho así.

Pero, un cambio en la clase política, quiero decir, un cambio en el grupo que gestiona el poder político, como sucede en el caso de El Salvador, significará, por fuerza de la comprensión de los roles  que la historia brinda, un cambio también en la conducción del aparato ideológico del estado, para asegurar los cambios en los contenidos, los valores, el tipo de filosofía de vida.  Es decir un cambio en la educación.

Por otra parte, desde el “otro” aparato del estado utilizado para definir las formas y relaciones de producción -el Ministerio de Economía- debe estarse impulsando las regulaciones y prioridades productivas, las formas de la propiedad de los medios productivos, las cuáles serán apoyadas por los “nuevos” contenidos, métodos, y modelos educativos como soportes para garantizar su permanencia, fortalecimiento y reproducción.

En la medida que un nuevo modelo económico se vaya implementando, la educación deberá estar transformándose para servir mejor a ese modelo. Sería un error para los dominantes del poder político, amarrarse a un modelo educativo que garantice las condiciones ideológicas impulsadas por sus contrarios. Por eso no extraña que la gestión de la educación en El Salvador haya sido una prioridad de la izquierda en el poder, tampoco extraña que sea Leonel el hombre que dirija el dicho Ministerio a pesar de tener tanto que hacer (¿?) como Vicepresidente. Tampoco debe extrañar que la educación cambie en el país. Para bien.

Bueno, por hoy, hasta ahí, ojala motive pensamientos encontrados

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Roque, Gabriela, Rafael y Julio (no yo): El Pugarcito

Posteado por: julio el 21 nov En: investigacion cultura historia educación - sin comentarios

Hace un rato "conversaba" con Rafael Lara Martínez, hablamos sobre independencias, Barrios, el Ateneo, Araujo, Nicaragua... y en la tal conversa, aparece este tema del Pulgarcito de América, bautismo de ¿Gabriela Mistral? Bueno, el poeta Dalton lo menciona así, pero Rafael, empeñoso, enjundioso... curioso!! se mete dentro de los años, hurga entre los libros, se rebusca entre los periodicos... y nada, nada, nadita de nada.

El pulgarcito no aparece ni en la palabra ni en la letra de la chilena, quizá por chiquitío.

Asombrado, Rafa continúa de hurgandillo, hasta que por fín, se da cuenta de otra de las bromas de Roque, Roquito... le ha robado a otro Julio la frase quiza solo por molestar, o tal vez por malquerido, y la ha hecho pasar a la historia nacional como un endilgue de la poetisa. Aquí, un resumen del documento:

Centenares de citas repiten que “…El Salvador, Pulgarcito de América…”, nombre literario del país, lo forja la primera latinoamericana en recibir el premio nobel de literatura, la chilena Gabriela Mistral (1889-1957).  No obstante, ni siquiera los trabajos académicos restituyen el escrito completo que bautiza la nación centroamericana, la cual la poeta visita en septiembre/octubre de 1931.

La fuente histórica privilegiada la constituye un libro en collage del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975): Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).  Sin ensayo mistraliano original, a manera de crónica, el artículo reseña búsqueda y hallazgo del documento poético original que justifica tal sobrenombre: “El Salvador, Pulgarcito de América (1938/9-1946)” de Julio Enrique Ávila (1892-1968).

Como los eventos de 1932 que Mistral y sus anfitriones salvadoreños contemplan en silencio, la celebración actual del seudónimo literario del país deriva de una conciencia tardía que recrea hechos desde la lejanía.  Queda de lección que la historia disfraza archivos olvidados y suplanta clásicos que lectores modernos consideran verdaderos y auténticos.

La propuesta exhuma originales soterrados por años que jamás afloran a falta de historiografía literaria salvadoreña.  Entre los documentos primarios la pesquisa recolecta la visita de Mistral a El Salvador, el papel central de Ávila durante la estadía de la chilena y anteriormente del mexicano José Vasconcelos (18/noviembre/1930), el giro hacia la derecha de posiciones juzgadas de izquierda (sandinismo, anti-imperialismo e indigenismo) que no apoyan la revuelta de 1932, al igual que la confusión autorial que Dalton les hereda a críticos actuales.

¿Te gustaría leerlo completo? date un vueltín por aquí, mas de una sorpresita te vas a llevar:

http://www.publications.villanova.edu/naufragios/2009-02/ensayo/lara-martinez-cronica.html

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El cuento de Olís Catrín y el cañonazo: Salarrué

Posteado por: julio el 19 nov En: cultura - sin comentarios

Salarrué, verdadero genio, escribió este cuentecito que se llama el Cuento de Olís Olís Catrín y el Cañonazo. Ahh Salarrué. Nada más fresco que sus Cuentos de Cipotes. Va de viaje.

 

 

Puesiesque un gutute morichenambre cornoritotingo quera un animalito con nombre centífrico y que en el momte le dicen zorriyo por fregar, levantó una pata y ¡tas! echó un chorrito de gedentina espantis diablis, que se regó a cuatro leguas a la cuadrada y dijo riéndose con dientíos delgaditos: "¡vaya, para quianden dicendo que la prima vera, que no sé, que las esencias de las jlores, y el maroma de las yerbas quembalsaman la natura!" Y tiró tierra paratrás con las uñas y siguió caminando contento.

Y era bien bonito el infeliz, con pelitos de blancura, catrincito, que quién hubiera dicho que del saliera aqueya chabacanada de tujo. Y un tecolote que ya se estaba desmayando lo vio pasar y se tapó las narices. Y el teco le dijo hablando ñango: "¡A la puerca con las niñas bien vestidas de la jijelife! que no les da pena,¡ufa!" Y todo totoreco salió volando. Y el zorriyo sólo se paró y se rascó un sobaquito y se sonriyó con dientes delgaditos y siguió caminando. Y pasó por un zopilotero questaba cabeciando y diciendo: "¡Qué güele, qué güele!" "¿Qué les gusta mi olor?" les preguntó. Y un zope bajito hizo así con el dedo gordo y le dijo: "¡Miolor, miolor.....; qué pretencioso el cipotío; ese olor lo tiran los ángeles de la putrecfacción para quedar bien con nosotros!" Entonces el zorriyo se jué pensativo de la nuca y dijo:"¿ A la chucha, asaber si soy un ángel y no sabía!" Y yegó onde estaba un torogós echadito en su nidito quera bien chiquitito y le dijo el zorriyo: " Torogós que te ponés el sombrero al contrario, porque en vez den la cabeza te ló ponés en el chunchucuyo, ¿soy ángel de la putrefacción o no?" Y el torogós le dijo:"¡ Te vuá contestar, pero mucho jiede: no sos ángel de nadita!" "¿ Porqué?"    le dijo el zorriyo ya bravo " Porque no tenés tirantes", le dijo el torogós. Pero como había tragado mucho tufo al hablar, se desmayó. Y el zorriyo dijo:"¡ Buenostá, y ya me voy a verme en un espejo, a ver si es cierto ques verdá!" Y se jué y yegó a un pozo projundis de projundis y se inquilinó para mirar y ¡ayá bien abajo! vio un colón de cielo y en el centro la carita diun animar y dijo: " Ayá está un pobre ratón mirando pararriba a ver quien lo saca parir a comer, pero yo no lo saco". Y miró otragüelta y dijo: "¡Ratón, ratón!: ¿soy ángel o no?" Y como había eco chueco, le contestó:"¡ Oh no!..." ¿ Por qué?" le gritó el zorriyo tonto. " ¡Qué?" le contestó el eco chueco." ¿Que por que no ?" le volvió a preguntar el zorriyo. "¡Porque no!" le contesto el pozo. Entonces ya jurioso el zorriyo le tiraba unas piegradas y se asomaba y siempre miraba la carita y dijo: " Este animalito no se muere nunca,  lo guá chorriar" y se sentó en el borde y ¡chuí! se mió en el pozo y el pozo se aguantó y dijo con su eco chueco:"¡¡Ufa!!"... Y pegó un destornudo macanudo y se pasó yevando al zorriyo que voló por los aigres, los vientos y las nubes hasta que pegó en la mera luna llena y despertó asustado onde estaba durmiendo y se restregó las pizuñas con las pestañas y dijo: "¡Qué giede por aquí!" y siacabuche.

 

Vaya chelita, para que te lo aprendás, jaja!

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Real Diccionario de la Vulgar Lengua Guanaca, de Quincho Meza

Posteado por: julio el 13 nov En: cultura educación - sin comentarios

En 1982 conocí a Quincho, y me pareció un tipo espectacularmente absorto de la realidad, sus pies flotaban sobre el aire y sus pensamientos se salían de su cabeza permanentemente en momentos que eran menos oportunos.

Estoy seguro, absolutamente que él pensaba que yo era un tecnocrata, y a veces yo también me lo creía, hasta que un día me dijo, "nombre, cerote, no te lo tomés tan en serio", y traté de empezar a ver las cosas con menos seriedad, incluso creo que con demasiada in-seriedad.

Joaquín ya llevaba escribiendo poesía, entonces, más de diez años y muchas de sus cosas me gustaban. Nuestros viajes hacia el oriente ya sea Usulután o San Miguel estaban cargados de varias cosas, conversaciones del interior de uno mismo, cervezas varias, cigarritos, confidencialidades, y compartir escritos, poemas y gustos por tal o cual escritor, tal o cual compañera de trabajo.

La casa de Joaquín en San Esteban estaba llena de hermanos, con una madre a quien quiero mucho que de cuando en cuando voy a ver y que me dice el mismo Quincho que esta medio jodida, medio enferma. Su cuarto siempre lleno de libros, desordenados por todos lados, y con cierto olor a Meriyein, ese olor a zacate quemado, que me produce una sensación de querer olerlo. Ya no ¿verdad?, pero digo, la sensación existe.

Eramos tres en este grupo de trabajo, que convivíamos casi permanentemente, el Arnulfo, el Quincho y este maje que está aquí, juntos casi seis años. Quincho era el perfecto enamorado de la Edipa, la Pipa. Además tenía otra historia que me dá risa y que no voy a contar.

Desde hace varios años, el Quincho viene escribiendo una su columna en el Co Latino, sobre el léxico salvadoreño. Hoy ya ha sacado el libro Real Diccionario de la Vulgar Lengua Guanaca que ya quisieran haber escrito personajes como los más encumbrados estudiosos del español que hablamos en la guanaxia. Un trabajo lingüistico - antropologico excelente, que ha costado años de trabajo, contactos y conversaciones con la gente en la calle, con el pueblo, con nosotros los comunes.

Esta hecho este libro, a la manera que se preparan los mejores platos de comida, con sazón, con detenimiento, con cariño, con esmero, cocinado a fuego lento, con un gran manejo de "lo vulgar", y debe entenderse por vulgar, la forma como habla el común de nuestro pueblo, el común de los salvadoreños. Véase por ejemplo "Chorriada: conjunto o secuencia de errores" exactamente eso quiere decir, junto con otra serie de cosas que el diccionario apunta. "Patuleco: rengo, patizambo".

Debo confesar -...como que es pecado- que me he ocupado de leer azarosamente varias palabras y sus definiciones. Anoche mismo, la Alexia, mija,  estaba leyendo el dichoso diccionario, y me dijo "aquí hay cosas que yo no digo", queriendo expresar que tenía muchas "malas palabras". Error, tuve que explicarle que la cultura se renova, que las palabras son parte de la comunicación y que los pueblos buscan las mejores formas de comunicarse, que la palabra "puta", la hemos dicho todos los salvadoreños alguna vez y que por eso, no vamos a irnos al infierno, ni nos van a odiar nuestros amigos. Que los cambios semánticos son enriquecedores del habla.

Como dice Quincho, las palabras malas son Pobreza, Dolor, Luto, Corrupción, Muerte, Injusticia. Las palabras buenas son: Salud (dicha en variadas ocasiones), Libertad, Democracia, Hogar, Solidaridad.

Me gusta, me gusta, me gusta. Lo recomiendo sin pensarlo dos veces.  Vamos a presentar el Diccionario en el Museo Universitario de Antropología de la UTEC el 28 de noviembre, a las diez de la mañana. ¿Vas a venir? Que bueno.

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En medio del diluvio, Punta Chiquirín

Posteado por: julio el 10 nov En: investigacion cultura historia mesoamerica - sin comentarios

La ausencia de información es en buena medida producto de nuestra falta de curiosidad y prevención, a veces, es producto del engaño o de las verdades a medias, como cuando se nos quiere vender algo: este detergente deja sus camisas más blancas que las nubes, y las nubes bien negras; o el anuncio reconocido tomese esta gaseosa, así tendrá la chispa de la vida. Y la gente se toma la bendita coca cola para tratar de conseguir un poco de minerales cuando tiene diarrea. ¿Cual chispa de la vida?

Asi nos pasó ayer domingo, teníamos previsto un viaje a Punta Chiquirín, en La Unión, El Salvador, exactamente en el Golfo de Fonseca, llamado así por Andrés Niño en honor a su protector Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos y Presidente del Real Supremo Consejo de indias. Antes se ha llamado con diferentes nombres, desde Golfo del Salvador hasta Bahía de Chorotega.

Pues no teníamos informacion que el asunto del tremendo huracan azotando a el Salvador hubiera causado tales destrozos en el oriente y la zona paracentral del país, en particular, arrastrando piedras y palos, pero sobre todo, vidas de hombres, mujeres y niños. Un diluvio completo, una manera de morir sin piedad, a pesar de no tener pecado ni culpa de nada. No es la primera vez que me pregunto si acaso Dios puede y quiere permitir situaciones así. Ahi comienzan siempre mis dudas, ante el daño y el dolor a almas sin culpa de nada.

Bueno, así que a las cinco y media de la mañana de un día domingo 8 de noviembre del 2009, sin informaciòn, con sueño y sin desayuno; con amigos y esperanza de un buen día nos vamos hacia el Golfo. Los primeros 30 kilometros de carretera dieron aviso de la situaciòn, luego un par de llamadas telefonicas a amigos y ya era claro, El Salvador estaba pasando por un desastre, mientras nosotros estabamos en otro mundo, así que a tomar decisión, ¿vamos o no? No podíamos desilusionar a los 24 compañeros que se levantaron temprano un domingo para ir a este pedazo de cielo, así que... fuimos. Quizá podíamos, pero no teníamos idea clara de la magnitud del dolor que los salvadoreños debían pasar.

Llegamos a eso de las 10 y media a casa de Ovidio en cuyo terreno fué accidentalmente encontrado un "entierro" con ofrendas de conchas y caracoles. Ahi, en su tiendita compramos algun churrito y algo de tomar. Avanzamos siguiendo a Oscar Camacho, estudiante de arqueología a punto de graduarse, a Sofía, Akira y Hugo, quienes ya antes han trabajado en excavacion del Conchero pre Hispanico en el sitio arqueologico de Punta Chiquirín.

Ai conversamos un poco sobre varias cosas, entre estas, la importancia del ojo del arqueologo de entender que no es necesaria la existencia de infraestructura para la existencia de un sitio arqueologico, que es necesario tener un buen entrenamiento para identificar las señales físicas y geograficas del sitio, y así lograr mayor y más certero resultado en el proceso de investigaciòn.

Discutimos sobre la importancia de establecer procesos de investigaciòn de cáracter multidisciplinario que comprendiera, en el caso de Punta Chiquirín biologos, antropologos, historiadores y arqueologos, que todo esfuerzo "uniprofesión", daría como resultado productos de conocimiento muy débiles. También conversamos sobre las prioridades del estado en torno a la cultura y como es necesario evidenciar la importancia de la misma en un espejo que refleje el monto de presupuesto, no hay otra manera.

Decidimos caminar, subir colinas, bajar al pedregal, caminar sobre las piedras mientras la marea subía, tomar fotos del sitio y del grupo. Llegamos al lugar donde quizá ancestros Lencas, Chorotegas o Nicaraos se maravillaban con la luna y las estrellas, con el mar y el sol.

No hablo sobre el viaje en la Coaster, ni el cafecito que llevó la Celina, ni sobre las pupusas de Olocuilta, o la comida de tigüilotes que me dí al nomas llegar y que me recordó con imagenes del pasado, mi infancia subido a los capulines y tigüilotes, bajando los racimos de los frutos tetelques. Punta Chiquirín era para nosotros un paraíso, mientras para otros, la muerte y el infierno cernía sobre ellos,en forma de agua, lluvia, tormenta, río, lodo y dolor.

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Guineos de seda con Ron Flor de Caña

Posteado por: julio el 5 nov En: cultura - 2 comentarios

Este Beto piensa que no sé cocinar.

Debo comentarles que en mi familia a mi madre, le sucedía lo que a mí: unicos en la familia, con esa inmodestia basada en la verdad (en casa de mi madre, ella era la unica mujer; en mi casa yo soy el único hombre), de tal manera que ella nos enseño a los tres hermanos Neto, Oscarín y su servilleta, que había que planchar, lavar, tender, trapear, barrer, cocinar, arreglar las camas, servirse la comida, lavar los trastos, en fin... nos enseñó que teníamos que ser independientes en todo.

Eso incluyó cocinar. Creo que puedo cocinar cosas simples y sencillas; y cosas medio complejas, nunca fui a una escuela de cocina, esa estaba en mi casa.  A veces aprendo cosas solo de ver como se hacen, y si me gustan, pues las preparo ¿guineos con ron? Uhhh deliciosos, especialmente para un domingo en la noche. ¿cómo? veamos:

1. Compre unos veinte o treinta guineos de seda, una botella de ron, una lata de leche condensada, medio litro de leche, una caja de pasas.

2. Abra la botella de ron, y con una medida de dos onzas, hechese un trago.

3. Ponga una sartena grande al fuego con dos tazas de agua y pele los guineos, deposite en la sartena y dejelos cinco minutos.

4. abra la lata de leche y vacíela en la sartena con el agua y los guineos.

5. Ponga una nueva medida de dos onzas de ron en la copita, levantela y tomesela de una sola vez. Sienta el calor del ron nicaraguense, el más delicioso que hay.

6.Ya pasaron siete minutos, abra la caja de pasas y vacíela sobre los guineos y  la leche condensada. Mueva los guineos para darles vuelta y que se cocinen de manera uniforme. Puede probar el jugo de ese manjar, delicioso, concordará conmigo.

7. diez minutos, los guineos estan casi cocinados, la leche ya se fundio con el jugo que despiden los guineos y el agua, las pasas están sueves. Abra de nuevo la botella de ron, deposite en una medida de un cuarto de botella, vacíela sobre el manjar en la sartena, no deje más de un minuto con el fuego. Mezclelo bien.

8. EL calor ha sacado buena parte del alcohol en la sartena, usted se mide de nuevo sus respectiva dos onzas de roncito y se las toma a pausas. Cada uno en la casa viene con su platillo para tomar su porcion de guineos con ron y leche.

9. Todos en casa agradecen su calidad de "postrero" -de postre, no de pasado- y le piden repetir la dosis de postre, lamiendose los labios.

10. Usted sirve a cada uno, otra vez, también mide sus dos onzas de ron y se las toma. Brinda a la salud de la familia. Que rico. Puede cambiar, en vez de ron usar Curacao azul... ummmm.. rico.

Ya me contarás Martita, si lo preparas para tu mami y tus hijas en Leon, invitas.

Beto, proba a hacerlo, te va a gustar. No por los guineos... sino por el ron. Salud!! clink!.

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