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La Coctelera

Roque, Gabriela, Rafael y Julio (no yo): El Pugarcito

Posteado por: julio el 21 nov En: investigacion cultura historia educación - sin comentarios

Hace un rato "conversaba" con Rafael Lara Martínez, hablamos sobre independencias, Barrios, el Ateneo, Araujo, Nicaragua... y en la tal conversa, aparece este tema del Pulgarcito de América, bautismo de ¿Gabriela Mistral? Bueno, el poeta Dalton lo menciona así, pero Rafael, empeñoso, enjundioso... curioso!! se mete dentro de los años, hurga entre los libros, se rebusca entre los periodicos... y nada, nada, nadita de nada.

El pulgarcito no aparece ni en la palabra ni en la letra de la chilena, quizá por chiquitío.

Asombrado, Rafa continúa de hurgandillo, hasta que por fín, se da cuenta de otra de las bromas de Roque, Roquito... le ha robado a otro Julio la frase quiza solo por molestar, o tal vez por malquerido, y la ha hecho pasar a la historia nacional como un endilgue de la poetisa. Aquí, un resumen del documento:

Centenares de citas repiten que “…El Salvador, Pulgarcito de América…”, nombre literario del país, lo forja la primera latinoamericana en recibir el premio nobel de literatura, la chilena Gabriela Mistral (1889-1957).  No obstante, ni siquiera los trabajos académicos restituyen el escrito completo que bautiza la nación centroamericana, la cual la poeta visita en septiembre/octubre de 1931.

La fuente histórica privilegiada la constituye un libro en collage del salvadoreño Roque Dalton (1935-1975): Historias prohibidas del Pulgarcito (1974).  Sin ensayo mistraliano original, a manera de crónica, el artículo reseña búsqueda y hallazgo del documento poético original que justifica tal sobrenombre: “El Salvador, Pulgarcito de América (1938/9-1946)” de Julio Enrique Ávila (1892-1968).

Como los eventos de 1932 que Mistral y sus anfitriones salvadoreños contemplan en silencio, la celebración actual del seudónimo literario del país deriva de una conciencia tardía que recrea hechos desde la lejanía.  Queda de lección que la historia disfraza archivos olvidados y suplanta clásicos que lectores modernos consideran verdaderos y auténticos.

La propuesta exhuma originales soterrados por años que jamás afloran a falta de historiografía literaria salvadoreña.  Entre los documentos primarios la pesquisa recolecta la visita de Mistral a El Salvador, el papel central de Ávila durante la estadía de la chilena y anteriormente del mexicano José Vasconcelos (18/noviembre/1930), el giro hacia la derecha de posiciones juzgadas de izquierda (sandinismo, anti-imperialismo e indigenismo) que no apoyan la revuelta de 1932, al igual que la confusión autorial que Dalton les hereda a críticos actuales.

¿Te gustaría leerlo completo? date un vueltín por aquí, mas de una sorpresita te vas a llevar:

http://www.publications.villanova.edu/naufragios/2009-02/ensayo/lara-martinez-cronica.html

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El cuento de Olís Catrín y el cañonazo: Salarrué

Posteado por: julio el 19 nov En: cultura - sin comentarios

Salarrué, verdadero genio, escribió este cuentecito que se llama el Cuento de Olís Olís Catrín y el Cañonazo. Ahh Salarrué. Nada más fresco que sus Cuentos de Cipotes. Va de viaje.

 

 

Puesiesque un gutute morichenambre cornoritotingo quera un animalito con nombre centífrico y que en el momte le dicen zorriyo por fregar, levantó una pata y ¡tas! echó un chorrito de gedentina espantis diablis, que se regó a cuatro leguas a la cuadrada y dijo riéndose con dientíos delgaditos: "¡vaya, para quianden dicendo que la prima vera, que no sé, que las esencias de las jlores, y el maroma de las yerbas quembalsaman la natura!" Y tiró tierra paratrás con las uñas y siguió caminando contento.

Y era bien bonito el infeliz, con pelitos de blancura, catrincito, que quién hubiera dicho que del saliera aqueya chabacanada de tujo. Y un tecolote que ya se estaba desmayando lo vio pasar y se tapó las narices. Y el teco le dijo hablando ñango: "¡A la puerca con las niñas bien vestidas de la jijelife! que no les da pena,¡ufa!" Y todo totoreco salió volando. Y el zorriyo sólo se paró y se rascó un sobaquito y se sonriyó con dientes delgaditos y siguió caminando. Y pasó por un zopilotero questaba cabeciando y diciendo: "¡Qué güele, qué güele!" "¿Qué les gusta mi olor?" les preguntó. Y un zope bajito hizo así con el dedo gordo y le dijo: "¡Miolor, miolor.....; qué pretencioso el cipotío; ese olor lo tiran los ángeles de la putrecfacción para quedar bien con nosotros!" Entonces el zorriyo se jué pensativo de la nuca y dijo:"¿ A la chucha, asaber si soy un ángel y no sabía!" Y yegó onde estaba un torogós echadito en su nidito quera bien chiquitito y le dijo el zorriyo: " Torogós que te ponés el sombrero al contrario, porque en vez den la cabeza te ló ponés en el chunchucuyo, ¿soy ángel de la putrefacción o no?" Y el torogós le dijo:"¡ Te vuá contestar, pero mucho jiede: no sos ángel de nadita!" "¿ Porqué?"    le dijo el zorriyo ya bravo " Porque no tenés tirantes", le dijo el torogós. Pero como había tragado mucho tufo al hablar, se desmayó. Y el zorriyo dijo:"¡ Buenostá, y ya me voy a verme en un espejo, a ver si es cierto ques verdá!" Y se jué y yegó a un pozo projundis de projundis y se inquilinó para mirar y ¡ayá bien abajo! vio un colón de cielo y en el centro la carita diun animar y dijo: " Ayá está un pobre ratón mirando pararriba a ver quien lo saca parir a comer, pero yo no lo saco". Y miró otragüelta y dijo: "¡Ratón, ratón!: ¿soy ángel o no?" Y como había eco chueco, le contestó:"¡ Oh no!..." ¿ Por qué?" le gritó el zorriyo tonto. " ¡Qué?" le contestó el eco chueco." ¿Que por que no ?" le volvió a preguntar el zorriyo. "¡Porque no!" le contesto el pozo. Entonces ya jurioso el zorriyo le tiraba unas piegradas y se asomaba y siempre miraba la carita y dijo: " Este animalito no se muere nunca,  lo guá chorriar" y se sentó en el borde y ¡chuí! se mió en el pozo y el pozo se aguantó y dijo con su eco chueco:"¡¡Ufa!!"... Y pegó un destornudo macanudo y se pasó yevando al zorriyo que voló por los aigres, los vientos y las nubes hasta que pegó en la mera luna llena y despertó asustado onde estaba durmiendo y se restregó las pizuñas con las pestañas y dijo: "¡Qué giede por aquí!" y siacabuche.

 

Vaya chelita, para que te lo aprendás, jaja!

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Una cronica a proposito del 16 de noviembre

Posteado por: julio el 15 nov En: historia - sin comentarios

Era el 4 de noviembre cuando Mario-Cacho-Salvador-Roberto me pidió que fueramos a Los Planes de Renderos en su moto, que debíamos cumplir una corta misión. Llegamos al mirador, tomamos varias fotografías de San Marcos, desde ahí arriba y el Cacho comenzó a explicarme como iba aser el despelote y las medidas que debíamos tomar. Por otro lado, yo tenía la tarea de conseguir los medicamentos que sirveran para cualquier necesidad en los enfrentamientos previstos. Los reconocimientos topograficos se continuaron, los planes logísticos avanzaban y las discusiones sobre quienes, qué y cuando iban concretándose cada vez más. Ya habíamos alquilado una casa en la Toluca, donde había firmado contrato con mi nombre legal.

Las cajas de medicamentos se consiguieron y se enviaron para su distribución. Se me indicó que debía permanecer en el apartamento por varias razones, entre estas, para mantener abierta la posibilidad de contar con un espacio de refugio. El apartamento de la par, ya estaba ocupado por Ana María, la esposa del Cacho. Asi que se contaba con dos posibilidades.

Desde días antes se había iniciado algunas actividades de hostigamiento en San Salvador, para llamar la atencion del ejercito gubernamental y que corriera hacia la ciudad, eso daria mayor posibilidad de movilizacion de las fuerzas, y evitaría la posibilidad de estar entre dos fuegos.

La llegada de los últimos "materiales" se dieron creo que el viernes o jueves, se había preparado "casamientos" y fiestas de quince años de mentiras para poder ingresar la logistica.  Luego, eil traqueteo, el corre-corre, los amigos preguntando, otros metidos en el mismo frente de guerra, la zacamil ardía y Ciudad Delgado hirviendo con la gente de las FPL que habían llegado de Guazapa y otros del campamento conjunto de Jucuarán que visité una vez, atravezando el río grande en una lanchita que casi daba vuelta.

El 16 de noviembre una noticia tétrica, que el periodista Ivan Motesinos recordaba años después, y que reproduzco abajo inmediatamente:

El asesinato de los Jesuitas

Por Ivan Montesinos

Aquella fresca mañana del 16 de noviembre de 1989, bajé muy temprano al comedor del hotel Camino Real, lugar donde nos habíamos trasladado la mayoría de corresponsales internacionales que cubríamos la ofensiva guerrillera denominada  “Hasta el Tope”.

Serian  pasadas las seis de la mañana y no era extraño la ausencia de periodistas a esa hora en el comedor,  ya que el cansancio afectaba debido al arduo trabajo que habíamos tenido durante cinco días, cubriendo los fuertes enfrentamientos en el interior del país y la capital, de lo que se consideraba el mayor enfrentamiento militar entre guerrilleros y soldados del ejercito, durante los doce años de guerra civil.  

En el momento en que me disponía a desayunar, se  me acercó uno de los empleados del hotel y en  forma cautelosa, con voz baja me comento,  acerca de un  rumor referente de  que algo grave pasaba en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, mejor conocida como UCA.

Un taxista le había contado al mesero del hotel, sin asegurárselo, que habían asesinado a varios sacerdotes jesuitas. Aquella información me estremeció  y sorprendió y pensé que posiblemente solo se trataba de una mala información.

En un principio dudé de la veracidad de aquel rumor; pero apelando a mi sentido periodístico y al razonamiento de que aquí en El Salvador, todo es posible después del magnicidio de nuestro querido Monseñor Romero, inmediatamente tomé las cámaras y salí a toda velocidad rumbo a la UCA a donde no me tarde más de 10 minutos en llegar para corroborar lo que pensaba era otra de las falsas informaciones de propaganda que se propalaban. 

Cuando entre  a la UCA por el portón del lado oriente, comprobé con profundo dolor y horror que  efectivamente la noticia se confirmaba. No podía dar crédito a lo que veía. 

Ahí estaban los cadáveres de seis sacerdotes jesuitas, una señora y una niña, que habían sido  horriblemente asesinados a balazos  En el patio se encontraban  los cuerpos boca abajo de cinco sacerdotes y en una habitación se encontraba otro. Los cadáveres de la mujer y la niña estaban en otro cuarto.

Los sacerdotes jesuitas asesinados eran, Ignacio Ellacuría, rector de la UCA; Segundo Montes,  Ignacio Martín-Baró, Armando López, Juan Ramón Moreno y Joaquín López. Las asesinadas eran la empleada Elba Ramos y su hijita Celina de 15 años.

Al poco tiempo de estar frente aquella escena dantesca, donde la muerte era el principal protagonista, me encontré con  mi buen querido amigo, el padre jesuita Rogelio Pedraz, quien  de milagro se había salvado de morir, gracias a que aquella fatídica noche no se  encontraba en ese lugar cuando sucedió la matanza.

El padre Pedraz me abrazó y se puso a llorar en mi hombro diciendo: “mira lo que les hicieron a mis hermanos”, aquellas sentidas palabras estremecieron mí ya atribulado corazón y no encontré palabras de consuelo, más que corresponder con un fuerte abrazo al respetable sacerdote.

Cuidadosamente hice un recorrido  por  la escena del crimen, fotografiando con mucho dolor esas imagines de muerte. Cuando entré al cuarto donde se encontraban los cuerpos de la empleada y su joven hija, encontré  a un señor con los brazos cruzados y con la vista fija sobre  aquellos cadáveres. Con el mayor respeto y sigilo  hice fotos,  para no  interrumpir aquella profunda meditación.

Después, supe que  esta persona era el señor Obdulio Ramos, esposo de Elba y padre de Celina. Como fotoperiodista, que trabajé durante  toda la guerra y a pesar de que a diario veía cantidad de cadáveres, nunca me acostumbré a este tipo de fotos donde se reflejaba el dolor y la impotencia, estos terribles hechos siempre  afectaba mi conciencia.

En un principio, los cuerpos  de los cinco sacerdotes asesinados que se encontraban afuera de la casa, estaban  cubiertos con unas sabanas blancas; pero a media mañana, cuando el sol comenzaba a calentar, llegaron los jerarcas de la iglesia católica, los Obispos Arturo Rivera y Damas y Gregorio Rosa Chávez, entonces se procedió a retirarles las sabanas a los cuerpos y fueron descubiertos para que los religiosos  pudieran apreciar, en toda su magnitud el lamentable estado en que  habían quedado.

Este fue el momento en que los camarógrafos y fotógrafos que ahí nos encontrábamos procedimos hacer las imágenes que impactaron al mundo.

Con relación a este cobarde asesinato, en un principio el gobierno del Presidente Alfredo Cristiani, especulaba sobre los culpables de tan horrendo crimen y como siempre había sido la tónica propagandística de la derecha, inmediatamente, sin aportar ninguna prueba, se lo atribuyeron a fuerzas guerrilleras; situación que  la izquierda negó con firmeza y  acusó a los Escuadrones de la Muerte del gobierno.

Pero lo que sí era cierto, es  que  desde el inicio de la ofensiva el 11 de noviembre,   cuando los medios noticiosos fueron silenciados por el Gobierno y pusieron  una cadena nacional de radio con la señal piloto de “Radio Cuscatlán”. 

En estas transmisiones a cada momento se acusaba a los sacerdotes jesuitas de la UCA, señalándolos como agitadores comunistas y, públicamente, se  les responsabilizaba por  la difícil situación que atravesaba el país.

Y pensar que hacía menos de tres meses, en septiembre, en la UCA había fotografiado al Presidente Alfredo Cristiani, a la par del Padre Ignacio Ellacuría, durante un reconocimiento que esa universidad  le otorgó al Presidente de Costa Rica, Oscar Arias.  

Es importante recordar que la comunidad de sacerdotes Jesuitas de la UCA y Monseñor Oscar Arnulfo Romero, desde antes del conflicto, fueron fuertemente atacados y acusados de marxistas en sendos campos pagados que a menudo se publicaban en la “respetable” gran prensa salvadoreña, como los aparecidos en 1979 en La Prensa Gráfica con los siguientes titulares: “Los Jesuitas Manejan a Monseñor Romero como Cualquier Carro”, responsabilizado por la licenciada Juana Castro Lizama. Otro decía “El Retiro de Monseñor” por la licenciada Marta Julia Romero.

También es elemental recordar que en el  año de 1981, los sacerdotes jesuitas de la UCA, fueron señalados y amenazados en un comunicado del Escuadrón de la Muerte auto nombrado como Liga Anticomunista Salvadoreña ( LAS).

Al final todo culminó con el cobarde asesinato de seis sacerdotes y dos laicas durante la ofensiva de noviembre de 1989.

Con el tiempo las investigaciones determinaron fehacientemente, que  los responsables materiales del terrible asesinato de los sacerdotes jesuitas y las dos empleadas, fueron cometidos por  oficiales y soldados del tenebroso Batallón Atlacatl y la información la dio el presidente Cristiani a través de una cadena de radio y televisión el 7 de enero de 1990 donde dijo “que de acuerdo a las conclusiones de la Comisión Investigadora de Hechos Delictivos los responsables de la masacre pertenecen a la Fuerzas Armadas”. 

Y  se responsabilizó  de dar la macabra orden  al Director de la Escuela Militar, el Coronel  Guillermo Benavides.

Estos militares fueron llevados ante los tribunales civiles, el 26 de septiembre de 1991  y tres días después  un jurado los declaró culpables, siendo condenados  a varios años de prisión; pero gracias a una ley de amnistía otorgada por el Gobierno del Presidente Félix Cristiani, poco tiempo después  los culpables materiales del asesinato de los jesuitas     quedaron en libertad.

Los responsables intelectuales y materiales del espantoso crimen de seis sacerdotes jesuitas, dos personas más y de muchos otros cometidos durante la guerra civil salvadoreña, han quedado en la mayor impunidad.

Ciertamente, la justicia en El Salvador,  por el momento, es ciega... y sorda.

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A sotto voce: Los resultados de la PAES

Posteado por: julio el 13 nov En: educación - sin comentarios

 

En los últimos tres años, y quizá más tiempo, ha existido una preocupación entre quienes trabajamos en educación. Nos damos cuenta que los estudiantes que ingresan a las universidades llegan con serias deficiencias en torno a conocimientos básicos en cualesquiera de las asignaturas. Es seguro que eso sucede en unas más que en otras, y en medidas diferentes. Hay un pequeño, pequeñísimo porcentaje de estudiantes que son más o menos “normales”, quizá sea mejor decir “tal como esperados”.

 

Las deficiencias estudiantes son obvias en aspectos como la caligrafía, la ortografía, la gramática y la redacción en general. Una leve profundización evaluativa sobre los perfiles de ingreso reales llevan a entender que sus habilidades cognitivas –formas de aprehender y retener información, maneras de interiorizar los contenidos aprehendidos y ponerlos en practica en la vida, formas de procesamiento, elaboración y retroalimentación de los dichos contenidos- son mucho más limitadas de lo que se pudiera imaginar. Atribuimos de manera muy simplista, estos resultados a la incidencia de la globalización cultural cuyos efectos perniciosos maximizamos, al mal uso del ocio dedicado a la navegación en la red mundial de información en sitios que no aportan al ser, a la susceptibilidad por falta de criterio, al atontamiento que en general producen los medios masivos de comunicación como la televisión presentando programas tales como Laura en América, ¿Quien tiene la Razón? y Casos de Familia. Vamos a incluir los nacionales como Duro Blandito y Domingo para Todos, para no pecar de “malinchismo”.

 

Algunas de estas discusiones sostenidas entre interesados en entender el fenómeno, nos han hecho “caer en la cuenta” de que los programas de educación en la universidad no son correspondientes con los perfiles de salida de los estudiantes del bachillerato. Hago un alto para enfatizar mi referencia a las universidades en general. Encuentro estudiantes con pésima base formativa en todos lados.

 

De nuevo, deseo enfatizar que la comprensión del asunto lleva a colegir que “los programas de educación en la universidad no corresponde al perfil de salida del bachillerato”. No es que no corresponda con los contenidos del bachillerato, con la currícula del bachillerato, sino, exactamente con el perfil de salida. Una primera conclusión es que los estudiantes que se gradúan de bachilleres no logran obtener los resultados esperados en función de los objetivos propuestos en ese nivel educativo. Y una segunda conclusión es que los procesos educativos –el modelo y el sistema- no funcionan de tal manera que sean capaces de lograr sus objetivos. Por eso en la universidad estamos siempre pensando qué hacer con la mala calidad del producto que recibimos, como podemos trabajarlo de manera más fina y detallada, de tal forma que obtengamos el resultado que queremos. Y eso requiere de tiempo y recursos disponibles.

 

La inferencia sobre los perfiles de los estudiantes era algo que ya considerábamos para el desarrollo de un proceso de investigación que pusiera en blanco y negro los datos, la información; y que nos permitiera efectuar una mayor profundización en el análisis. Ahora lo tenemos más claro, con la información que ya ha aparecido en cuanto a la PAES 2009. Antes es adecuado que revisemos los resultados de las PAES anteriores: Año 2005: 5.04; año 2006: 5.52; año: 2007: 5.92; año 2008: 6.17; año 2009: Sobre estos resultados pueden sacarse solamente dos conclusiones:

La primera es que la llegada de la izquierda al poder ha dado como resultado una fuerte reducción en las capacidades de comprensión de los estudiantes de bachillerato, probablemente debido al trauma causado por el nuevo gobierno. Ilógico.

La segunda, es que hemos sido engañados en torno a los resultados de la PAES con fines de presentar un sistema educativo eficiente que ha sido capaz de ofrecer estos datos a la cooperación internacional de manera inmoral, para obtener los beneficios de las contribuciones económicas externas.

 

Las dos posibilidades son excluyentes entre sí. O sea, debemos quedarnos con una de las dos, y la primera es irracional. Nos quedamos con la segunda, al menos como hipótesis de trabajo para una futura investigación en serio.

 

¿Cómo pudimos ser engañados con información sobre la educación nacional?

Habrá que entender exactamente el propósito del engaño, y comprender si en efecto fue o no engaño. En cuanto al propósito, pues, hay una hipótesis que tendrá un posterior uso como punto de partida para una investigación.

 

La gestión del procesamiento de los datos y su análisis posterior recae en uno de los centros educativos de mayor prestigio en El Salvador. Ayer se ha explicado en la televisión el uso de “curvas” para poder establecer los resultados de la PAES en los años anteriores. Estas curvas se basan en resultados promedios y desviaciones típicas de los resultados evaluativos de grupos de estudiantes y “apalancan” la subida de estudiantes deficitarios.

 

Esto tiene un efecto importante en el dato promedio final, en apariencia es una acción “normal” para obtener datos evaluativos de pruebas de este tipo. Pero, es claro que no presenta la realidad, que no refleja objetivamente el resultado.

 

Éticamente, no es correcto trabajar con mecanismos que distorsionan la realidad objetiva. En parte, hemos recibido información distorsionada debido a quien ha trabajado en el procesamiento y gestión de los datos.

Más engañados hemos sido por quienes ordenaron que los datos se trabajaran de esta u otra manera. ¿Para qué? Merece una indagación más meticulosa, detenida, analítica que permita análisis más complejos.

 

El hecho es que ahora sabemos con bastante precisión lo que ya intuíamos:

El estudiante de bachillerato no está preparado para asistir a la universidad. Sus capacidades son apenas la mitad de lo esperado.

 

Las implicaciones a nivel del bachillerato atraviesan por la re adecuación del programa educativo, en términos del modelo y el sistema de educación. ¿Cómo podemos actuar en la enseñanza aprendizaje para lograr que el estudiante sea capaz de obtener el más alto resultado en conocimiento, actitudes y habilidades? No esperamos que la implicación sea una reducción en la exigencia del contenido de aprendizaje, eso si bien puede dar un resultado más elevado en la PAES del próximo año, también incrementará la brecha entre el perfil de salida del bachillerato y el perfil de entrada esperado en la universidad.

 

Para nosotros en las universidades, esto presenta más desafíos, ahora con mayor certeza del problema. ¿Cómo podemos actuar en la universidad para enfrentarnos con estudiantes deficitarios que deben trabajar con temáticas, contenidos que no comprenderán?

Pensando en algunas medidas se ocurren las siguientes:

- Pruebas de ingreso, para entender sus falencias y crear programas propedéuticos adecuados, consistentes y coherentes con las debilidades. Estas pruebas de ingreso no deben ser para incluir o excluir, sino para entender.

- Metodologías más efectivas

- Mayor exigencia educativa por parte del docente

- Utilización del ocio estudiantil con fines educativos

- Cursos especiales en interciclo, que cubran parte de la brecha del bachillerato. Por ejemplo, los interciclos de los primeros dos años deben ser obligatorios y con sentido de complementar la formación del bachillerato.

 

Desde luego, estas medidas deben ser evaluadas, ajustadas, quizá hasta re pensadas en función de su pertinencia. Quiero destacar que algo hay que hacer y que no podemos solo seguir en una discusión permanente.

 


[1]Boletin de resultados de la PAES 2006, MINED EL Salvador, pag 21.

[2] idem

[3] Boletín de resultados de la PAES 2007, MINED El Salvador, pg. 22.

[4] Portal web del MINED: http://www.mined.gob.sv/sistemas/noticias/vnoticias.asp?opcion=2&id=991, consultado el 12 de noviembre de 2009

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Real Diccionario de la Vulgar Lengua Guanaca, de Quincho Meza

Posteado por: julio el 13 nov En: cultura educación - sin comentarios

En 1982 conocí a Quincho, y me pareció un tipo espectacularmente absorto de la realidad, sus pies flotaban sobre el aire y sus pensamientos se salían de su cabeza permanentemente en momentos que eran menos oportunos.

Estoy seguro, absolutamente que él pensaba que yo era un tecnocrata, y a veces yo también me lo creía, hasta que un día me dijo, "nombre, cerote, no te lo tomés tan en serio", y traté de empezar a ver las cosas con menos seriedad, incluso creo que con demasiada in-seriedad.

Joaquín ya llevaba escribiendo poesía, entonces, más de diez años y muchas de sus cosas me gustaban. Nuestros viajes hacia el oriente ya sea Usulután o San Miguel estaban cargados de varias cosas, conversaciones del interior de uno mismo, cervezas varias, cigarritos, confidencialidades, y compartir escritos, poemas y gustos por tal o cual escritor, tal o cual compañera de trabajo.

La casa de Joaquín en San Esteban estaba llena de hermanos, con una madre a quien quiero mucho que de cuando en cuando voy a ver y que me dice el mismo Quincho que esta medio jodida, medio enferma. Su cuarto siempre lleno de libros, desordenados por todos lados, y con cierto olor a Meriyein, ese olor a zacate quemado, que me produce una sensación de querer olerlo. Ya no ¿verdad?, pero digo, la sensación existe.

Eramos tres en este grupo de trabajo, que convivíamos casi permanentemente, el Arnulfo, el Quincho y este maje que está aquí, juntos casi seis años. Quincho era el perfecto enamorado de la Edipa, la Pipa. Además tenía otra historia que me dá risa y que no voy a contar.

Desde hace varios años, el Quincho viene escribiendo una su columna en el Co Latino, sobre el léxico salvadoreño. Hoy ya ha sacado el libro Real Diccionario de la Vulgar Lengua Guanaca que ya quisieran haber escrito personajes como los más encumbrados estudiosos del español que hablamos en la guanaxia. Un trabajo lingüistico - antropologico excelente, que ha costado años de trabajo, contactos y conversaciones con la gente en la calle, con el pueblo, con nosotros los comunes.

Esta hecho este libro, a la manera que se preparan los mejores platos de comida, con sazón, con detenimiento, con cariño, con esmero, cocinado a fuego lento, con un gran manejo de "lo vulgar", y debe entenderse por vulgar, la forma como habla el común de nuestro pueblo, el común de los salvadoreños. Véase por ejemplo "Chorriada: conjunto o secuencia de errores" exactamente eso quiere decir, junto con otra serie de cosas que el diccionario apunta. "Patuleco: rengo, patizambo".

Debo confesar -...como que es pecado- que me he ocupado de leer azarosamente varias palabras y sus definiciones. Anoche mismo, la Alexia, mija,  estaba leyendo el dichoso diccionario, y me dijo "aquí hay cosas que yo no digo", queriendo expresar que tenía muchas "malas palabras". Error, tuve que explicarle que la cultura se renova, que las palabras son parte de la comunicación y que los pueblos buscan las mejores formas de comunicarse, que la palabra "puta", la hemos dicho todos los salvadoreños alguna vez y que por eso, no vamos a irnos al infierno, ni nos van a odiar nuestros amigos. Que los cambios semánticos son enriquecedores del habla.

Como dice Quincho, las palabras malas son Pobreza, Dolor, Luto, Corrupción, Muerte, Injusticia. Las palabras buenas son: Salud (dicha en variadas ocasiones), Libertad, Democracia, Hogar, Solidaridad.

Me gusta, me gusta, me gusta. Lo recomiendo sin pensarlo dos veces.  Vamos a presentar el Diccionario en el Museo Universitario de Antropología de la UTEC el 28 de noviembre, a las diez de la mañana. ¿Vas a venir? Que bueno.

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En medio del diluvio, Punta Chiquirín

Posteado por: julio el 10 nov En: investigacion cultura historia mesoamerica - sin comentarios

La ausencia de información es en buena medida producto de nuestra falta de curiosidad y prevención, a veces, es producto del engaño o de las verdades a medias, como cuando se nos quiere vender algo: este detergente deja sus camisas más blancas que las nubes, y las nubes bien negras; o el anuncio reconocido tomese esta gaseosa, así tendrá la chispa de la vida. Y la gente se toma la bendita coca cola para tratar de conseguir un poco de minerales cuando tiene diarrea. ¿Cual chispa de la vida?

Asi nos pasó ayer domingo, teníamos previsto un viaje a Punta Chiquirín, en La Unión, El Salvador, exactamente en el Golfo de Fonseca, llamado así por Andrés Niño en honor a su protector Juan Rodríguez de Fonseca, obispo de Burgos y Presidente del Real Supremo Consejo de indias. Antes se ha llamado con diferentes nombres, desde Golfo del Salvador hasta Bahía de Chorotega.

Pues no teníamos informacion que el asunto del tremendo huracan azotando a el Salvador hubiera causado tales destrozos en el oriente y la zona paracentral del país, en particular, arrastrando piedras y palos, pero sobre todo, vidas de hombres, mujeres y niños. Un diluvio completo, una manera de morir sin piedad, a pesar de no tener pecado ni culpa de nada. No es la primera vez que me pregunto si acaso Dios puede y quiere permitir situaciones así. Ahi comienzan siempre mis dudas, ante el daño y el dolor a almas sin culpa de nada.

Bueno, así que a las cinco y media de la mañana de un día domingo 8 de noviembre del 2009, sin informaciòn, con sueño y sin desayuno; con amigos y esperanza de un buen día nos vamos hacia el Golfo. Los primeros 30 kilometros de carretera dieron aviso de la situaciòn, luego un par de llamadas telefonicas a amigos y ya era claro, El Salvador estaba pasando por un desastre, mientras nosotros estabamos en otro mundo, así que a tomar decisión, ¿vamos o no? No podíamos desilusionar a los 24 compañeros que se levantaron temprano un domingo para ir a este pedazo de cielo, así que... fuimos. Quizá podíamos, pero no teníamos idea clara de la magnitud del dolor que los salvadoreños debían pasar.

Llegamos a eso de las 10 y media a casa de Ovidio en cuyo terreno fué accidentalmente encontrado un "entierro" con ofrendas de conchas y caracoles. Ahi, en su tiendita compramos algun churrito y algo de tomar. Avanzamos siguiendo a Oscar Camacho, estudiante de arqueología a punto de graduarse, a Sofía, Akira y Hugo, quienes ya antes han trabajado en excavacion del Conchero pre Hispanico en el sitio arqueologico de Punta Chiquirín.

Ai conversamos un poco sobre varias cosas, entre estas, la importancia del ojo del arqueologo de entender que no es necesaria la existencia de infraestructura para la existencia de un sitio arqueologico, que es necesario tener un buen entrenamiento para identificar las señales físicas y geograficas del sitio, y así lograr mayor y más certero resultado en el proceso de investigaciòn.

Discutimos sobre la importancia de establecer procesos de investigaciòn de cáracter multidisciplinario que comprendiera, en el caso de Punta Chiquirín biologos, antropologos, historiadores y arqueologos, que todo esfuerzo "uniprofesión", daría como resultado productos de conocimiento muy débiles. También conversamos sobre las prioridades del estado en torno a la cultura y como es necesario evidenciar la importancia de la misma en un espejo que refleje el monto de presupuesto, no hay otra manera.

Decidimos caminar, subir colinas, bajar al pedregal, caminar sobre las piedras mientras la marea subía, tomar fotos del sitio y del grupo. Llegamos al lugar donde quizá ancestros Lencas, Chorotegas o Nicaraos se maravillaban con la luna y las estrellas, con el mar y el sol.

No hablo sobre el viaje en la Coaster, ni el cafecito que llevó la Celina, ni sobre las pupusas de Olocuilta, o la comida de tigüilotes que me dí al nomas llegar y que me recordó con imagenes del pasado, mi infancia subido a los capulines y tigüilotes, bajando los racimos de los frutos tetelques. Punta Chiquirín era para nosotros un paraíso, mientras para otros, la muerte y el infierno cernía sobre ellos,en forma de agua, lluvia, tormenta, río, lodo y dolor.

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Guineos de seda con Ron Flor de Caña

Posteado por: julio el 5 nov En: cultura - 2 comentarios

Este Beto piensa que no sé cocinar.

Debo comentarles que en mi familia a mi madre, le sucedía lo que a mí: unicos en la familia, con esa inmodestia basada en la verdad (en casa de mi madre, ella era la unica mujer; en mi casa yo soy el único hombre), de tal manera que ella nos enseño a los tres hermanos Neto, Oscarín y su servilleta, que había que planchar, lavar, tender, trapear, barrer, cocinar, arreglar las camas, servirse la comida, lavar los trastos, en fin... nos enseñó que teníamos que ser independientes en todo.

Eso incluyó cocinar. Creo que puedo cocinar cosas simples y sencillas; y cosas medio complejas, nunca fui a una escuela de cocina, esa estaba en mi casa.  A veces aprendo cosas solo de ver como se hacen, y si me gustan, pues las preparo ¿guineos con ron? Uhhh deliciosos, especialmente para un domingo en la noche. ¿cómo? veamos:

1. Compre unos veinte o treinta guineos de seda, una botella de ron, una lata de leche condensada, medio litro de leche, una caja de pasas.

2. Abra la botella de ron, y con una medida de dos onzas, hechese un trago.

3. Ponga una sartena grande al fuego con dos tazas de agua y pele los guineos, deposite en la sartena y dejelos cinco minutos.

4. abra la lata de leche y vacíela en la sartena con el agua y los guineos.

5. Ponga una nueva medida de dos onzas de ron en la copita, levantela y tomesela de una sola vez. Sienta el calor del ron nicaraguense, el más delicioso que hay.

6.Ya pasaron siete minutos, abra la caja de pasas y vacíela sobre los guineos y  la leche condensada. Mueva los guineos para darles vuelta y que se cocinen de manera uniforme. Puede probar el jugo de ese manjar, delicioso, concordará conmigo.

7. diez minutos, los guineos estan casi cocinados, la leche ya se fundio con el jugo que despiden los guineos y el agua, las pasas están sueves. Abra de nuevo la botella de ron, deposite en una medida de un cuarto de botella, vacíela sobre el manjar en la sartena, no deje más de un minuto con el fuego. Mezclelo bien.

8. EL calor ha sacado buena parte del alcohol en la sartena, usted se mide de nuevo sus respectiva dos onzas de roncito y se las toma a pausas. Cada uno en la casa viene con su platillo para tomar su porcion de guineos con ron y leche.

9. Todos en casa agradecen su calidad de "postrero" -de postre, no de pasado- y le piden repetir la dosis de postre, lamiendose los labios.

10. Usted sirve a cada uno, otra vez, también mide sus dos onzas de ron y se las toma. Brinda a la salud de la familia. Que rico. Puede cambiar, en vez de ron usar Curacao azul... ummmm.. rico.

Ya me contarás Martita, si lo preparas para tu mami y tus hijas en Leon, invitas.

Beto, proba a hacerlo, te va a gustar. No por los guineos... sino por el ron. Salud!! clink!.

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Receta para preparar Pan de Muerto

Posteado por: julio el 2 nov En: cultura - 1 comentario

Ya se que esto es mas bien una costumbre mexicana, pero ya que vemos telenovela, ya que nos gusta vicente fernandez, ya que mana forma parte de la discografia popular y que mesoamerica es una zona cultural de tortillas, tamales, frijoles, chilito -que rico-, sopa de gallina, atoles y más, ¿que más da un pancito de muerto con cafe para un día de muertos en lunes que ademas es vacación?  A proposito, ayer fui al cementerio a ver a mi papá y mi mamá, y me dijeron que ahora que estan juntos tienen una existencia mas felíz.

Veamos, pan de muerto:

Ingre-dientes

  • 2 Tazas de harina de trigo(280 g.)
  • 1 1/4 tazas de azúcar (300 g. aprox.)
  • 1/2 taza de margarina o 125g. de mantequilla
  • 1/3 de taza (100g) de manteca vegetal
  • 3 huevos y 7 yemas de huevo
  • 8 cucharadas soperas de agua tibia, (1/3 de taza)
  • 3 cucharadas soperas de té de azahar (ya preparado)
  • 2 cucharadas de té de anís ( ya preparado)
  • 3 cucharadas soperas de manteca vegetal (para engrasar el pan y la charola)
  • 20g. de levadura en polvo(dos cucharadas soperas aprox.) Búsquelo en tiedas de materias primas
  • La ralladura de la cáscara de una naranja
  • 1/4 de cucharada cafetera de sal

Procedimiento

Paso No. 1

En el recipiente de plástico disuelva la levadura en el agua tibia y agregue la harina necesaria para formar una pasta de aproximadamente 15 cucharadas soperas.

Haga una bola con la pasta y deje fermentar cerca del calor hasta que duplique su tamaño( más o menos entre media hora y una hora y media).

Paso No. 2

Sobre una superficie plana, cierne la harina con la ayuda del colador, apartando una cucharada sopera, Haga una fuente en el centro y poco a poco añada 15 cucharadas de azúcar, la sal, 2 huevos enteros, las 7 yemas, el té de azahar, té de anis, la ralladura de naranja, la manteca y la margarina.

Paso No. 3

Con las manos limpias, amase durante 20 minutos, tomándo la masa de los extremos y llevándola al centro. A esta masa añada la masa fermentada del primer paso y siga amasando (forme una bola alargada y tome unos de sus extremos y azote el otros sobre la tabla como si fuera un martillo; luego junte el extremo que se azotó con el que tenga en la mano y vuelva a azotar. Repita este proceso cuatro veces hasta que se formen burbujas, la masa se sienta como si fuera plástico y se desprenda fácilmente de la mesa).

Paso No. 4

Forme una bola con la masa, úntela con un poco de manteca vegetal y colóquela dentro de la cacerola, luego cubra con un trapo húmedo y deje reposar en un lugar tibio hasta que duplique su volumen (dos horas y media aprox.) expóngala al sol o sobre la estufa apagada.

Paso No. 5

Ya que ha pasado el tiempo, vuelva a amasar ligeramente y aparte 2 tazas de la masa para formar los huesitos y la bola de arriba.

Paso No. 6

Coloque la masa sobre la charola engrasada con manteca vegetal y dele la forma de un óvalo. Durante 30 minutos, déjela reposar al lado de los huesito y la bola.

Paso No. 7

Ya que ha pasado la media hora, bata el huevo restante con el tenedor y con éste pegue la bola y los huesitos; meta al horno precalentado a 200 C por 15 minutos, deje hornear durante 15 minutos a la misma temperatura, después reduzca a 170C y deje en el horno hasta su cocción total (aprox. 10 minutos más).

Paso No.8

Para barnizar mezcle en un pocillo, la cucharada de harina que se reservó en el paso No. 1 junto con una cucharada sopera de aúcar y dos tazas de agua; ponga al fuego para formar un jarabe. Una vez qu este frío, barnice el pan y espolvoree con azúcar.

Paso No. 9

Agarre el pan con una mano, y en la otra, una taza de café. Levante el pan a la altura de la boca, abra las mandíbulas y empuje el pan hacia dentro de la cabidad bucal, apriete con los dientes, corte un pedazo de pan, mastique repetidas veces y aproveche para tomar un sorbo de cafe. Sonría.

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